Usamaru Furuya lanzará un nuevo manga ambientado cien años en el pasado

 Usamaru Furuya anuncia un nuevo manga ambientado cien años en el pasado que debutará esta primavera

El autor Usamaru Furuya ha confirmado a través de sus redes sociales que lanzará un nuevo manga esta primavera, una obra completamente inédita cuya historia estará ambientada cien años en el pasado. Aunque por el momento no se han revelado ni el título ni la revista de publicación, el simple anuncio ha sido suficiente para despertar un notable interés entre lectores y críticos, especialmente por tratarse de uno de los mangakas más singulares y personales del panorama japonés contemporáneo.

Furuya no es un autor que haga anuncios a la ligera. Cada nuevo proyecto suyo suele implicar un cambio de registro, una exploración incómoda o una revisión crítica de temas sociales, psicológicos o históricos. Que esta nueva obra se sitúe un siglo atrás abre inmediatamente múltiples interpretaciones: desde una posible mirada al Japón de principios del siglo XX hasta una recreación simbólica de una época marcada por la transición, la represión social y el conflicto entre modernidad y tradición.

Usamaru Furuya anuncia un nuevo manga ambientado cien años en el pasado

Un autor que nunca repite fórmula

Hablar de Usamaru Furuya es hablar de un creador que ha construido su carrera desde la incomodidad y la ruptura de expectativas. Su bibliografía destaca por una enorme diversidad temática, pero también por una coherencia autoral muy marcada. Furuya se mueve con soltura entre el drama psicológico, la crítica social, la reinterpretación de clásicos literarios y el manga experimental, siempre con una voz propia muy reconocible.

En los últimos años, el autor ha cerrado varias etapas importantes de su trayectoria. Una de las más recientes ha sido Bokutachi no Shinjū (Our Lovers’ Suicide), una obra serializada en la revista Manga Erotics F que finalizó en octubre y cuyo volumen recopilatorio se publicó a finales de diciembre. En esta serie, Furuya volvía a abordar temas como el amor autodestructivo, la dependencia emocional y la pulsión de muerte, elementos recurrentes en su obra, pero tratados con una sensibilidad especialmente cruda.

Antes de eso, el autor también puso punto y aparte a la primera parte de Lunatic Circus, un proyecto iniciado en 2020 que exploraba la identidad, la percepción de la realidad y la alienación desde una óptica casi teatral. Del mismo modo, obras como Amane Gymnasium demostraron su capacidad para retratar la juventud desde una perspectiva incómoda y profundamente humana.

Un viaje cien años atrás: contexto y posibilidades

El dato más llamativo del nuevo manga es, sin duda, su ambientación temporal. Situar la historia cien años en el pasado no parece una elección casual. Ese periodo coincide con una etapa clave de la historia japonesa, marcada por profundos cambios sociales, políticos y culturales. Es una época fértil para hablar de censura, represión de los deseos, roles sociales rígidos y conflictos internos, temas que encajan de forma natural con el tipo de narrativas que Furuya suele desarrollar.

No sería extraño que el autor utilice este marco histórico como espejo del presente, algo que ya ha hecho en otras ocasiones. En su obra, el pasado rara vez es un simple decorado: suele funcionar como un espacio simbólico donde se ponen en tensión ideas universales como la identidad, la culpa, el deseo o la violencia estructural.

Además, Furuya ha demostrado en varias ocasiones su interés por reinterpretar materiales culturales y literarios desde una óptica personal. Su versión de No Longer Human lo consolidó como un autor capaz de dialogar con textos clásicos sin perder su voz. Un manga ambientado un siglo atrás podría seguir esta línea, ya sea a través de personajes ficticios o de una recreación muy libre del contexto histórico.

Una trayectoria marcada por obras influyentes

A lo largo de su carrera, Usamaru Furuya ha firmado títulos que se han convertido en referentes dentro y fuera de Japón. Lychee Light Club sigue siendo una de sus obras más impactantes, tanto por su violencia simbólica como por su lectura política y psicológica. Teiichi no Kuni mostró su capacidad para abordar la ambición y el poder desde un tono satírico, mientras que Genkaku Picasso exploró la enfermedad mental con un enfoque tan estilizado como perturbador.

Esta diversidad hace que cada nuevo anuncio genere expectativas muy distintas. No hay una “obra tipo” de Furuya, y eso forma parte de su atractivo. El lector sabe que se enfrentará a algo incómodo, provocador o, como mínimo, poco convencional.

Expectación máxima ante un proyecto aún envuelto en misterio

Por ahora, el nuevo manga sigue rodeado de incógnitas. No se conocen detalles sobre el reparto de personajes, el tono narrativo ni el formato de publicación. Sin embargo, tratándose de Usamaru Furuya, la falta de información juega a favor del proyecto. La ambigüedad forma parte de su identidad creativa y alimenta una expectación basada más en la confianza en el autor que en el marketing previo.

Lo que sí parece claro es que este nuevo trabajo no será un mero ejercicio nostálgico. Todo apunta a una obra con peso temático, que utilizará el pasado para hablar del presente, como tantas veces ha hecho Furuya a lo largo de su carrera.

Con su debut previsto para esta primavera, este nuevo manga se perfila como uno de los lanzamientos más interesantes del año dentro del manga de autor, especialmente para lectores que buscan propuestas adultas, arriesgadas y con una fuerte personalidad.