Hajime no Ippo 15: el segundo Ippo vs Sendo por el título de Japón es el combate que define al protagonista

Hay combates que se recuerdan por una técnica. Otros, por una viñeta concreta. Hajime no Ippo 15 se recuerda por una sensación: la de estar viendo a dos boxeadores que no pueden retroceder, aunque el cuerpo les pida parar. Este volumen 15 es el día marcado en rojo desde hace casi dos años dentro de la historia: el segundo Ippo vs Sendo, ahora por el título japonés del peso pluma. Y lo que hace Joji Morikawa aquí es un manual de cómo construir un combate “inevitable” sin que suene a destino barato. La pelea se siente predestinada porque está sostenida por todo lo vivido: orgullo, crecimiento, heridas, promesas y esa rabia limpia que solo tienen los rivales que se respetan de verdad.

Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.

En Hajime no Ippo 15 la tensión empieza incluso antes de la campana. Ippo y Sendo evitan mirarse, como si un cruce de ojos fuese a romper el último hilo de autocontrol. No es postureo. Es miedo a reconocer lo que está en juego. Porque esta vez no pelean para demostrar quién es mejor; pelean para ocupar un lugar que te cambia la vida. Y Morikawa sabe que el título es importante… pero más importante es lo que simboliza: el momento en el que Ippo deja de ser “el chico que progresa” y se coloca, por fin, en la cima nacional.

Edición en España
Publicado en España por Planeta Cómic, Hajime no Ippo 15 llega en rústica sin solapas con sobrecubierta, con un formato generoso 14,8 x 21 cm y 360 páginas en blanco y negro, siguiendo la línea editorial de la colección en nuestro mercado. La traducción corre a cargo de Daruma Serveis Lingüistics, S.L., y el tamaño elegido se agradece muchísimo en un tomo como este: Morikawa dibuja el boxeo con un nivel de detalle físico (pies, caderas, guardias, ángulos de impacto) que se disfruta más cuando la página respira. Además, al ser un volumen centrado en un combate clave, la edición favorece el ritmo de lectura “de ring”: capítulos que encadenan asaltos, pausas cortas en la esquina y vuelta inmediata al intercambio. Es un tomo pensado para leer con el pulso acelerado… y para releer buscando matices técnicos y emocionales del Ippo vs Sendo.

Reseña de Hajime no Ippo de Joji Morikawa  - Planeta CómicReseña de Hajime no Ippo de Joji Morikawa  - Planeta CómicReseña de Hajime no Ippo de Joji Morikawa  - Planeta Cómic

Un combate predestinado, pero no por magia: por memoria

Lo que diferencia Hajime no Ippo 15 de un “tomo de pelea” cualquiera es que no necesitas que te recuerden por qué importa. Se nota en la forma en la que Ippo y Sendo entran al ring: cada gesto parece cargado de pasado. Morikawa entiende que las rivalidades reales no nacen del odio, nacen del reconocimiento. Sendo no ve a Ippo como un obstáculo. Lo ve como el único rival que le obliga a ser honesto consigo mismo. Ippo no ve a Sendo como un villano. Lo ve como ese espejo brutal que le devuelve una pregunta simple: ¿de verdad quieres ser campeón?

Por eso el inicio es tan potente. Hajime no Ippo 15 no se precipita en el intercambio a lo loco: te deja oír el ambiente, sentir la electricidad del público y entrar en la cabeza de los dos. Y cuando el combate estalla, estalla con una claridad que duele. No hay “movimientos bonitos”. Hay intención.

Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.

Ippo: el cuerpo como arma, la mente como freno

En Hajime no Ippo 15, Ippo pelea con esa mezcla que lo hace único: disciplina casi infantil y ferocidad que aparece cuando encuentra el hueco. Su boxeo sigue siendo el boxeo del que avanza, del que acepta daño si a cambio puede entrar a la distancia buena. Pero aquí hay un matiz nuevo: Ippo ya no solo “aguanta”. Ippo empieza a comprender el ring como territorio. Morikawa lo muestra con microdecisiones: cómo pisa, cómo corta salidas, cómo elige cuándo arriesgar y cuándo no.

La pelea también deja claro el coste mental. Ippo no es un protagonista arrogante. Ippo se castiga por cada error. Y en un Ippo vs Sendo por el título, ese autocastigo puede ser veneno. Lo que hace grande a Hajime no Ippo 15 es que el combate no solo mide puños: mide carácter. Hay momentos donde Ippo parece a un paso de romperse por dentro… y momentos donde el instinto le empuja a seguir aunque no tenga aire.

Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.

Sendo: el campeón sin corona que pelea como si el ring fuera su barrio

Sendo siempre ha sido energía pura, pero Hajime no Ippo 15 lo presenta en su versión más peligrosa: la del tipo que se sabe hecho para estas noches. Su boxeo tiene algo de brutalidad frontal, de orgullo Osaka, de “yo mando aquí”, y Morikawa lo dibuja con un aura que aprieta. El Sendo de este volumen no busca puntuar bonito. Busca imponer. Busca que Ippo lo sienta.

Y aun así, hay un detalle clave: Sendo no es un salvaje sin cabeza. En este Hajime no Ippo 15, Sendo entiende el momento. Sabe cuándo morder y cuándo esperar. La lectura que hace del rival es más fina de lo que su imagen de “fuego” sugiere. Eso eleva el combate porque convierte cada avance de Ippo en un riesgo real: si entras mal, te comen.

Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.

El segundo Ippo vs Sendo: ritmo, asaltos y el punto donde la pelea se vuelve supervivencia

Morikawa construye el Ippo vs Sendo como una escalada. Al principio, el lector todavía cree que está viendo un combate “grande”. A mitad, ya entiende que es un combate que deja huella. Y llega un punto —ese tramo donde el cuerpo ya no responde igual— en el que Hajime no Ippo 15 se transforma en supervivencia pura. Ahí es donde el manga se vuelve adictivo: cuando la técnica sigue existiendo, pero el motor es la voluntad.

El dibujo se vuelve más agresivo, los impactos pesan, los rostros se deforman con una crudeza muy física. Morikawa no romantiza el boxeo. En Hajime no Ippo 15, el boxeo es hermoso porque es duro, no porque sea limpio. Y esa dureza sirve para algo: para que la victoria (o la derrota) se sienta ganada, no escrita.

También es un tomo donde los segundos y el entorno importan. Las esquinas, el público, el peso del título… todo empuja. Y eso es parte del encanto de Hajime no Ippo 15: hace que el combate parezca un evento nacional, no una pelea aislada.



Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.Hajime no Ippo 15, reseña del combate Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma.

Por qué este volumen es clave en la serie

Si alguien te pregunta por qué Hajime no Ippo 15 es imprescindible, la respuesta es sencilla: porque redefine lo que significa “llegar”. El segundo Ippo vs Sendo no es solo un duelo por un cinturón. Es el combate que decide qué clase de boxeador es Ippo cuando ya no puede esconderse detrás de la excusa de “todavía estoy creciendo”. Aquí ya está. Aquí ya toca responder.

Y Sendo también se juega algo enorme: demostrar que su fuego no es solo carisma, sino destino ganado a puños. Morikawa los enfrenta con respeto, sin trampas emocionales baratas, y por eso el tomo funciona tan bien incluso aunque conozcas el peso histórico del combate.

Conclusión: Hajime no Ippo 15 es el tomo que se lee con el corazón en la garganta

Hajime no Ippo 15 es un volumen de esos que se devoran. El segundo Ippo vs Sendo por el título japonés del peso pluma está construido con tensión, técnica y una épica muy humana: la de dos chavales que han llegado demasiado lejos como para fingir que esto es “una pelea más”. Joji Morikawa entrega un combate que define a Ippo, eleva a Sendo y deja claro por qué Hajime no Ippo 15 es uno de los puntos más altos del manga de boxeo.