Fallece Keiko Okamoto, autora del manga de Corrector Yui

Las cuentas de X de la mangaka Keiko Okamoto y de la revista Comic Maomao anunciaron el 18 de junio que Okamoto había fallecido el 6 de mayo de 2026 a causa de una hemorragia cerebral. El anuncio lo publicaron sus familiares en la cuenta personal de la autora.

Keiko Okamoto, autora del manga Corrector Yui

Keiko Okamoto es conocida sobre todo por el manga de Corrector Yui publicado por NHK Publishing. El anime original de Nippon Animation se emitió en NHK Educational TV entre abril de 1999 y octubre de 2000, con 52 episodios divididos en dos temporadas, y tenía dos adaptaciones manga paralelas: una de Kia Asamiya, publicada en la revista Ciao de Shogakukan, y la de Okamoto, publicada por NHK Publishing. Esta segunda versión, más cercana al tono del anime, constó de cinco volúmenes más una secuela de cuatro volúmenes titulada Corrector Yui Ver.2. Tokyopop publicó el manga de Okamoto en inglés a partir de 2002.

Corrector Yui seguía a Yui Kasuga, una estudiante de secundaria de 14 años que no sabía manejar ordenadores en un mundo donde la tecnología lo dominaba todo, y que recibía poderes de un programa llamado I.R. para combatir a un virus llamado Grosser que amenazaba con destruir la red global. La serie mezclaba la fórmula de la magical girl con estética de ciencia ficción ligera, con transformaciones, trajes de combate y un elenco de personajes de apoyo que formaban el equipo antivirus.

Okamoto tenía también otros trabajos en su carrera, entre ellos el inicio reciente de un nuevo manga en Comic Maomao titulado Ochikobore Hoketsu Reijo wa Tsumetai Koushaku kara Nigedashitai, del que había publicado los primeros capítulos desde marzo de 2026. Esa serie queda interrumpida con su fallecimiento.

Corrector Yui fue una de las series de anime más populares en España a finales de los noventa y principios de los dos mil, emitida por televisiones autonómicas y nacionales en varios países de habla hispana. Para muchos espectadores de aquella generación, el anime fue el primer contacto con la fórmula de la magical girl en un contexto tecnológico, y el trabajo de Okamoto en el manga formó parte de ese recuerdo.