El nuevo anime de My Hero Academia, titulado I am a hero too, llegará este verano para demostrar que el universo de Kōhei Horikoshi se niega a soltarnos el brazo incluso tras el cierre de su serialización. No es una sorpresa, pero sí un movimiento estratégico de Shueisha para exprimir el décimo aniversario de una franquicia que ha redefinido el estándar del shonen moderno. Esta pieza adapta el one-shot incluido originalmente en el fan book Ultra Age, un material que hasta ahora quedaba reservado para los completistas que pasan por caja con el papel, pero que ahora salta a la pantalla para alimentar el hambre de una audiencia que todavía está procesando el vacío dejado por el final del manga en agosto de 2024.
Lo que hace especial a este corto es la raíz de su origen. Horikoshi, conocido por una línea cinética que parece heredar lo mejor del cómic americano para fundirlo con la expresividad nipona, siempre ha tenido una fijación obsesiva por los detalles. En el material de Ultra Age, el autor se permite un respiro del ritmo frenético de la guerra final para explorar matices que suelen perderse en el fragor del clímax. Si este corto sigue la estela de More —aquel episodio 170+1 que nos dejó con ganas de más el pasado sábado—, podemos esperar una producción que cuide la estética de las tramas y el diseño de personajes con esa limpieza visual que Studio Bones ha pulido durante ocho temporadas. La clave aquí no es la épica de los grandes combates, sino el peso emocional de la identidad del héroe, un tema recurrente en los bocetos y anotaciones que Horikoshi suele desperdigar en sus tankobon.
La industria no da puntada sin hilo. Con el anime principal habiendo cerrado su ciclo en diciembre tras una octava temporada que fue puro fuego emocional, I am a hero too actúa como el pegamento perfecto para mantener el interés vivo mientras el world tour de conciertos de Yūki Hayashi recorre el globo. Es un ciclo de retroalimentación comercial impecable: el manga termina superando los 100 millones de copias, el volumen 42 añade páginas extra para calmar a las masas y el anime se fragmenta en pequeñas píldoras de calidad para asegurar que el merchandising no baje el ritmo. No olvidemos que el último volumen recopilatorio, lanzado en diciembre de 2024, fue una declaración de intenciones por parte de la Weekly Shonen Jump, reforzando el estatus de leyenda de la obra con casi 40 páginas de contenido inédito.
Veremos este corto en Crunchyroll este verano, probablemente con la misma distribución global que ha convertido a la serie en un fenómeno masivo fuera de Asia. Para los que llevamos siguiendo a Deku desde aquel lejano julio de 2014, estos fragmentos de historia son más que simple relleno; son la oportunidad de ver el trazo de Horikoshi cobrando vida una vez más, con esa capacidad única de mezclar la suciedad del grafito con la luminosidad de la esperanza. El legado de My Hero Academia no se va a ninguna parte, simplemente está mutando en nuevos formatos para seguir dominando el Oricon y nuestras listas de reproducción.
