Marriage Toxin 5 llega a las librerías españolas en 2026 de la mano de Ivrea, continuando la serie de Joumyaku y Mizuki Yoda. Antes de entrar en el tomo conviene aclarar algo que la ficha oficial y casi todas las sinopsis en español dejan deliberadamente en el aire: Mei Kinosaki, la estafadora matrimonial que acompaña a Hikaru Gero, es un hombre que se presenta indistintamente como ambos géneros para duplicar el número de víctimas a las que estafar. Se revela ya en el primer capítulo de la serie, y condiciona toda la dinámica de pareja que sostiene este quinto tomo.
El cuarto tomo había dejado a Mei distanciándose de Gero bajo la protección de Piichi, el Hit Man Hunter, justo cuando ambos empezaban a desarrollar algo parecido a una confianza real más allá del acuerdo de conveniencia que los unió al principio. Este quinto número abre con esa distancia todavía instalada entre los dos, y Joumyaku dedica los primeros capítulos a mostrar a Gero intentando entender, sin preguntarlo directamente, por qué Mei se ha apartado justo cuando las cosas empezaban a ir bien entre ellos.El tomo retoma también al Clan Bestia y a Arashiyama, la domadora de hámsters que había aparecido en el volumen anterior, esta vez con una misión que obliga a Gero a colaborar con ella sin la ayuda de Mei. Esa ausencia se siente en cada página: los diálogos de Gero, normalmente apoyados en los comentarios sarcásticos de su compañero, se vuelven más torpes y directos cuando tiene que enfrentarse solo a una situación social, recordando lo poco preparado que está este asesino para el mundo fuera de su clan sin alguien que le traduzca las normas no escritas de la gente normal.
El dibujo de Mizuki Yoda sigue siendo de lo mejor de la colección, especialmente en cómo gestiona la ambigüedad física de Mei: el personaje funciona visualmente tanto presentándose como hombre como como mujer sin que ninguna de las dos versiones se sienta forzada, y en este tomo, con Mei distanciado y aparentemente decidido a no seguir jugando con su imagen frente a Gero, el dibujo lo muestra más reservado en su forma de vestir y posicionarse en cada viñeta, un cambio sutil que refleja el propio estado emocional del personaje sin necesidad de subrayarlo con texto.
Las escenas de combate de este quinto tomo, menos numerosas que en entregas anteriores, se concentran en un único enfrentamiento hacia el final del volumen, cuando un rival del clan de Gero aprovecha la ausencia de Mei para tantear su debilidad. La coreografía de esa pelea, dibujada con el mismo cuidado que los momentos cómicos de la serie, deja claro que Gero es mucho más vulnerable emocionalmente sin su compañero cerca, aunque su capacidad letal no haya disminuido un ápice. El rival en cuestión comete el error de subestimar a Gero precisamente por su torpeza social, un malentendido que le sale carísimo en cuanto el combate se pone serio.
El tomo cierra sin reconciliación entre Gero y Mei, pero con un gesto pequeño que abre la puerta a ella: Gero, torpe como siempre para estas cosas, le deja en su escondite una nota tan escueta que casi resulta cómica, sin admitir directamente que le echa de menos. Es un cierre coherente con el tono de la serie, que mezcla la comedia de personajes con momentos de sinceridad emocional sin caer en el dramatismo excesivo.
El elenco de las cinco grandes familias de asesinos vuelve a aparecer en este tomo, aunque de forma más anecdótica que en entregas anteriores: Joumyaku reserva el grueso del metraje para la dinámica Gero-Arashiyama y para la ausencia de Mei, dejando a los demás clanes como telón de fondo sin desarrollo propio en este número concreto. Es una decisión que concentra bien el foco emocional del tomo, aunque deja con ganas de más a quienes disfrutaban del reparto coral de volúmenes anteriores.
Un detalle que merece mención es cómo Yoda dibuja las manos de Gero a lo largo de todo el tomo: siempre tensas, cerradas en puño incluso en las escenas más tranquilas, como recordatorio visual constante de que este personaje, pese a sus esfuerzos por comportarse como una persona normal, sigue siendo fundamentalmente un asesino entrenado desde la infancia. Es ese tipo de detalle recurrente, fácil de pasar por alto en una primera lectura rápida, el que distingue el dibujo de Yoda del de otras series similares del género.
La edición española de Ivrea mantiene el formato habitual de la colección, en rústica con sobrecubierta y tamaño 11,5 x 17 cm, a 9 euros. La traducción sabe mantener el filo cómico de los diálogos sin perder la naturalidad en los pasajes más serios, algo especialmente necesario en un tomo que pasa buena parte de sus páginas en el terreno emocional más que en el de la acción pura.
El cuarto tomo, que ya cubrimos en su momento, es el punto de partida de la tensión que recorre todo este quinto número: sin haberlo leído, la frialdad de Mei en estas páginas puede sentirse menos justificada de lo que en realidad es, así que recomiendo no saltarse ese tomo si se llega nuevo a la colección por este número.
Marriage Toxin 5 demuestra que la serie sabe sostener un tomo entero sobre la ausencia de uno de sus dos protagonistas sin perder fuerza, apoyándose en un Gero torpe y vulnerable que se siente más humano precisamente cuando le falta su compañero de estafas y crímenes. Un tomo de transición emocional más que de acción, pero de los que justifican seguir la serie tomo a tomo en vez de esperar a maratonearla de una sentada cuando ya tenga más tomos acumulados en la estantería. Su mayor virtud sigue siendo la misma desde el primer número: tratar con seriedad una premisa que, contada de otra forma, sonaría a chiste de una sola línea.
Título: Marriage Toxin 5
Autores: Joumyaku (guion), Mizuki Yoda (dibujo)
Editorial española: Ivrea
Editorial japonesa: Shueisha
Demografía: Shonen
Géneros: Acción, comedia, drama, harem, romance, sobrenatural
Formato: Rústica con sobrecubierta, 11,5 x 17 cm
Tomos: 16 (serie en publicación en Japón)
Precio: 9,00 euros
Fecha de publicación en España: 25 de junio de 2026







