The Classroom of a Black Cat and a Witch anuncia a Spira Spica como artista del ending del anime
El anime The Classroom of a Black Cat and a Witch continúa desvelando detalles clave de cara a su estreno en primavera, y lo hace confirmando uno de los elementos más importantes para definir su tono emocional: el tema de cierre. La serie contará con Spira Spica como intérprete del ending, una canción titulada Tune Up que apunta a reforzar el carácter luminoso, cercano y ligeramente travieso de esta historia de magia, aprendizaje y vínculos improbables.
El anuncio llega acompañado del segundo visual oficial del anime, consolidando una propuesta que combina estética escolar, fantasía ligera y un enfoque muy centrado en el crecimiento personal de su protagonista.
Un ending que refuerza el tono optimista de la serie
La elección de Spira Spica no resulta casual. Su estilo encaja perfectamente con historias que giran en torno a la superación, la amistad y el descubrimiento de uno mismo, conceptos que están en el corazón de The Classroom of a Black Cat and a Witch. Tune Up se perfila como un cierre pensado para dejar al espectador con una sensación cálida tras cada episodio, funcionando como contrapunto emocional a los conflictos y avances vividos en clase.
En una serie donde la magia no es solo poder, sino también constancia y confianza, el ending tiene la función de subrayar ese progreso cotidiano que no siempre se expresa con grandes hechizos.
Una academia de magia muy poco convencional
La historia sigue a Spica Virgo, una aprendiz de bruja con un problema enorme: no puede usar magia. Su sueño es entrar en una prestigiosa escuela mágica, pero carece tanto de recursos como de contactos. Todo cambia cuando aparece ante ella un misterioso gato negro parlante, poseedor de grandes conocimientos mágicos… y víctima de una maldición que desea romper.
El pacto que surge entre ambos es tan secreto como peculiar. Spica necesita un mentor, y el gato necesita algo muy concreto para liberarse de su maldición. A partir de ahí, la serie desarrolla una relación maestro–aprendiz poco ortodoxa, cargada de humor, complicidad y situaciones incómodas que evitan caer en el drama excesivo.
Personajes y constelaciones como identidad
Uno de los rasgos más llamativos de The Classroom of a Black Cat and a Witch es su amplio reparto, donde los personajes están asociados a signos y constelaciones, aportando una identidad muy marcada a cada uno. Este enfoque permite construir dinámicas de grupo claras y reconocibles, algo fundamental en una historia coral ambientada en una clase de magia.
La protagonista no destaca por su talento innato, sino por su perseverancia. Ese contraste con compañeros más dotados convierte cada pequeño avance en una victoria significativa, reforzando el mensaje central de la obra.
Equipo creativo y enfoque visual
La dirección corre a cargo de Naoyuki Tatsuwa, con guiones supervisados por Midori Goto y diseño de personajes de Takayuki Onoda. El conjunto creativo apuesta por una animación clara y expresiva, donde los gestos y las reacciones juegan un papel tan importante como los efectos mágicos.
El opening, interpretado por ASCA bajo el título Cusp, aporta un tono algo más épico y aspiracional, mientras que el ending Tune Up se presenta como un espacio de respiro, cerrando cada episodio con una nota más íntima y cotidiana. Esta dualidad musical encaja con una serie que oscila entre la ilusión por el futuro y el esfuerzo diario por alcanzarlo.
Contexto editorial de la obra
El manga original comenzó su publicación en 2022 y ha ido construyendo una base sólida gracias a su mezcla equilibrada de fantasía escolar, comedia suave y romance contenido. Con más de una decena de volúmenes publicados, la obra llega al anime en un momento de plena madurez, con personajes bien definidos y un mundo que no necesita grandes explicaciones para funcionar.
La adaptación animada parece consciente de ello, apostando por una traslación fiel en espíritu más que por reinventar la fórmula.
Un estreno pensado para la primavera
Con su estreno previsto para abril, The Classroom of a Black Cat and a Witch se perfila como una de esas series ideales para la temporada primaveral: ligera, optimista y centrada en pequeños logros personales. La confirmación de Spira Spica como artista del ending refuerza esa identidad y deja claro que la música jugará un papel clave en la experiencia emocional del anime.
Más que una historia de grandes prodigios, la serie propone un relato sobre aprender paso a paso… incluso cuando la magia parece no responder.
