La segunda temporada de Hell’s Paradise: Jigokuraku calienta motores con un nuevo vídeo promocional que desvela uno de los elementos más esperados por los fans: su ending. La serie regresa con PERSONAL, interpretado por la banda Queen Bee, una elección que encaja a la perfección con el tono crudo, emocional y perturbador que define la obra creada por Yuji Kaku.
Un regreso marcado por la identidad sonora
La revelación del ending no es un simple detalle promocional. En Jigokuraku, la música siempre ha funcionado como una extensión del conflicto interno de sus personajes, y PERSONAL apunta directamente a esa herida emocional que atraviesa toda la historia. Queen Bee aporta una sonoridad intensa, casi incómoda por momentos, que refuerza la sensación de peligro constante y de lucha interna que define la travesía de Gabimaru y el resto de condenados.
La segunda temporada se estrenará el 11 de enero en Japón, retomando la historia justo donde terminó la primera, con un enfoque más oscuro y una escalada clara en violencia, tensión psicológica y desarrollo de personajes.
Jigokuraku y su lugar dentro del shonen moderno
Hell’s Paradise: Jigokuraku no es un shonen convencional. Desde su debut como manga en enero de 2018, la obra se desmarcó por su combinación de acción brutal, horror corporal y reflexiones existenciales. Publicada por Shueisha y finalizada en enero de 2021 con un total de 13 volúmenes, la serie construyó un mundo donde la muerte no es un recurso narrativo, sino una presencia constante y opresiva.
La misión de Gabimaru, un ninja considerado invencible que ya no desea vivir, sirve como punto de partida para explorar temas como el apego a la vida, la culpa y la redención. La isla donde se desarrolla la mayor parte de la historia funciona casi como un personaje más, un entorno hostil que despoja a los protagonistas de cualquier ilusión de control.
Una segunda temporada con refuerzos clave
Esta nueva etapa introduce a varios miembros del clan Yamada Asaemon, ampliando el foco narrativo y enriqueciendo la dinámica entre verdugos y criminales. Estas incorporaciones no solo suman nuevos combates, sino que profundizan en la filosofía del sacrificio y el deber, conceptos centrales dentro del universo de Jigokuraku.
En el apartado creativo, se mantiene una continuidad muy cuidada. La dirección vuelve a estar en manos de Kaori Makita, con guion supervisado por Akira Kindaichi, mientras que el diseño de personajes corre nuevamente a cargo de Akitsugu Hisagi. Esta estabilidad garantiza que la segunda temporada conserve la identidad visual y narrativa que convirtió a la primera en una de las adaptaciones más comentadas de su año.
MAPPA y la crudeza visual
El trabajo del estudio MAPPA vuelve a ser uno de los grandes reclamos. La animación no busca embellecer la violencia, sino transmitir su peso físico y emocional. El uso del color, reforzado por el regreso de Ayako Suenaga como responsable del color key, acentúa los contrastes entre lo bello y lo grotesco, una de las señas de identidad de Jigokuraku.
La incorporación de nuevos responsables en fotografía y dirección artística también apunta a una evolución visual, con encuadres más agresivos y atmósferas aún más densas, acompañando la progresión narrativa de la historia.
Opening y ending como reflejo del conflicto interno
Si el opening, Kasuka na Hana, apunta a una melancolía contenida y casi poética, el ending PERSONAL funciona como su contrapunto emocional. Ambos temas encapsulan la dualidad constante de la serie: la lucha entre el instinto de supervivencia y el deseo de desaparecer.
Esta elección musical refuerza la idea de que Jigokuraku no es solo una historia de acción, sino un viaje psicológico donde cada personaje arrastra su propio infierno.
Un regreso clave para los fans del anime oscuro
La segunda temporada de Hell’s Paradise: Jigokuraku se perfila como una continuación directa, sin concesiones, pensada para profundizar en lo que hizo especial a la primera. Con una identidad artística sólida, una narrativa cada vez más intensa y una banda sonora alineada con su espíritu, la serie se prepara para consolidarse como una de las propuestas más contundentes del anime reciente.
El nuevo vídeo promocional y la presentación de su ending son solo el primer aviso: el infierno vuelve a abrir sus puertas, y no todos saldrán de él siendo los mismos.