Cuando Ivrea anunció Mosquito Wars en la última Manga Barcelona no fueron pocos los que arquearon una ceja: un manhwa de acción postapocalíptica sobre mosquitos gigantes suena a chiste de sobremesa. Con el tomo 3, el último de los tres que forman la serie, queda claro que Jeong Ji-hun (el mismo autor de The Boxer) nunca tuvo intención de quedarse en la premisa absurda. Este cierre es oscuro, violento y bastante más denso de lo que promete la portada.
Cómo llega la humanidad a su última noche
El tomo retoma la historia justo después de la caída de Aisher, la soldado más fuerte del pelotón CETHCO, decapitada por la mosquito real más joven casi sin oponer resistencia real. A partir de ahí, la unidad especial que protagoniza la serie encara la fase final de su misión: llegar hasta la gigantesca colmena donde las mosquitos han reunido a toda su población para el momento que llevan repitiendo durante toda la obra como una amenaza en el horizonte, "el instante definitivo". Kiseu, la protagonista, y Aisher —revivida mediante el potenciador de combate experimental que ha ido apareciendo en tomos anteriores— se quedan a cargo de contener a la mosquito negra mientras el resto del comando abre un túnel hacia la cúspide de la colmena.
La lucha contra la mosquito negra es de las secuencias mejor resueltas del cierre: Aisher, bajo los efectos del potenciador en su versión más concentrada, experimenta en carne propia el proceso de mosquitificación que hasta entonces solo habíamos visto en los enemigos, y muere reventada por un golpe directo justo cuando el efecto del suero se agota. Kiseu, presa de la rabia, se transforma en una versión roja y descontrolada de sí misma y hace pedazos a la mosquito negra en apenas tres golpes. Es el momento más gráfico de todo el manhwa y el punto en el que Ji-hun deja de disimular que esto siempre fue, por debajo de la premisa de serie B, una historia sobre el precio del odio acumulado.
El doctor Kim y el secreto que sostenía toda la trama
La otra mitad del tomo pertenece al doctor Kim, el científico que desde el primer volumen funciona como comodín moral de la serie. Aquí se revela por fin su pasado: los capítulos centrales del tomo (identificados en el índice original como los números 39 a 45) reconstruyen su relación con la investigadora Lee Jo-su, la persona con la que desarrolló el suero que originó la mutación de los mosquitos. Jo-su es juzgada y sentenciada a muerte por el mando militar humano por su responsabilidad en la catástrofe; el doctor Kim recibe la noticia de su muerte ya dentro de la colmena, termina de desarrollar el arma definitiva contra la especie y se introduce en una cápsula de transformación total, cambiando voluntariamente la mitad de su ADN humano por ADN de mosquito para poder plantar cara a la realeza.
Ese giro —un científico que se convierte a medias en aquello que combate porque ya no tiene nada humano que proteger— es lo que separa este tomo de un simple cierre de acción. La revelación de quién es realmente la reina, en el capítulo 46 del original, tampoco es gratuita: encaja con las pistas repartidas en los dos tomos anteriores sobre el origen de la primera mutación, y el enfrentamiento final entre el doctor Kim y la reina, resuelto en el capítulo 47 con la muerte de esta última a manos del propio Kim, cierra el arco sin trampa ni cartón.
Un final sin épica barata
Lo que más se agradece de este tomo 3 es que Mosquito Wars no intenta vender su desenlace como una victoria limpia. El capítulo final muestra un mundo que empieza a recuperarse muy despacio, con la población humana todavía reducida a un puñado de miles de personas, sin fanfarria ni discurso motivacional de cierre. El equipo de Akiba Station ha discutido bastante si ese tono seco funciona mejor que un final más redondo, y la conclusión ha sido que sí: encaja con una obra que desde el primer tomo dejó claro que aquí no sobrevive todo el mundo y que la victoria, si llega, no borra lo que ha costado.
Dicho esto, el ritmo del tramo final flaquea en un par de páginas: la transición entre el combate contra la mosquito negra y el flashback extenso del doctor Kim se siente algo brusca, como si el editor japonés hubiera pedido comprimir dos arcos en un solo volumen para cerrar la serie en tres tomos en vez de cuatro. No arruina la lectura, pero se nota.
El dibujo en su tramo más ambicioso
A nivel gráfico, este es el tomo donde Ji-hun más se permite experimentar con las páginas dobles: las mosquitos reales, sobre todo en su forma final, ocupan composiciones que rompen la retícula habitual del webtoon y ganan mucho al pasar al formato físico, donde se pueden apreciar de un vistazo en vez de hacer scroll. El color, marca de la casa en toda la serie —esto sigue siendo, de principio a fin, un cómic completamente coloreado, algo poco habitual en una publicación de 550 páginas—, mantiene la paleta sucia y saturada de tomos anteriores, con el rojo y el amarillo de la realeza mosquito como códigos de identificación que el lector agradece en las páginas de combate más caóticas.
La edición de Ivrea
Mosquito Wars vol. 3 llegó a las librerías españolas el 30 de julio de 2026, cerrando la trilogía que Ivrea empezó a publicar en diciembre de 2025. Mantiene el formato de 550 páginas en rústica con solapas que ha caracterizado toda la serie, con un precio en línea con el resto de tomos dobles a todo color de la editorial. Es una edición sin extras adicionales más allá del propio volumen, coherente con el resto de la colección. Para quien haya seguido los dos tomos anteriores, este cierre es de lectura obligada; para quien no conozca la serie, recomendamos antes echar un vistazo a nuestra cobertura de los lanzamientos de Ivrea de este verano, donde se puede ver el contexto completo del catálogo en el que se mueve este título. Quien busque más información sobre el manhwa surcoreano en general puede consultar también la edición original en WEBTOON, aunque el tomo físico de Ivrea es, con diferencia, la mejor forma de disfrutar del color y la maquetación pensadas para papel.
Como cierre de trilogía, Mosquito Wars vol. 3 cumple: no es un manhwa que vaya a cambiarle la vida a nadie, pero su mezcla de acción bestia, humor negro en los nombres de los personajes (todos sacados de marcas de chocolate, un detalle que el propio autor reconoce en las notas finales de la serie) y un cierre más melancólico de lo esperado lo convierten en una lectura redonda para quien busque algo distinto a la ciencia ficción postapocalíptica más solemne.
Título: Mosquito Wars 3
Autor: Jeong Ji-hun
Editorial: Ivrea
Editorial surcoreana: Naver Webtoon
Formato: Rústica con solapas
Páginas: 550
Fecha de publicación: 30 de julio de 2026
ISBN: 9791388355714

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