Radio Storm #2, publicado por Distrito Manga dentro de su línea Distrito Manhwa, profundiza en la distopía creada por Team S&S y confirma que estamos ante una obra incómoda, oscura y emocionalmente exigente. Tras un primer volumen que nos dejaba en plena huida, este segundo tomo —de 356 páginas en tapa blanda con solapas y traducción de Yasmine Bonjoch Luna— amplía el trasfondo político y moral de la historia, mientras lleva al límite la relación entre Sak y Lima. La sensación es clara: el apocalipsis no solo está fuera, también anida en las decisiones de quienes dicen proteger a la humanidad.
En el universo de Radio Storm, la sociedad se desmorona por una plaga mortal que convierte a los infectados en seres violentos, en un contexto de guerra constante y manipulación institucional. La Academia se presenta como refugio para los llamados “portadores de núcleo”, jóvenes con habilidades especiales conocidas como Cores. Sak, protagonista de la serie, posee un poder aparentemente modesto pero crucial: un olfato extraordinario vinculado a la detección del virus. En el primer volumen fue enviado a buscar a su “invocador” o transmisor, figura capaz de amplificar su poder. Ese transmisor es Lima, ex niño soldado marcado por la violencia y la traición.
El arranque de Radio Storm #2 no suaviza el tono. La relación entre Sak y Lima comienza en un terreno turbio, con una dinámica de poder desequilibrada que puede resultar perturbadora para el lector. Lima, endurecido por años de supervivencia brutal, utiliza a Sak sin miramientos, mientras este acepta el dolor con tal de no ser abandonado. Sin embargo, el volumen no se queda en esa incomodidad inicial. A medida que avanzan las páginas, la narración introduce flashbacks que reconstruyen el pasado de Lima como niño soldado en una isla convertida en campo de exterminio encubierto. Lo que parecía una guerra sin sentido escondía un experimento cíclico: jóvenes que morían y eran reutilizados como parte de un sistema cruel que conecta directamente con la plaga y con los intereses ocultos de la Academia.
Estas revelaciones son el corazón de la reseña de Radio Storm #2: la historia empieza a mostrar sus cartas. La isla, el virus, los zombis y la propia estructura de la Academia forman parte de un engranaje mayor, donde la información se dosifica y se manipula para mantener el control. El tema de la desinformación y del poder institucional se vuelve central. ¿Cómo luchar contra el fin del mundo si quienes dirigen la resistencia ocultan la verdad? Team S&S construye así una distopía que no solo habla de monstruos externos, sino de estructuras que instrumentalizan a los jóvenes como armas.
En paralelo, la evolución emocional de Lima es uno de los grandes aciertos del tomo. Lejos de quedarse en el arquetipo del superviviente cruel, el personaje revela una vulnerabilidad coherente con su pasado. Su brusquedad inicial se entiende como mecanismo de defensa tras años de explotación y abandono. Poco a poco, empieza a escuchar a Sak, a marcar límites y a priorizar su bienestar. Este giro no es abrupto, sino que se apoya en la reconstrucción psicológica del personaje. En contraste, Sak se revela como una figura más ambigua de lo esperado. Criado bajo la influencia de la Academia y de Ginger, acepta con inquietante docilidad la idea de convertirse en un arma definitiva contra los infectados. La supuesta “cura” que representa podría no ser más que una herramienta de exterminio masivo.
Este juego de espejos entre ambos protagonistas aporta complejidad moral. Lima, el ex niño soldado, encarna la conciencia y la empatía; Sak, el protegido de la institución, roza la amoralidad por su incapacidad de cuestionar el sistema que lo formó. Radio Storm 2 explora así temas como el consentimiento, la manipulación emocional, la identidad y la construcción del vínculo en entornos extremos. También consolida su vertiente BL adulta, sin idealizar la relación ni convertirla en un romance convencional. El afecto surge en medio del trauma, no como escapatoria, sino como resistencia.
En el apartado artístico, Team S&S apuesta por un blanco y negro dominante con estallidos puntuales de color que subrayan elementos clave: la sangre, los ojos de Lima, las manifestaciones del Core. Este recurso visual intensifica la atmósfera opresiva y dota a las escenas de impacto emocional. La expresividad de los rostros y la crudeza de ciertas secuencias refuerzan el tono adulto de la obra, mientras que el formato de 356 páginas permite desarrollar con calma los flashbacks y las revelaciones sin sacrificar ritmo.
Publicado por Distrito Manga para un público adulto, Radio Storm #2 confirma que la serie no busca ser una lectura cómoda. Es una historia de ciencia ficción distópica con carga política, violencia explícita y dilemas morales incómodos. Sin embargo, precisamente en esa dureza reside su fuerza. El mundo se cae a pedazos, pero el vínculo entre Sak y Lima empieza a redefinirse lejos de la manipulación inicial.
Este segundo volumen amplía el horizonte de la serie y deja claro que la verdadera tormenta no es solo la del virus, sino la de las decisiones que marcarán el destino de sus protagonistas. Para quienes buscan un manhwa adulto, intenso y reflexivo, Radio Storm #2 es una lectura que golpea y deja huella.
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