Marvel ha decidido abrazar sin complejos el terror clásico con una nueva tanda de portadas variantes que conectan directamente con uno de los momentos editoriales más oscuros de la casa. En marzo de 2026, el Universo Marvel se llena de vampiros, brujas, espectros y criaturas imposibles gracias a las Marvel Monster Variant Covers, una colección firmada por la actual clase de Marvel Stormbreakers que transforma a algunos de sus héroes más icónicos —y a algún villano muy concreto— en auténticas pesadillas de cómic USA.
Lejos de ser una simple línea estética aislada, estas portadas llegan en un momento muy concreto y responden a una intención clara: reforzar la sensación de que Marvel está entrando de lleno en una Edad de los Monstruos, tanto a nivel visual como narrativo.
Las Marvel Monster Variant Covers y su contexto editorial
Las Marvel Monster Variant Covers no son un homenaje superficial al terror clásico. Cada portada reinterpreta a los personajes desde códigos reconocibles del horror universal, mezclando influencias de la literatura gótica, el cine de monstruos y la iconografía pulp, pero siempre filtradas por el estilo personal de cada artista.
La clave está en que todas las ilustraciones están firmadas por miembros de la actual promoción de Marvel Stormbreakers, el programa con el que la editorial señala a los artistas que considera pilares creativos de su futuro inmediato. Esto convierte la iniciativa en algo más que una curiosidad gráfica: es una declaración de intenciones sobre hacia dónde se dirige la identidad visual de Marvel.
Stormbreakers: la nueva sangre creativa de Marvel
El programa Stormbreakers nació en 2020 como evolución directa de la mítica línea Young Guns. En los últimos quince años, este tipo de iniciativas han servido para detectar a autores que acabarían definiendo etapas clave de Marvel, desde grandes eventos hasta series regulares de referencia.
La clase actual incluye nombres que ya están dejando huella en colecciones importantes del Universo Marvel. Artistas como Alessandro Cappuccio, Netho Diaz, Simone Di Meo, Juan Frigeri, Gurihiru, Jonas Scharf, Geoff Shaw o Luciano Vecchio representan estilos muy distintos entre sí, pero comparten una capacidad clara para reinterpretar personajes sin romper su esencia.
Las Marvel Monster Variant Covers funcionan precisamente porque cada artista aborda el terror desde su propio lenguaje visual. No hay una plantilla común: hay una idea compartida y múltiples lecturas posibles.
El terror como eje del momento Marvel
La llegada de estas portadas no es casual. Coinciden con el lanzamiento en USA de Infernal Hulk, la nueva serie de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein, que marca un punto de inflexión para el Gigante Esmeralda. En esta etapa, el Hulk deja de ser solo una fuerza de destrucción para convertirse en el epicentro de un horror cósmico y corporal, dominado por el Eldest, descendiente directo de la Mother of Horrors.
Este contexto refuerza la coherencia de las Marvel Monster Variant Covers. No se trata de disfraces monstruosos porque sí, sino de una extensión visual de un universo que está abrazando lo grotesco, lo sobrenatural y lo perturbador como parte de su ADN actual.
Los títulos implicados y su simbolismo
La selección de series que reciben estas portadas también es significativa. Títulos como X-Men, Amazing Spider-Man, Doctor Strange, Black Panther, Rogue, Generation X-23 o incluso Knull no son elecciones aleatorias. Cada uno tiene una relación particular con el terror, ya sea desde lo mutante, lo místico, lo cósmico o lo simbiótico.
Ver a Spider-Man reinterpretado desde el horror, o a Doctor Strange convertido en algo directamente salido de una pesadilla, subraya la versatilidad de estos personajes y demuestra hasta qué punto Marvel confía en que su iconografía aguante lecturas extremas sin perder reconocimiento.
Además, incluir un villano como Knull dentro de esta galería monstruosa refuerza la idea de que el terror no es un añadido externo, sino algo que ya forma parte del corazón del Universo Marvel.
Más que portadas: identidad y posicionamiento
Aunque las portadas variantes siempre han sido una herramienta de coleccionismo, en este caso cumplen una función editorial más profunda. Las Marvel Monster Variant Covers sirven para posicionar a los Stormbreakers como artistas capaces de manejar registros complejos, atmósferas densas y reinterpretaciones radicales.
También refuerzan una idea clave: Marvel quiere que su universo vuelva a sentirse peligroso, imprevisible y visualmente incómodo en el mejor sentido posible. Estas portadas no buscan agradar a todo el mundo; buscan provocar una reacción.
Un marzo dominado por lo monstruoso
Con fechas de lanzamiento en USA repartidas a lo largo de marzo de 2026, esta colección de portadas actúa como un hilo conductor entre distintas series, unificando estéticamente un momento muy concreto del Universo Marvel. No es un evento narrativo al uso, pero sí un evento visual con personalidad propia.
Las Marvel Monster Variant Covers confirman que el terror vuelve a ser una herramienta central en Marvel, no como género aislado, sino como lenguaje capaz de renovar personajes clásicos sin traicionar su esencia.
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