El evento que partió en dos el Universo Marvel de 2012 llega a la colección Marvel Must-Have de Panini en un solo tomo. Aquí está la miniserie completa, Avengers vs. X-Men #0-12, con el material Infinite Comics que acompañó a la serie. Son más de 400 páginas de guerra abierta entre dos bandos que llevaban años mirándose de reojo, y la premisa se resume en una frase: la Fuerza Fénix regresa a la Tierra y nadie se pone de acuerdo sobre qué hacer con ella.
Para el lector que ya conoce la historia, la pregunta es otra: ¿aguanta el evento una relectura en 2026? Mi respuesta es que sí, con matices. Es un cómic de planteamiento limpio, ejecución irregular y un tercer acto que todavía pega fuerte. Merece estar en la estantería, sobre todo ahora que buena parte de lo que vino después en la Patrulla-X se entiende mejor con este tomo a mano.
El tomo reúne a cinco guionistas: Brian Michael Bendis, Jason Aaron, Ed Brubaker, Jonathan Hickman y Matt Fraction. En el dibujo se reparten el trabajo John Romita Jr., Olivier Coipel y Adam Kubert, con Frank Cho en el número cero. Cinco cabezas pensando una sola historia dejan costuras, pero también una escala que casi ninguna otra saga tuvo en su momento.
Qué pasa en el tomo: de Utopia a la luna
El número cero sirve de prólogo y lo dibuja Cho. Wanda Maximoff interviene en Washington cuando M.O.D.O.K. ataca a una científica bajo escolta wakandiana, y las Vengadoras le abren la puerta de la Mansión aunque Visión no la perdona. Mientras tanto, en Utopia, Hope Summers escucha la radio de la policía de San Francisco, se mete en un atraco a un banco contra la Serpent Society y le dice a Scott Summers que está lista para el Fénix. Ese cierre dispara todo.
En el primer número, el Fénix cruza el espacio y arrasa un planeta por el camino. En Nueva York, los Vengadores atienden un avión golpeado por un objeto desconocido y encuentran herido a Nova, el joven Sam Alexander, que alcanza a avisar de que algo viene. En la isla, Cíclope entrena a Hope y el Fénix se asoma en ella. Capitán América y Iron Man informan al presidente, y el Capi baja a Utopia a pedir la custodia de la chica. Cíclope se niega, ataca, y la guerra empieza antes de que nadie haya tenido tiempo de pensar.
La primera mitad es persecución pura. Los Vengadores llegan a la isla, los mutantes responden y Lobezno acaba entre dos aguas: primero intenta matar a Hope por indicación de ella misma, luego se alía con la chica. El Capitán y Lobezno se miden en un enfrentamiento breve pero con peso, y Thor planta cara solo al Fénix en una escena de apenas unas páginas que se lee mejor de lo que suena. El momento más importante de este tramo llega en la luna, en el número 5.
La luna y el nacimiento de los Cinco del Fénix
En el área azul de la luna, Cíclope, Emma Frost, Magik, Coloso y Namor pelean contra los Vengadores mientras Hope libera una energía que tumba a todos. Ella le confiesa a Lobezno que no controla la fuerza y le pide que la mate. Él lo intenta y Cíclope lo aparta de un rayo. Después, Iron Man dispara un disruptor contra el Fénix desde una armadura enorme preparada junto a Hombre Gigante. La idea es dividir la fuerza para que no pueda concentrarse en un solo cuerpo.
Sale mal, o sale bien, depende de a quién le preguntes. El Fénix se parte en cinco y los hosts no son Hope. Son Cíclope, Emma, Magik, Coloso y Namor, y Scott está furioso porque ese poder estaba pensado para ella. Aquí el evento deja de ser una carrera y se convierte en otra cosa. Los X-Men se llevan a Hope de vuelta a la Tierra y los Vengadores se quedan con un problema peor: cinco mutantes con poder cósmico y convencidos de que salvan el planeta.
Esa es la gran idea del cómic, y funciona. El Fénix no es un villano en este tomo. Cíclope y sus compañeros arreglan cosas, y el cómic se atreve a hacer que el lector dude de si los Vengadores tienen razón. El lector que busca un malo claro no lo va a encontrar durante muchos números.
Wakanda, Rusia y K'un-L'un: el pulso del evento
Con los Cinco del Fénix en marcha, el tomo se abre a una guerra repartida por el mundo. Los Vengadores se esconden en Wakanda mientras Tony Stark y Pantera Negra buscan un arma contra el Fénix. Emma Frost, que ha rastreado la mente de medio planeta, revela dónde están, y Namor ataca con un ejército atlante y el Fénix en el cuerpo. Lo que sigue deja Wakanda en ruinas. Los Vengadores logran vencerlo, pero el precio es altísimo, y el poder de Namor pasa a los otros cuatro. La enemistad entre Namor y T'Challa nace aquí y coletea durante años.
Otro frente se abre en Rusia, donde Magik trae un trozo de Limbo a la Tierra y Coloso combate junto a ella en el interior de un volcán. El enfrentamiento más recordado de este tramo es el de Spider-Man contra los hermanos Rasputin en K'un-L'un. Peter no gana a puñetazos. Los enfrenta entre sí hasta que ambos pierden el poder del Fénix. Es una de las mejores ideas de los guionistas, porque usa al personaje por lo que es y no por la fuerza que tiene.
La parte de Emma Frost es la más inquietante. Corrompida por el Fénix, mata a un hombre que había asesinado a un joven mutante delante de su familia, y ese gesto de justicia sumaria funciona como aviso. Detrás vienen los Cinco del Fénix reorganizando el mundo bajo la etiqueta de Pax Utopia, con Bestia abandonando a los Vengadores en protesta.
El tramo final: Xavier, Dark Phoenix y Wanda
El último tercio es el mejor del tomo. Capitán América recluta a Hulk en Colorado mientras Pícara cambia de bando y admite ante el Profesor X que los Vengadores tenían razón. En Utopia, Cíclope y Emma, ya consumidos por el Fénix, se enfrentan a Vengadores y X-Men unidos. Cíclope supera a Xavier y lo mata. Después absorbe la parte de Emma, recupera la cordura el tiempo justo para llorar lo que ha hecho y se convierte en Dark Phoenix. La muerte de Charles es la escena más dura del evento, y el cómic la trata con la seriedad que merece.
El número 12 arranca con Tony Stark repasando a los Vengadores, 72 horas antes del último combate, la cadena que une House of M, la decimación mutante, el Fénix, Hope y la magia del caos de Wanda. Su conclusión es que solo Hope y Wanda juntas pueden detener al Fénix. Primero chocan entre ellas y luego Stark y el Capitán las convencen de colaborar. La pelea recorre París, Pekín y el Himalaya, con ayuda de Nova para frenar a Cíclope. Al final, Hope saca el Fénix del cuerpo de Scott, repara parte del daño y, junto a Wanda, deshace el hechizo del "No more mutants".
La coda es lo que se queda. Cíclope termina detenido, sabiendo que hay nuevos mutantes despertando, y Capitán América forma un equipo de Vengadores que incluye mutantes. Hope se aleja volando mientras florece una rosa entre las ruinas. Es un cierre con lectura abierta, porque Scott sigue convencido de que primero tiene que haber destrucción para que llegue el renacimiento.
El dibujo: tres estilos y un conjunto desigual
Dibujar un evento así con tres artistas es una decisión que se nota. John Romita Jr. pone la fuerza bruta y el trazo anguloso en los combates grandes, con tintas de Scott Hanna y color de Laura Martin. Olivier Coipel ofrece las páginas más pulidas y luminosas del tomo, sobre todo en las escenas con muchos personajes. Adam Kubert cierra la serie con tintas de John Dell y Mark Morales, y con color de Martin y Justin Ponsor, y la última entrega tiene un acabado más limpio y más emocional que el resto.
Los saltos entre dibujantes se notan, pero no rompen el hilo. Lo que sí cuesta es seguir ciertas escenas corales, donde hay demasiada gente en pantalla y poca claridad sobre quién ha caído. Con todo, el diseño de los Cinco del Fénix es excelente: cada uno brilla de una manera distinta y se reconoce de un vistazo. Y las páginas finales de Kubert son de lo mejor que ha dibujado en Marvel.
El material Infinite Comics añade un complemento corto con Nova como protagonista, escrito por Mark Waid y dibujado por Stuart Immonen. Son historias de formato distinto, pensadas para la pantalla, y en papel funcionan como interludio.
Una edición cómoda, un guion con costuras
Sobre el guion, mi opinión es clara: la sensación de coser capítulos de cinco manos se nota, y a veces el ritmo se atasca. Hay números enteros que son una pelea y poco más, y otros que parecen escritos para encajar con tie-ins ausentes aquí. Los Vengadores resultan, en general, más planos que los mutantes, que tienen más contradicciones y más interés. Aun así, el tomo funciona porque sabe cuál es su conflicto y no lo suelta: dos formas de proteger a los tuyos que no caben a la vez.
Para quien se acerque con prisa, este es un buen punto de entrada al periodo previo a Krakoa. El evento deja a los mutantes en una situación nueva, con la Fuerza Fénix agotada y nuevos poderes emergiendo, y esa transición se entiende muchísimo mejor tras leerlo.
La edición de Panini es una tapa dura de 17 x 26 cm, a todo color, con 416 páginas y un precio de 32 euros. Es el formato habitual de Marvel Must-Have, cómodo de manejar y con un precio razonable para el volumen de material.
En conclusión, estamos ante un evento con una idea fuerte, un villano que no es villano hasta que lo es y un final que cambió la Patrulla-X durante años. Tiene baches de ritmo, momentos desiguales de dibujo y demasiados personajes por página, pero la muerte de Xavier, la caída de Cíclope y el cierre de Hope y Wanda justifican el tomo. Para quien no lo tenga, es una compra sólida. Para quien lo leyó en grapa, la edición ordena el material y lo pone todo en un solo lomo.
Título: Marvel Must-Have. VVX: Los Vengadores vs. la Patrulla-X
Guion: Brian Michael Bendis, Jason Aaron, Ed Brubaker, Jonathan Hickman, Matt Fraction
Dibujo: John Romita Jr., Olivier Coipel, Adam Kubert, Frank Cho
Entintado: Scott Hanna, John Dell, Mark Morales
Color: Laura Martin, Justin Ponsor
Editorial: Panini Cómics
Contiene: Avengers vs. X-Men #0-12 y material Infinite Comics
Formato: Cartoné, 17 x 26 cm, color
Páginas: 416
Precio: 32,00 €
Fecha de publicación: 24 de septiembre de 2026
ISBN: 9791370580346







