Witching Hour, el manga de Paru Itagaki, terminará el 13 de mayo y cerrará una de sus obras más extrañas y provocadoras
Paru Itagaki ya ha puesto fecha al final de Witching Hour. La autora de BEASTARS ha confirmado que Ushimitsu Gao terminará con su próximo capítulo, que se publicará el 13 de mayo. La noticia convierte a esta obra en una de esas series breves, intensas y muy marcadas por concepto que parecen diseñadas para dejar huella más por su incomodidad y su rareza que por una larga duración.
La premisa de Witching Hour ya dejaba claro desde el principio que no estábamos ante una historia convencional. La protagonista, Megumi, mantiene una aventura con un fantasma mientras su matrimonio se ha reducido a la rutina. Ese punto de partida convierte el manga en algo mucho más incómodo y sugerente que una simple historia sobrenatural: lo que plantea es un cruce entre deseo, hastío conyugal, intimidad rota y una presencia del otro mundo que funciona a la vez como tentación, fuga y amenaza. Viz define la obra justamente desde esa idea de infidelidad espectral y de una relación clandestina que puede quedar expuesta en cualquier momento.
Y ahí está gran parte del interés del manga. Witching Hour no parece una obra de terror clásica, sino una historia donde lo sobrenatural se mete de lleno en el espacio de la intimidad y del desgaste emocional. En lugar de usar al fantasma solo como elemento de miedo, Itagaki lo convierte en una figura ligada al deseo y a la falta que existe dentro de la vida de Megumi. Ese enfoque conecta muy bien con lo mejor de la autora: su capacidad para usar situaciones extrañas o cuerpos fuera de norma como espejo de impulsos humanos muy concretos.
También resulta interesante que el final llegue tan pronto. Witching Hour comenzó su serialización en Champion Cross en octubre de 2024 y cuenta con dos volúmenes recopilatorios en Japón, lo que la sitúa claramente en el terreno de las series cortas. En vez de buscar una expansión larga, da la sensación de haber funcionado como una obra de impacto concentrado, una historia apoyada en una idea fuerte y en una atmósfera incómoda más que en una serialización extensa.
Eso no le resta importancia. Al contrario. En el caso de Paru Itagaki, las obras más breves también suelen servir para ver otras facetas de su escritura, alejadas de la escala más amplia de BEASTARS o del tono de SANDA. Aquí parece haberse inclinado por algo más íntimo, más turbio y más deliberadamente perturbador, apoyándose en una protagonista adulta y en una situación sentimental completamente erosionada. Ese cambio de foco le da a Witching Hour una identidad bastante particular dentro de su bibliografía reciente.
Además, el momento del cierre llega justo cuando la obra empieza a reforzar su proyección internacional. Viz Media anunció en febrero de 2026 que publicará Witching Hour en inglés, con el primer volumen previsto para otoño de 2026. Eso significa que, aunque la serie termine en Japón el 13 de mayo, todavía tiene una nueva vida por delante en mercado internacional.
En conjunto, el final de Witching Hour deja la sensación de una obra breve, sí, pero muy fiel al tipo de incomodidad emocional y de extrañeza corporal que Paru Itagaki sabe manejar tan bien. No parece un cierre de gran saga, sino el último paso de una de esas historias pequeñas, retorcidas y difíciles de olvidar que se sostienen sobre una imagen imposible de apartar de la cabeza: una mujer atrapada en un matrimonio apagado que encuentra en un fantasma lo que ya no existe en su vida cotidiana.
