Dracamar: el plataformas 3D mediterráneo que mira a la era PS2 llega el 26 de marzo a PC, Xbox y PS5
Hay juegos que te entran por los gráficos, otros por la nostalgia… y unos pocos que lo hacen por la sensación de “esto podría haber sido mi juego favorito en la época dorada de los plataformas 3D”. Dracamar apunta justo ahí. Petoons Studio, estudio independiente con base en Barcelona, pone fecha a su aventura de acción y plataformas: se estrena el 26 de marzo de 2026 en PC (Steam), PlayStation 5, Xbox Series X|S y Xbox One, y aterrizará en Nintendo Switch en abril.
El gancho es tan directo como efectivo: un archipiélago de islas con estética mediterránea, una historia de héroes jóvenes que se apoyan entre sí, y un villano de manual que pide a gritos ser derrotado a base de saltos, golpes y exploración. Si te gusta esa mezcla de aventura ligera, coleccionables y niveles con ritmo, este es uno de esos lanzamientos a vigilar.
Qué es Dracamar y qué tipo de juego propone
Dracamar es un plataformas 3D de acción y aventura para un jugador, claramente inspirado en los clásicos de finales de los 90 y principios de los 2000. No se esconde: su ambición es recuperar esa fórmula de niveles con identidad, exploración, secretos, desafíos y una progresión que te recompensa por mirar más allá del camino principal.
La historia arranca con un grupo de jóvenes que se embarca en una aventura para salvar su mundo de los ataques del dragón King Crad, una amenaza que quiere conquistarlo todo. En el camino, el objetivo no es solo llegar al final: también toca rescatar a los Okis, criaturas mágicas que funcionan como motor emocional del viaje y como razón clara para explorar cada rincón.
Desarrolladora, editora, plataformas y fechas confirmadas
El juego está desarrollado por Petoons Studio. En la información compartida no se detalla editora, así que nos quedamos con lo confirmado sin rellenar huecos.
Plataformas confirmadas: PC (Steam), PlayStation 5, Xbox Series X|S, Xbox One y Nintendo Switch.
Fechas de lanzamiento: 26 de marzo de 2026 en PC, Xbox y PS5; abril de 2026 en Nintendo Switch.
Género: plataformas 3D, acción y aventura.
Tipo de juego: single player.
Un archipiélago mediterráneo con identidad propia
Uno de los puntos más atractivos de Dracamar es su ambientación. El juego se sitúa en un archipiélago de islas inspirado en la cultura mediterránea, con un enfoque visual colorido y acogedor. No es solo “bonito”: la idea de recorrer islas conectadas por puentes reconstruibles le da al mundo una lógica de viaje, de comunidad y de progreso tangible. No exploras por explorar; exploras para devolverle sentido al mapa, para reconectar lo que estaba roto y para sentir que tu paso deja huella.
El juego también presume de valores positivos: amistad, generosidad, unión y una vida en armonía con la naturaleza. En un plataformas familiar, esto no es un añadido: es la base del tono. Dracamar quiere ser una aventura que puedas disfrutar por la acción y el desafío, pero también por esa sensación de “mundo amable” que apetece recorrer.
Tres personajes jugables y un diseño pensado para todos los públicos
Dracamar contará con tres personajes jugables: Caliu, Foc y Espurna. En un plataformas 3D, esto suele traducirse en variedad de control o enfoque, y también en una manera de mantener la aventura fresca sin depender solo de nuevos biomas. La promesa aquí es clara: que el jugador sienta que hay diferentes maneras de enfrentarse a cada tramo, ya sea por movilidad, por combate o por habilidades.
En cuanto a contenido, el juego llega con 15 niveles principales y 5 niveles extra, además de enemigos, trampas, puzles y desafíos. Lo importante es el enfoque: no se vende como un juego “fácil”, sino como un título diseñado para divertir y desafiar a jugadores de distintas edades y niveles. Eso suele implicar una curva de aprendizaje amable, pero con suficientes secretos y retos opcionales como para que el jugador que quiera exprimirlo encuentre motivos para repetir y completar.
Coleccionables, medallas y progresión: la clave de un buen plataformas 3D
Si un plataformas 3D quiere jugar en la liga de los clásicos, necesita algo más que saltar bien. Necesita objetivos secundarios con sentido. Dracamar apuesta por medallas ocultas, desafíos y objetos coleccionables, lo que apunta a una estructura de niveles donde el “completismo” no es un trámite, sino parte de la diversión.
Además, aparece un recurso que encaja muy bien con el diseño de archipiélago: las bolas Moki, cuya energía se usa para reconstruir puentes y volver a conectar islas. Esto le da a la exploración un valor muy claro. No es solo “buscar por buscar”: es conseguir energía para abrir caminos, avanzar y, de paso, reforzar la fantasía de que estás reparando el mundo.
Iko y los Okis: apoyo mágico y una aventura con corazón
Entre los personajes del universo del juego destaca Iko, un Oki “muy especial” que acompañará al jugador y ayudará a derrotar a King Crad con poderes mágicos. Este tipo de compañero suele ser un recurso doble: por un lado, refuerza la narrativa y el vínculo emocional; por otro, puede introducir mecánicas de apoyo que cambien el combate o la exploración.
Y es que aquí el combate está presente: Dracamar se define como acción y aventura, y habla de correr, saltar y luchar para rescatar a los Okis. En un juego así, el combate no necesita ser complejo para funcionar, pero sí debe ser satisfactorio: golpes con buena respuesta, enemigos con patrones claros y encuentros que no rompan el ritmo del plataformeo.
Petoons Studio: un estudio de Barcelona con experiencia en juegos familiares
Petoons Studio es un estudio independiente fundado en Barcelona en 2017, con experiencia previa en juegos infantiles y familiares basados en licencias populares. Ese bagaje suele traducirse en dos cosas: un enfoque claro en accesibilidad y ritmo, y una sensibilidad especial por hacer mundos acogedores, con lectura visual limpia y objetivos comprensibles. Dracamar, por lo que plantea, quiere ser un paso adelante dentro de esa línea: un juego propio, con identidad local y ambición de “clásico moderno”.