Red River anime confirma a Miisha Shimizu para su ending

 Red River acaba de soltar su último cartucho promocional al confirmar que Miisha Shimizu pondrá voz a "Reunion", el ending que cerrará cada episodio de esta esperadísima adaptación. Los nostálgicos del shōjo de la vieja escuela estamos de enhorabuena, porque el clásico imperecedero de Chie Shinohara está a la vuelta de la esquina: su estreno está fijado para el próximo 7 de julio en el bloque "AnichU" de NTV, una jugada maestra para rescatar una de las epopeyas históricas más potentes del manga. El anuncio en su cuenta oficial de X ha encendido el 'hype' de una comunidad que lleva décadas exigiendo justicia para la odisea de Yuri en el Imperio Hitita, y contar con una intérprete de la talla de Shimizu, conocida por su abrumadora potencia vocal, promete dar el toque de épica y melancolía idóneo para el clímax de cada capítulo.

Llevar a la pantalla una obra iniciada en 1995 no es moco de pavo, y los primeros adelantos dejan claro que Tatsunoko Production ha decidido respetar el ADN visual de la autora en lugar de sumarse a las modas digitales clónicas y planas de la actualidad. El diseño de personajes de Kenji Fujisaki es una carta de amor a la fisonomía noventera; se mantiene esa mirada estilizada, los cabellos densos y fluidos, y la expresividad dramática tan característica que Shinohara imprimía en las páginas de la mítica revista Shōjo Comic (Sho-Comi) de Shogakukan. La cinética de las viñetas originales, famosas por sus batallas a caballo y la tensión de las intrigas palaciegas, se traslada al anime mediante una dirección artística que prioriza los tonos áridos y dorados de la antigua Anatolia. No estamos ante la típica comedia romántica escolar con filtros pastel; aquí la línea se ensucia cuando hay sangre de por medio, capturando el peligro real que acecha a Yuri desde que esas manos místicas la arrastraron a través de un charco.

El regreso de Sora wa Akai Kawa no Hotori mediante una serialización televisiva en pleno siglo XXI responde a un fenómeno de mercado brutal en Japón: la revitalización de clásicos de demografía femenina que en su día reventaron el Oricon y que mantienen un nicho de coleccionistas hiperactivo. La obra de Shinohara no es un título cualquiera; hablamos de un coloso de 28 volúmenes que marcó un antes y un después en el romance de corte histórico, llegando a inspirar una aclamada adaptación teatral a cargo de la legendaria compañía femenina Takarazuka Revue en 2018. Que el comité de producción haya contratado a arqueólogos e historiadores reales del Instituto Japonés de Arqueología de Anatolia para asesorar el proyecto demuestra el nivel de fidelidad y mimo histórico que se está exigiendo el director Kōsuke Kobayashi.

Con el mercado internacional sediento de narrativas de fantasía histórica con protagonistas con dos dedos de frente, el momento para este estreno es perfecto. La expectación por escuchar el reparto de lujo encabezado por Mirai Tachibana y Wataru Katō es máxima. Tatsunoko Production tiene la oportunidad de oro de firmar el gran bombazo maduro del año y, de paso, demostrarle a las nuevas generaciones que el verdadero drama palaciego se inventó mucho antes de los isekai de baratillo.