Honey Lemon Soda es de esas series shojo que funcionan porque no tienen prisa. Distrito Manga edita en España en tomos dobles, así que este segundo volumen recoge los capítulos 3 y 4 originales, y es el momento en que Mayu Murata empieza a construir el instituto como algo más que el escenario donde Uka se cruza con Miura: aquí el entorno se convierte en parte del conflicto.
El grueso del volumen gira en torno a lo que de verdad sostiene la serie, que es la relación entre Uka y Kai Miura. Murata no acelera nada: no hay declaración, no hay gran giro romántico, hay pequeños gestos que van construyendo la confianza de Uka en que puede, por fin, hacer amigos y sentir algo sin que le dé miedo. El tomo también deja espacio para el resto del grupo de clase, que empieza a dejar de ser decorado y a funcionar como una red de apoyo real para la protagonista.Lo que hace bien este segundo tomo es no tratar el "milagro" que supone la vida de instituto para Uka como algo automático. Cada pequeño avance —hacer un amigo, reírse sin pensarlo, no salir corriendo cuando algo la incomoda— está narrado como una conquista, no como un punto de guion que hay que tachar de la lista.
Este segundo tomo funciona mejor si se ha leído el primero, donde se establece el pasado de acoso escolar de Uka y su primer encuentro con Miura. Distrito Manga presentó la colección en España el pasado junio, cuando publicamos la cobertura de las novedades de Distrito Manga de junio de 2026, con el primer volumen como una de las apuestas más fuertes del mes para el público de romance escolar. Quien empezó entonces con el primer tomo encontrará aquí una continuación natural, sin saltos de ritmo ni relleno para justificar el segundo lanzamiento.
Comparado con el tomo inicial, este segundo volumen se atreve a sacar a Uka de su zona de confort de una forma más física —las salidas con el grupo de amigos, la necesidad de actuar delante de toda la clase— en lugar de limitarse a las interacciones de aula del primer número. Es un paso lógico y necesario para que la evolución del personaje no se quede estancada en la simple observación de Miura desde la distancia.
Murata dibuja con un trazo limpio y muy centrado en las expresiones faciales, algo imprescindible en una historia que depende tanto de leer lo que Uka no dice en voz alta. El contraste entre su gesto contenido de las primeras páginas y la soltura que va ganando conforme avanza el tomo es el verdadero hilo conductor visual del volumen, más incluso que la propia excursión. El character design de Miura, con ese pelo amarillo limón que da nombre a la serie, sigue funcionando como un contrapunto de luz frente a la introversión de la protagonista.
El tono general se mantiene fiel al primer tomo: dulce sin caer en el empalago, con momentos de comedia ligera que sirven para airear los pasajes más introspectivos. Es shojo de instituto en su forma más reconocible, pero ejecutado con un cuidado en el ritmo que explica por qué la obra ha funcionado tan bien en Japón.
Distrito Manga mantiene para este segundo número el formato de tomo doble en B6 (128 x 180 mm), rústica con sobrecubierta y sentido de lectura oriental, con 352 páginas en blanco y negro por 16,95 €. La colección japonesa completa suma 31 números que en España se están comprimiendo en 15 tomos, y este volumen incluye los capítulos 3 y 4 de la edición original, publicado en julio de 2026 por el sello de Penguin Random House especializado en shojo y josei.
El formato doble tiene sentido económico para el lector —menos tomos, menos gasto acumulado a largo plazo— pero también narrativo: cada volumen cierra con más entidad propia que un tomo sencillo, algo que se nota especialmente en este número, donde el arco de la excursión tiene principio y fin dentro de las mismas páginas. La sobrecubierta mantiene la paleta pastel que ha identificado a la colección desde el primer lanzamiento, coherente con el tono dulce de la propia historia.
La traducción conserva el registro adolescente sin forzar expresiones artificiales ni caer en la tentación de "modernizar" el habla de los personajes con jerga que suene ajena al contexto escolar japonés. Los honoríficos se mantienen donde aportan matiz a la relación entre Uka y sus compañeros, sin sobrecargar el texto para un lector que llega nuevo al manga. El papel del interior en blanco y negro tiene un gramaje que aguanta bien el trazo fino de Murata, especialmente en las viñetas con más detalle de fondo durante la secuencia de la excursión, donde una impresión más pobre habría difuminado buena parte del trabajo de la autora.
El mercado español de shojo escolar está bastante ocupado en este momento, con títulos que van desde la comedia romántica más ligera hasta el drama con más carga emocional. Honey Lemon Soda encuentra su hueco en un punto intermedio poco explotado: no evita el drama del pasado de Uka, pero tampoco lo convierte en el centro de cada capítulo. La serie confía en que el lector se quede por el proceso de sanación de la protagonista, no por un giro dramático cada pocas páginas, y ese ritmo pausado es precisamente lo que la distingue de propuestas más ruidosas del mismo género.
Murata tampoco convierte a Miura en un interés romántico perfecto sin matices. Sus gestos de cercanía hacia Uka están dosificados de forma que nunca resultan gratuitos, y el manga deja claro que su papel en la historia es acompañar el proceso de la protagonista, no resolvérselo por ella. Esa decisión de guion es la que más distingue a la serie de otros títulos similares del catálogo shojo actual en España.
Honey Lemon Soda 2 confirma que la serie sabe dosificar su romance sin caer en la impaciencia. La excursión escolar funciona como excusa perfecta para que Uka demuestre, a sí misma antes que a nadie, que puede ser algo más que la chica silenciosa que fue en secundaria. Murata sigue construyendo esta historia con paciencia y atención al detalle emocional, y Distrito Manga acompaña el material con una edición cuidada que hace justicia al tono pastel de la obra. Recomendable para quien busque un shojo de instituto sin prisas y con un desarrollo de personaje que se toma en serio.
Etiqueta: HONEY LEMON SODA 2
Autora: Mayu Murata
Editorial: Distrito Manga
Editorial japonesa: Shueisha
Género: Shojo, romance escolar
Formato: Tomo doble B6, rústica con sobrecubierta, 352 páginas, blanco y negro, sentido oriental
Precio: 16,95 €
Fecha de publicación: Julio de 2026





