Review de El misterio prohibido de Ron Kamonohashi 17: La cuenta atrás hacia el desenlace

El penúltimo tomo de la serie de detectives de Akira Amano llega a España el 21 de mayo de 2026 de la mano de Panini Manga. El misterio prohibido de Ron Kamonohashi concluyó su serialización en Shonen Jump+ en julio de 2025 con 19 volúmenes. La edición española va por el 17, así que el final ya se ve con claridad. El tomo llega en el formato habitual: rústica con sobrecubierta extraíble, tankōbon de 13 x 18 cm, aproximadamente 200 páginas en blanco y negro al precio de 8,95 euros.

Portada del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron Kamonohashi

Interior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron Kamonohashi
La serie ha sido una de las propuestas más singulares del catálogo de Panini Manga en los últimos años. Un manga de detectives donde el protagonista tiene el don de deducir asesinos pero un problema con ese mismo don que lo convierte en una figura tan peligrosa como los criminales que persigue. Ron Kamonohashi y Totomaru Ishiki forman un dúo que funciona precisamente porque uno es brillante y excéntrico y el otro es leal y no especialmente listo, y esa dinámica ha sostenido 17 tomos con una consistencia notable.

Ron Kamonohashi no tiene poderes sobrenaturales ni entrenamiento especial. Tiene una mente que construye deducciones con una velocidad y una precisión que sobrepasan a cualquier detective convencional. El problema es que esa misma habilidad tiene un efecto secundario: cuando Ron identifica a un asesino, puede involuntariamente inducirle a suicidarse. Ese don convertido en maldición es el motor de toda la serie, y la pregunta de si Ron puede resolver crímenes sin destruirse a sí mismo ni a quienes lo rodean es lo que mantiene al lector comprometido más allá de los casos individuales.

Akira Amano, conocida por ¡Renacido! y ēlDLIVE, construyó en Ron Kamonohashi una obra que se aleja del shonen de acción pura. Los diálogos tienen más peso que los golpes, la ironía funciona como herramienta narrativa, y la relación entre Ron y Toto —que empieza como una asociación de conveniencia y se convierte en algo más complejo— tiene suficiente carga emocional para sostener los momentos en que los casos por sí solos no bastarían.

Interior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron KamonohashiInterior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron Kamonohashi

Interior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron Kamonohashi
Los últimos tomos de la serie han ido acercando cada vez más el foco a Milo Moriarty y a la historia de la Escuela de Detectives Blue que destruyó la vida de Ron antes de que la historia comenzara. La escuela donde Ron se formó, donde fue considerado un genio sin igual, y donde algo ocurrió que le obligó a abandonarla y le dejó con esa maldición que lo persigue. El tomo 17 avanza en esa dirección.

Los casos concretos del volumen sirven también para revelar nuevos datos sobre ese misterio de fondo que la serie ha ido construyendo pacientemente. Amano es buena en esa doble estructura: cada tomo tiene su historia cerrada que satisface al lector que busca el placer inmediato del misterio resuelto, pero también avanza en la trama principal que justifica el conjunto.

Alice, el personaje que emergió en los tomos anteriores como un elemento vinculado a la familia Moriarty, ocupa parte importante de este volumen. Su relación con Milo y su posición dentro de la organización que vigila a Ron añaden nuevas preguntas que el tomo 18 y el 19 tendrán que responder.

Con dos tomos por delante en la edición española, la serie tiene que cerrar la historia personal de Ron, el conflicto con Milo Moriarty, y el destino del dúo Kamonohashi-Ishiki. Es mucho para dos volúmenes, pero Amano ha demostrado saber acelerar cuando toca. El tomo 17 tiene la textura de un volumen de transición: resuelve algunas cosas, abre otras, y coloca las piezas para el tramo final.

Lo que no falla en este punto de la serie es el tono. Ron sigue siendo un personaje con una coherencia interna que se ha mantenido desde el principio: excéntrico pero no ridículo, brillante pero no invulnerable. Toto sigue siendo el corazón emocional del dúo, el personaje que ancla al lector a algo recognoscible cuando Ron se adentra en terrenos más oscuros. Esa combinación sigue funcionando en el tomo 17.

Interior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron KamonohashiInterior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron Kamonohashi

Interior del tomo 17 del manga El misterio prohibido de Ron Kamonohashi
La primera temporada del anime de Ron Kamonohashi: Forbidden Deductions, producida por Diomedéa, se estrenó en octubre de 2023 y fue seguida por una segunda temporada en octubre de 2024. Ambas se emitieron en Crunchyroll con subtítulos en español. Esa presencia en streaming ha dado a la serie una visibilidad que se refleja en las ventas del manga: es una de las colecciones de Panini Manga que mantiene un ritmo más regular.

El ritmo de los últimos tomos de Ron Kamonohashi ha cambiado. Los primeros volúmenes alternaban casos episódicos con dosis controladas de misterio de fondo. A medida que la serie avanzó, la proporción se fue invirtiendo: los casos sirven cada vez más de pretexto para revelar datos sobre el pasado de Ron y sobre la familia Moriarty. En el tomo 17 esa tendencia llega a un punto donde la trama de fondo ocupa casi tanto espacio narrativo como los casos concretos. Para quien sigue la serie desde el principio, eso es exactamente lo que quería. Para quien busca un tomo con un caso cerrado y satisfactorio por sí solo, puede resultar menos accesible que los primeros volúmenes.

Akira Amano escribió Ron Kamonohashi sabiendo desde el principio dónde terminaba la historia. Se nota en cómo distribuye la información: nada se revela antes de tiempo ni se guarda hasta el punto de frustrar al lector. El misterio de la Escuela Azul de Detectives y de lo que le ocurrió a Ron allí ha ido soltando datos con una cadencia calculada. En el tomo 17 esa cadencia se acelera, lo que es lógico: quedan dos volúmenes. Las preguntas que llevan años abiertas no pueden seguir sin respuesta mucho más tiempo.