Reseña de El Proyecto Marvels: El origen definitivo del Capitán América

El recopilatorio Marvel Saga TPB - El Proyecto Marvels: Crear al Capitán América es la pieza que faltaba para entender cómo el barro de la guerra moldeó el acero de los iconos. No estamos ante un simple ejercicio de nostalgia o una revisión perezosa de los años cuarenta; Ed Brubaker y Steve Epting, la dupla que devolvió la dignidad al Centinela de la Libertad, ejecutan aquí una autopsia a corazón abierto del nacimiento de la Casa de las Ideas. 

El Proyecto Marvels de Ed Brubaker y Steve Epting, edición Marvel Saga Panini.

Si esperas un relato de aventuras coloridas y onomatopeyas vibrantes, te has equivocado de estantería. Este volumen de Panini es un thriller de espionaje sucio, denso y extraordinariamente coherente que utiliza el Marvel Saga TPB como formato para asentar una base histórica que se siente tan real como los libros de texto, pero con el añadido de los hombres que arden y los reyes que surgen del mar.

La narrativa de Brubaker se aleja de la épica luminosa para sumergirse en la humedad de los callejones y la frialdad de los despachos de inteligencia. La genialidad de El Proyecto Marvels reside en su capacidad para tejer una red donde personajes de la era Timely, como El Ángel (Thomas Halloway), sirven de hilo conductor para una trama coral. 

No es un cómic del Capitán América, es un cómic sobre la necesidad de crearlo. Brubaker disecciona el contexto sociopolítico de un Estados Unidos que, antes de la entrada formal en la Segunda Guerra Mundial, ya era un nido de espías nazis y mafias locales. Aquí, el Doctor Abraham Erskine no es un mero figurante en una camilla, sino un activo de alto valor en una guerra fría tecnológica donde la ciencia de vanguardia es el nuevo armamento.

El Proyecto Marvels de Ed Brubaker y Steve Epting, edición Marvel Saga Panini.El Proyecto Marvels de Ed Brubaker y Steve Epting, edición Marvel Saga Panini.

El Proyecto Marvels de Ed Brubaker y Steve Epting, edición Marvel Saga Panini.
El arte de Steve Epting es, sencillamente, la elección perfecta para este tono noir. Su composición de página huye de los excesos efectistas para centrarse en una narrativa cinematográfica que prioriza el lenguaje corporal y la atmósfera. Epting no dibuja trajes, dibuja uniformes. El uso de las sombras y el entintado meticuloso nos sitúa en una realidad donde los prodigios son anomalías inquietantes. 

Cuando aparece la Antorcha Humana Original (Jim Hammond), su fuego no ilumina el camino, sino que genera sombras alargadas y pavor en quienes lo rodean. Es el "Prometeo moderno" atrapado en un mundo que aún no sabe qué hacer con un androide que arde. El color de Dave Stewart termina de rematar la faena, alejándose de las paletas primarias de la Edad de Oro para abrazar tonos terrosos y sepias que huelen a pólvora y papel viejo.

Uno de los puntos más interesantes del guion es la humanización de las leyendas. Ver a un jovencísimo Nick Furia moviéndose por un Londres bajo las bombas junto a Red Hargrove le da una capa de profundidad al mito que solo un autor con el bagaje de Brubaker podría gestionar sin caer en el retcon barato. 

El autor conecta los puntos de la bibliografía Marvel con una precisión quirúrgica, haciendo que figuras como Namor o el pequeño Toro encajen en un puzle de ambiciones militares y miedos mundanos. La obra funciona como el reverso oscuro de Marvels, de Busiek y Ross. Mientras que aquella nos mostraba la fascinación de la hormiga ante el gigante, esta nos muestra los engranajes llenos de grasa y sangre que hicieron que el gigante pudiera ponerse en pie.

El Proyecto Marvels de Ed Brubaker y Steve Epting, edición Marvel Saga Panini.El Proyecto Marvels de Ed Brubaker y Steve Epting, edición Marvel Saga Panini.

Es cierto que algunos pasajes, como la intervención de la Antorcha y Toro en Pearl Harbor, pueden chirriar al lector más purista de la historia militar por el desequilibrio de poder que suponen frente a los cazas japoneses. Sin embargo, Brubaker sabe que está escribiendo ficción dentro de un canon establecido y prefiere mantener la coherencia con el sentimiento de derrota inicial de aquel "día de la infamia" que cambiar el curso de la historia real del pacífico. El peso dramático no está en la victoria inmediata, sino en la inevitable transición hacia un mundo donde lo humano deja de ser la medida de todas las cosas.

Este recopilatorio en rústica de Panini es una compra obligada para quien busque algo más que mamporros. Es una lección de cómo se debe tratar el pasado de una editorial: con respeto, pero sin miedo a mancharse las manos. El Proyecto Marvels no solo rellena los huecos del origen de Los Invasores o del suero del supersoldado, sino que redefine el espíritu de sacrificio y la turbia moralidad que cimentó el Universo Marvel moderno. Un run breve de cuatro números que en estas 216 páginas se siente como una novela gráfica de peso pesado, imprescindible para cualquier completista de la etapa de Epting y Brubaker en el Centinela de la Libertad.