Después de La noche más oscura, Geoff Johns tenía un problema de los buenos: había soltado siete entidades emocionales por el universo y una batería blanca con la vida dentro. Los nuevos guardianes es el tomo en el que Panini Comics recoge lo que pasa justo después, y es un volumen de transición que se lee con ganas porque Johns no deja de mover piezas. Aquí Hal Jordan no trabaja con sus amigos de siempre. Trabaja con sus enemigos.
El tomo abre con Hal Jordan y Carol Ferris en plena discusión sobre su relación, una conversación que dura lo que tarda Sinestro en hacerles saltar el avión por los aires. Sinestro asegura que la tregua sigue en pie, pero los cita con urgencia: hay algo que ver con la entidad y con la batería blanca. Hal sale disparado hacia ella. Ese arranque marca el tono de todo el volumen: cada conversación íntima se interrumpe por una amenaza cósmica.
La premisa es sencilla y funciona. Las entidades que alimentan cada espectro emocional andan sueltas en la Tierra y alguien las está capturando. Hal, Sinestro y Carol tienen que encontrarlas antes, y para eso se alían con Atrocitus, con Larfleeze, con Saint Walker y con Indigo-1. Una alianza así es incómoda por definición, y Johns lo sabe. Los diálogos entre Hal y Sinestro tienen más mala uva que nunca.
El número 55 es el más desenfadado. Lobo recibe el encargo de cazar a Atrocitus, vivo o muerto, y Hal, Sinestro y Carol intentan evitarlo. El choque entre Dawg, el perro de Lobo, y Dex-Starr, el gato Red Lantern, es de lo más divertido del tomo. La historia de apoyo sobre cómo ese gato acabó con un anillo rojo es lo contrario: cruel, corta y eficaz. Johns mezcla risa y estómago encogido en el mismo número y le sale bien.
El número 57 nos lleva a Las Vegas. Larfleeze admite que su anillo naranja no fue un regalo: esclavizó a la entidad Ophidian. Carol deduce entonces algo que da sentido a toda la trama de las entidades: los portadores corrompen a las entidades, y no al revés. Después besa al Predator para liberar a Abraham Poitne, al que la entidad manipulaba con una promesa de amor verdadero. Las Zamarones se llevan a todos a su mundo, la reina Aga'po le pasa la corona a Carol antes de morir y Larfleeze, con su gracia de siempre, se imagina ya como rey consorte. La escena es rara y acaba en un sitio que no esperabas al empezar el número.
En el 59, Shane Thompson, un sanitario, se cruza con la Tribu Índigo tras un accidente de coche. Indigo-1 le dice que Proselyte, la entidad de la compasión, lo ha elegido. Mientras tanto Hal defiende sus alianzas ante un Flash escéptico, los Guardianes de Oa empiezan a preocuparse por su silencio y Larfleeze le roba la cartera a Barry Allen y descubre su identidad secreta. Lo más interesante es la duda que plantea el número: Adara y Saint Walker descubren que sus anillos los obligan a sentir compasión. La entidad de la compasión, con un anillo que empuja a ser compasivo. La pregunta incómoda queda en el aire. El número termina con Parallax poseyendo al propio Flash.
Krona, el Butcher y el final abierto
El 60 es el mejor del tomo. Hal se enfrenta a un Parallax que lleva dentro a Barry Allen e intenta por todos los medios que lo suelte, pero un secuestrador misterioso se lo impide. Llegan la Tribu Índigo, los Blue Lanterns y Larfleeze. El intruso arranca a Parallax, a Proselyte y a Adara de sus anfitriones y se presenta: Krona, el Guardián renegado. Es un momento de los que Johns sabe colocar al final de un número, con una frase que te obliga a pasar página. En paralelo, Sinestro y Atrocitus cazan al Butcher hasta que a Sinestro le avisan de que el Weaponer de Qward ha capturado a su hija.
El 61 se dedica entero al Butcher. Un condenado a muerte es ejecutado tras burlarse del padre de su víctima, y la rabia del padre hace nacer la entidad roja. Atrocitus y el Spectre lo persiguen por motivos distintos. Atrocitus lo encierra en su batería y, cuando el Spectre exige venganza, se ofrece a pagar él en lugar del hombre. Su razonamiento sobre el ojo por ojo, con una víctima que mata por dolor y otra por placer, es de lo más sólido del volumen. El Spectre se retira y avisa de que volverá cuando Atrocitus cumpla su misión contra Krona.
El 62 cierra el arco principal. Krona usa a Ophidian para dejar fuera de combate a sus rivales, se queda con el Butcher y derrota a Hal. Este se recupera en la sede de la Liga de la Justicia, donde Atrocitus, Larfleeze, Saint Walker e Indigo-1 lo reclutan para perseguir a Krona por el espacio. Flash intenta convencerlo de que acepte la ayuda de la Liga. Hal se marcha con los otros portadores. El tomo termina sin resolver nada, y quien quiera saber cómo acaba la historia tendrá que ir al siguiente tomo de la Biblioteca Green Lantern. El volumen incluye además el especial navideño de Larfleeze, un respiro de humor agrio en medio de tanto apocalipsis cósmico.
El arte de Mahnke, Booth y Davis
Doug Mahnke lleva la voz cantante, y se nota. Dibuja escenas de acción con claridad, criaturas con un punto de pesadilla y una ciencia ficción con peso físico. Sus páginas tienen la densidad que pide una serie donde en cada viñeta hay un anillo de un color distinto. Brett Booth y Shane Davis completan el equipo de dibujo del volumen, y aunque el estilo cambia de un número a otro, el conjunto no desentona.
Los colores merecen mención. Con siete espectros emocionales en escena, el color es un recurso narrativo de primer orden: el rojo de Atrocitus, el naranja de Larfleeze, el violeta de las Star Sapphires, el azul de Saint Walker. El tomo se deja leer también como una clase de cómo distinguir facciones sin un solo cartel explicativo.
Este volumen no es La noche más oscura, y es mejor asumirlo desde el principio. Es un tomo de piezas en movimiento, con un arco que se alarga un poco y con la sensación de que la resolución se ha guardado para más adelante. Johns, eso sí, mantiene el interés con lo que mejor hace: las relaciones. Hal y Carol tienen una tensión real, Larfleeze es un personaje cómico y a la vez inquietante, y Atrocitus gana un peso que no tenía cuando era solo el rojo de turno.
La continuidad es exigente. Quien no haya leído los tomos anteriores de la serie, por ejemplo La noche más oscura, va a perderse detalles importantes. Si todavía estás poniéndote al día, en nuestro archivo de Green Lantern tienes el resto de la colección para ordenar la lectura.
La edición de Panini Comics
La Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns llega con este decimocuarto volumen, de 264 páginas, y un precio de 24 euros. Es un tomo que recopila Green Lantern del 53 al 62 y el especial navideño de Larfleeze. Quien venga de empezar la Biblioteca se encuentra con el tramo que conecta con la gran guerra entre linternas.
El veredicto de la redacción: un tomo notable, más entretenido que brillante, con un Mahnke que no falla y un Johns que sabe dejar al lector con ganas del siguiente. Para completistas de la colección, sin discusión. Para lectores nuevos, mejor empezar por el principio.
Título: Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns 14: Los nuevos guardianes
Guion: Geoff Johns
Dibujo: Doug Mahnke, Brett Booth, Shane Davis
Editorial: ECC Ediciones
Contiene: Green Lantern #53-62 y Larfleeze Christmas Special #1 (USA)
Páginas: 264
Precio: 24,00 €
Fecha de publicación: 27 de agosto de 2026







