Bonitas nació en España en 2018 de la mano de Astronave, el sello infantil y juvenil de Norma Editorial, y desde entonces se ha convertido en uno de esos álbumes que las librerías especializadas siguen recomendando cada 8 de marzo. El título original, Beautiful, es obra de la escritora estadounidense Stacy McAnulty, con ilustraciones de Joanne Lew-Vriethoff. No es un cómic con viñetas ni una novela gráfica: es un álbum ilustrado de gran formato, pensado para lectura en voz alta con niñas y niños a partir de tres años, y su gracia está en un mecanismo narrativo muy simple que funciona mejor de lo que parece sobre el papel.
El truco que sostiene todo el libro
Bonitas se construye sobre una contradicción deliberada entre texto e imagen. Cada doble página lanza una frase hecha, de esas que llevan décadas repitiéndose sobre cómo debe ser una niña bonita, y la ilustración la desmiente en el acto. El texto dice que las niñas bonitas sonríen con dulzura; la imagen muestra a un grupo de niñas sentadas en un puente, devorando naranjas, con el zumo chorreando por la barbilla y la cara sucia, felices sin ningún interés en resultar decorativas. El texto dice que las niñas bonitas lo saben todo sobre maquillaje y buen estilo; la imagen responde con niñas exploradoras metidas en el barro, con niñas disfrazadas de piratas y un parche pintado a mano sobre el ojo, empuñando espadas de fabricación casera, y con niñas manipulando aparatos eléctricos en plena investigación científica. El chiste visual no se repite nunca del mismo modo, y ahí está el mérito: cada página encuentra una forma distinta de reventar el estereotipo sin caer en la moraleja explícita. El texto de McAnulty hace de cebo, la ilustración de Lew-Vriethoff hace de contrapunto, y entre ambos construyen el argumento sin necesidad de un narrador que lo explique.
El dibujo de Joanne Lew-Vriethoff
El apartado gráfico es el que sostiene realmente la propuesta, porque si las ilustraciones fueran menos vivas el chiste se quedaría en ocurrencia. Lew-Vriethoff trabaja con rotulador de tinta resistente al agua, en grosores de entre 0,5 y 4 milímetros, dejando la línea suelta y sin encorsetar el trazo dentro del contorno. El color llega después, en digital, pero con una intención deliberada de no parecer renderizado: las manchas se salen del dibujo, hay textura, hay un puntito de descuido que casa con el tono desenfadado del libro. La autora buscó representar cuerpos de todas las formas y tamaños, e incluyó a niñas con discapacidad entre el reparto, sin subrayarlo ni convertirlo en tema aparte. Es una decisión de diseño que se nota en la variedad de peinados, tonos de piel y complexiones que aparecen página tras página, y que evita que el libro caiga en el error habitual de vender diversidad de fondo y homogeneidad de protagonistas.
Un álbum, no una historia con final
Conviene tener claro qué se va a encontrar quien abra Bonitas: no hay progresión narrativa, ni personaje protagonista, ni arco que resolver. Es una sucesión de estampas independientes unidas por el mismo esquema de frase-trampa e imagen-respuesta, un formato que en el álbum ilustrado infantil funciona como un poema visual más que como un cuento. Esto tiene ventajas y un límite. La ventaja es que se puede abrir por cualquier página y funcionar igual de bien, algo muy útil para quien lo usa en el aula o en casa como disparador de conversación. El límite es que, leído de un tirón, el mecanismo se puede sentir repetitivo hacia la mitad del libro, porque el lector adulto ya ha entendido la regla del juego a la tercera página. Para el público al que va dirigido, de tres años en adelante, esa repetición no es un problema: es la estructura la que hace el libro predecible y por tanto reconfortante, y cada nueva vuelta de tuerca visual sigue teniendo gracia porque el detalle concreto cambia.
La edición española de Astronave
Astronave publica Bonitas en cartoné, con un formato grande de 29 x 25 cm que favorece justo lo que el libro necesita: que la ilustración respire y que el contraste entre frase e imagen se lea de un vistazo, sin que el ojo tenga que buscar el chiste visual en una esquina diminuta. Son 32 páginas, un cuerpo estándar para el álbum ilustrado de esta franja de edad, y el precio de 16,95 € se mueve en la banda habitual de la colección de Astronave para formatos de tapa dura y gran tamaño. El papel tiene el gramaje suficiente para que el color no traspase ni pierda saturación, algo que en un libro que vive del impacto cromático de cada doble página no es un detalle menor. La traducción respeta el tono directo y la brevedad de las frases originales, que es donde reside buena parte del efecto: si el texto se hubiera alargado en la versión española, el golpe de la imagen habría perdido fuerza.
Cómo encaja con el catálogo de Astronave
Astronave ha construido buena parte de su línea de álbum ilustrado en torno a títulos que trabajan la autoestima infantil y la ruptura de roles de género sin convertirse en manuales de valores disfrazados de cuento, y Bonitas encaja ahí sin desentonar. Comparado con otros álbumes de la colección que apuestan por una narrativa continua, este título se queda más cerca del formato de catálogo ilustrado que del cuento clásico, y esa diferencia conviene tenerla presente antes de comprarlo esperando una historia con planteamiento, nudo y desenlace. Quien ya conozca el álbum ilustrado sin palabras que se mueve en registros similares sabrá qué terreno pisa: el peso está en la imagen, y el texto es apenas la excusa para activarla.
Lo que se lleva quien lo compre
Bonitas no inventa el concepto de desmontar estereotipos con humor visual, pero lo ejecuta con oficio y con un dibujo que aguanta bien la relectura, algo que no todos los álbumes de temática similar consiguen. Funciona mejor como herramienta de conversación que como cuento para memorizar, y ese uso práctico explica por qué sigue circulando en aulas y bibliotecas años después de su publicación. Si se busca un álbum con arco narrativo cerrado, este no es el título; si se busca algo que dispare preguntas sobre qué significa realmente ser bonita, con niñas piratas, científicas y exploradoras como respuesta visual a la frase hecha de turno, cumple de sobra. La edición de Astronave, con su formato grande y su cartoné resistente al uso continuado que exige la lectura infantil, acompaña bien al contenido.
Título: Bonitas
Autor: Stacy McAnulty (texto) y Joanne Lew-Vriethoff (ilustraciones)
Editorial: Astronave (Norma Editorial)
Formato: Cartoné, 29 x 25 cm
Páginas: 32
Precio: 16,95 €
Fecha de publicación: 2018
ISBN: 978-84-679-6648-0
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