Después de cuatro tomos de oficina, tiendas de ropa, cafeterías y encuentros de fin de semana, Trabajo y vida privada -ON y OFF- hace las maletas. El quinto volumen de Shinnosuke Kanazawa saca a Amata y a Hanku de la ciudad y los lleva a un terreno mucho más delicado que cualquier reunión de trabajo: la casa familiar de ella. Es el tomo más cálido de la serie hasta ahora y, sin hacer ruido, también el que más mueve la relación.
En el tomo anterior el miedo a descubrirse se disolvía y la pareja salía reforzada, como contamos en nuestra reseña de Trabajo y vida privada 4. Este quinto tomo recoge los capítulos 24 a 28 más un extra, y todos giran alrededor de un mismo viaje.
Amata quiere seguir saliendo con Hanku, y la siguiente excursión que surge es cualquier cosa menos una cita al uso: acompañarla a su casa familiar en vacaciones. El capítulo 24, "Volver a casa los dos", arranca con el trayecto y con uno de esos momentos que Kanazawa sabe dibujar muy bien: Amata se queda dormido y Hanku, o más bien Aki, se queda mirándolo sin poder apartar los ojos. En este punto la frontera entre Amata y Kanade, su nombre "off", está más difuminada que nunca, y el propio dibujo juega con ello, con expresiones y hasta rotulaciones que se van al terreno más dulce.
El miedo de Amata es comprensible y la serie lo toma en serio: no sabe cómo va a reaccionar una familia al ver aparecer al compañero de su hija con su aspecto y su forma de ser. Tampoco sabe en qué papel lo van a colocar. Es la duda que late por debajo de todo el tomo.
El capítulo 25 presenta a la familia y es un festival de personajes. Los Hanku son gente llamativa, con mucho estilo y caras de las que no se olvidan, y los hermanos comparten un aire de familia que es casi un chiste visual: todos parecen la misma mezcla del padre y la madre. Hay mascota con nombre gracioso incluida, y Mitsu, el gato del barrio que Aki acabó adoptando en los primeros tomos, también viaja con ellos y se pasea por medio tomo robando viñetas.
Lo que convierte a esta familia en algo más que un recurso cómico es su manera de estar. Son despistados, tranquilos, un poco en las nubes, y justo por eso resulta creíble que en esa casa haya crecido alguien como Aki, que da por hecho que cada uno viste y vive como quiere. La madre protagoniza uno de los mejores gags del tomo cuando prepara la habitación para dormir de una forma que parece una encerrona y resulta ser puro despiste. El padre tiene ideas propias y una chaqueta con el forro hecho de tela de kimono que dice mucho de él. Y la abuela acaba con Mitsu dormido en el regazo durante una sobremesa familiar que es de lo más acogedor que ha dibujado Kanazawa.
El abuelo, el hermano y un invitado que sale de la ducha
El capítulo 26, "Me alegro de haber venido", mezcla ternura y humor con mucho acierto. En la casa manda, desde su retrato, un abuelo ya fallecido con muchísimo carácter que se roba cada escena en la que aparece. Y está el hermano pequeño de Aki, un chico de pocas palabras que se encuentra de repente a un desconocido muy mono saliendo recién duchado del baño y reacciona con un susto y un entusiasmo que hacen reír. Es de esos personajes secundarios que casi no hablan pero que se quedan: aparece con una espada de imitación, mueve una lombriz a la sombra para que no se seque y aporta el contrapunto perfecto a la calma de sus padres.
Aquí está también el corazón del tomo. La familia recibe a Amata con una naturalidad total, y él, que llegaba con la guardia alta, empieza a relajarse. El título del capítulo lo resume: por primera vez en mucho tiempo, Amata está en un sitio en el que no tiene que decidir qué parte de sí mismo enseñar.
Preparativos, yukata y una primera verbena
Los dos últimos capítulos cambian el foco hacia la pareja. En "Preparando juntos" vemos a Aki con ropa de estar por casa, ni de oficina ni punk, y el cambio sorprende tanto a Amata como al lector. Kanazawa se divierte con el contraste entre los dos: Aki tiene pensamientos bastante menos inocentes de lo que aparenta, mientras que Amata va con una pureza casi desarmante. Quedan para comer juntos, hablan de ponerse yukata para la fiesta del pueblo y en una escena Amata suelta, sin darse cuenta, que se siente tranquilo al lado de Aki. Esa frase dicha sin pensar pesa más que cualquier declaración.
El capítulo 28, "La primera verbena", es el broche. Los dos van a la fiesta con yukata y geta. Hay pesca de globos de agua, van de la mano, y la reacción de Kanade ante todo es de pura heroína de shojo. Pero el momento importante es el contrario: en mitad de la fiesta Aki, que siempre lo ha visto como alguien adorable, se sorprende mirándolo de repente como a un hombre. El capítulo corta justo ahí, en el mejor momento posible, y deja al lector con ganas de sexto tomo inmediatamente. Cierra el volumen un capítulo extra dibujado para la ocasión, "Bienvenido a casa".
El dibujo de Shinnosuke Kanazawa
Kanazawa sigue siendo muy bueno en lo que mejor se le da: la ropa y las caras. Salir de la ciudad le sienta bien al dibujo, porque la casa familiar, el pueblo y la verbena le permiten jugar con escenarios nuevos y con una paleta de sensaciones más veraniega. Los yukata están muy trabajados y la expresividad de Amata-Kanade, que pasa del apuro a la ilusión en dos viñetas, sigue siendo el gran activo de la serie. Donde flojea un poco es en las escenas de grupo de la familia, algo cargadas de personajes y de chistes que se pisan entre sí, aunque eso también forma parte de su encanto.
Si hay que ponerle un pero al tomo, es el ritmo. Cinco capítulos para un solo viaje es mucho, y quien espere avances claros en la relación puede sentir que todo va despacio. Nosotros creemos que es una decisión consciente: la serie no va de llegar a algo, va de cómo se está cuando por fin te aceptan tal como eres.
La edición de Panini y nuestra opinión
Panini Manga mantiene el formato de la colección dentro de su línea josei: tomo A5 en rústica con sobrecubierta, sentido de lectura oriental, 130 páginas en blanco y negro y un precio de 9,95 €. Salió a la venta el 20 de agosto de 2026, a buen ritmo respecto al tomo anterior, e incluye el capítulo extra final. Más información en la web de Panini.
Trabajo y vida privada -ON y OFF- 5 es el tomo de la aceptación. El viaje a casa de los Hanku, con su madre despistada, su padre con estilo, un abuelo que manda desde el retrato y un hermano pequeño adorable, le da a Amata el lugar seguro que la serie llevaba cuatro tomos prometiendo. Y la verbena final, con Aki descubriendo que mira a Amata de otra manera, deja la relación en el punto más interesante hasta la fecha. Es lento, sí, pero pocas veces un manga de oficina ha resultado tan reconfortante. Muy recomendable para quien ya esté enganchado a la pareja.
Título: Trabajo y vida privada -ON y OFF- 5
Autor: Shinnosuke Kanazawa
Editorial: Panini Manga
Editorial japonesa o revista de origen: Square Enix (Gangan Comics pixiv)
Formato: Tomo A5 rústica con sobrecubierta
Sentido de lectura: Oriental
Páginas: 130
Precio: 9,95 €
Fecha de publicación: 20 de agosto de 2026









