Shogakukan se disculpa por publicar un nuevo manga de un autor condenado por delito sexual contra una menor
La editorial japonesa Shogakukan ha emitido un comunicado oficial pidiendo disculpas tras confirmarse que permitió la publicación de un nuevo manga en su plataforma Manga ONE por parte de un autor que había sido arrestado y condenado previamente por un delito sexual.
El caso ha generado una fuerte reacción dentro de la industria del manga y ha provocado que varios autores anuncien la retirada de sus obras de la plataforma.
El caso: autor condenado y nueva serialización bajo seudónimo
El creador Shōichi Yamamoto fue arrestado, procesado y multado en 2020 por violar la Ley de Prohibición de Prostitución y Pornografía Infantil. Tras su detención, Shogakukan canceló la serialización de su manga Daten Sakusen en Manga ONE.
Sin embargo, en 2022 la editorial permitió el inicio de la serialización del manga Jōjin Kamen, firmado por el guionista “Hajime Ichiro” y la dibujante Eri Tsuruyoshi. Posteriormente se confirmó que “Hajime Ichiro” era en realidad Yamamoto.
Tras la revelación pública del caso, Shogakukan ha detenido la distribución digital de Jōjin Kamen y ha suspendido el envío de sus volúmenes físicos, reconociendo que no debió contratar al autor bajo ese seudónimo.
La editorial ha pedido disculpas a los lectores, a la dibujante Eri Tsuruyoshi y al resto de creadores vinculados a Manga ONE.
Investigación interna y comité externo
Shogakukan ha anunciado la creación de un comité investigador que incluirá abogados externos para esclarecer cómo se permitió la nueva serialización y cuál fue el grado de implicación editorial en las negociaciones del caso civil.
La compañía ha declarado que informará públicamente de los resultados, tomará “medidas estrictas” y establecerá mecanismos para evitar que se repita una situación similar.
En su comunicado, la editorial reconoció que “debería haber considerado ante todo los sentimientos de la víctima”.
Detalles del proceso civil
Según informaciones publicadas por medios japoneses como Kyodo y Mainichi Shimbun, un tribunal de distrito ordenó el 20 de febrero que Yamamoto pagara 11 millones de yenes en concepto de daños y perjuicios a una mujer que denunció haber sufrido abusos cuando tenía 15 y 16 años y él era profesor en su centro educativo.
La sentencia recoge que el acusado realizó actos sexuales y coercitivos contra la víctima, incluyendo episodios ocurridos en un hotel cuando ella era menor de edad. La demandante fue posteriormente diagnosticada con trastorno de estrés postraumático grave y trastorno de identidad disociativo.
El tribunal determinó que no existió acuerdo de conciliación válido, pese a que el acusado alegó que se había alcanzado un pacto económico.
Controversia por la participación editorial en negociaciones
El departamento editorial de Manga ONE reconoció que un editor participó en un grupo de mensajería relacionado con negociaciones de conciliación civil entre las partes, tras ser solicitado por ambas. Según los informes de prensa, en esa conversación se habría sugerido incluir una cláusula de confidencialidad que impidiera a la víctima divulgar el caso.
La editorial afirmó que no tenía conocimiento completo de la gravedad del asunto y que su respuesta fue inapropiada.
Reacción de autores y boicot a Manga ONE
La dibujante Eri Tsuruyoshi declaró públicamente que desconocía los antecedentes del guionista y que se enteró por las noticias y redes sociales. Afirmó que solo se reunió con él una vez y que el resto de la comunicación se realizó a través del editor encargado.
Varios autores vinculados a Manga ONE han anunciado la retirada o suspensión de sus obras en la plataforma. Entre ellos, Ai Minase, Minoru Takeyoshi, Konomi Wagata y Miko Mitsuki, quienes han expresado su indignación y rechazo a la gestión editorial del caso.
Algunos han pedido a los lectores que sigan sus trabajos en otras plataformas.
Impacto en la industria
El caso ha abierto un debate sobre la responsabilidad editorial, la transparencia y los protocolos internos de las plataformas digitales de manga.
La investigación interna de Shogakukan será clave para determinar cómo se permitió la reintroducción del autor bajo un seudónimo y qué medidas concretas se implementarán en adelante.
La polémica continúa generando debate en el sector editorial japonés, con repercusiones que podrían extenderse más allá de Manga ONE.
