7th DOMAIN Tree of Chaos en PS5 físico: el roguelike metroidvania llega el 26 de junio de 2026
Hay juegos que prometen mezclar géneros y luego se quedan en un término medio sin personalidad. 7th DOMAIN: Tree of Chaos apunta a lo contrario: coger lo mejor del metroidvania —exploración, mundo conectado, progreso por habilidades— y cruzarlo con el hambre constante del roguelike —runs, muerte con aprendizaje, variación, botín y builds que cambian cada partida— para crear una experiencia que vive del “una run más” pero con sensación de aventura larga, de mundo con misterio y de objetivos que van más allá del siguiente jefe.
La noticia, en limpio: llegará en formato físico a PlayStation 5 el 26 de junio de 2026, y ya se puede reservar.
Qué es 7th DOMAIN Tree of Chaos y qué tipo de juego propone
7th DOMAIN: Tree of Chaos es un roguelike con estructura y exploración de metroidvania, pensado para una campaña extensa y una rejugabilidad muy alta. En lo narrativo te pone en la piel del “hijo del destino”, una figura destinada a restaurar el equilibrio en un mundo fragmentado, con el Árbol del Caos como centro de la amenaza y del misterio. En lo jugable, la promesa es clara: exploración de mapas conectados, eventos que cambian, jefes enormes y un loop de progreso que convierte la muerte en parte del plan.
Este tipo de mezcla suele funcionar cuando el juego consigue dos cosas a la vez: que cada run tenga variación real, y que el mundo se sienta coherente, no un puñado de habitaciones random. Tree of Chaos se apoya precisamente en esa idea de “odisea sin repeticiones”, con un montón de mapas y eventos para que cada partida te lleve por rutas distintas.
Plataforma, formato y fecha confirmada
El juego llegará en formato físico para PlayStation 5 el 26 de junio de 2026. Ya está disponible para reserva.
En la información facilitada no se confirma desarrolladora, editora ni versiones en otras plataformas, así que me quedo únicamente con el dato oficial del físico en PS5 para evitar rellenar con suposiciones.
Una odisea extensa: campaña grande y rejugabilidad como columna vertebral
Uno de los titulares que más llama la atención es la ambición de contenido: se habla de más de 20 horas de historia principal y de niveles de dificultad desbloqueables que amplían la rejugabilidad. Esto es importante porque muchos roguelikes se apoyan casi exclusivamente en el loop de runs, mientras que aquí parece haber una intención de “campaña” más definida, con progresión narrativa y objetivos claros.
Si el juego consigue que esas 20 horas no sean solo repetir runs hasta que salga bien, sino un viaje con desbloqueos, áreas que cambian tu forma de jugar y momentos memorables de exploración, puede colocarse en un punto muy interesante: el de un roguelike que también se siente como aventura completa.
Mundo interconectado: 70 mapas y 168 eventos para evitar la sensación de déjà vu
La otra cifra fuerte es el diseño del mundo: 70 mapas y 168 eventos únicos. Esto apunta a variedad de biomas —cavernas, castillos en ruinas, volcanes— y a un sistema de eventos que cambia la forma en la que avanzas. En un híbrido metroidvania/roguelike, los eventos son clave porque rompen la rutina: no solo cambian el loot, también cambian decisiones. ¿Exploras más y arriesgas? ¿Vas directo al objetivo? ¿Te desvías por un evento raro que puede recompensar… o destrozarte?
Y como metroidvania, la promesa del mundo conectado sugiere rutas, atajos, zonas que se abren con nuevas habilidades y una sensación de mapa que se “entiende” con el tiempo. Esa comprensión del espacio es lo que diferencia un metroidvania con alma de un roguelike con habitaciones sueltas.
Desafíos colosales: jefes épicos como prueba de builds y habilidad
El juego pone el foco en jefes de proporciones épicas que custodian secretos del Árbol del Caos. En un título con botín y talentos, los jefes funcionan como examen real: no solo te piden reflejos, te piden build. Si tu configuración no tiene respuesta para un patrón concreto, te obliga a replantear habilidades, objetos y estilo de juego. Y esa relación entre “me mató, pero ahora sé qué necesito” es exactamente el combustible de un roguelike que engancha.
Botín clásico con afijos: cuando un arma cambia tu forma de jugar
El sistema de botín apunta a lo más adictivo del género: recompensas aleatorias con combinaciones de afijos que pueden modificar estadísticas… o alterar por completo cómo funcionan tus habilidades. Esto es clave. Un loot interesante no es “más daño”. Un loot interesante es “ahora tu build se comporta distinto”. Cuando el botín cambia reglas, no solo potencia, el juego gana vida porque cada run puede convertirse en una historia de build improvisada.
Si además el juego consigue que el botín “invite” a experimentar, el metajuego se vuelve infinito: no juegas solo para ganar, juegas para ver qué build loca puedes crear esta vez.
152 talentos y 34 habilidades: profundidad para jugadores que disfrutan optimizar
El apartado de progresión presume de cifras muy altas: 152 talentos y 34 habilidades. Eso sugiere un sistema robusto, de esos que permiten especialización real y que premian al jugador que quiere optimizar, pero también al que quiere probar cosas raras. En un roguelike con metroidvania, este tipo de árbol de talentos puede ser el pegamento entre runs: mueres, sí, pero vuelves con conocimiento y con herramientas nuevas para construir la siguiente configuración.
Lo importante aquí es que el juego promete libertad para mezclar y combinar, lo que encaja con el tono de “caza de botín sin fin” y con la idea de que el estilo de juego sea verdaderamente tuyo.
Lucha, muere y vuelve a levantarte: el loop que define el juego
El lema es directo: “lucha, muere y vuelve a levantarte”. En 7th DOMAIN, la muerte no es un castigo final, es un motor. Caer te empuja a volver más fuerte, con más botín, con más comprensión del mundo y con una build más afinada. Si te gustan los juegos donde cada derrota enseña algo y el progreso se siente incluso cuando pierdes, esta estructura va a ser el corazón de tu experiencia.
Por qué este físico en PS5 es una cita a tener en el radar
El 26 de junio de 2026 puede ser una fecha muy jugosa para quienes buscan un action RPG exigente sin caer en lo típico. La mezcla roguelike/metroidvania, con campaña larga y un sistema de progresión enorme, suena a ese tipo de juego que se disfruta tanto por descubrimiento como por “cerebro”: probar, ajustar, min-maxear y volver a entrar.
Si el juego cumple su promesa de variedad real y builds que cambian el modo de jugar, 7th DOMAIN: Tree of Chaos puede convertirse en uno de esos títulos de verano que te roban semanas sin que te des cuenta.