Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu ka? publicará su volumen final tras cinco años

 Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu ka? publicará su segundo y último volumen tras casi cinco años

El manga Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu ka?, obra de Hirochi Maki, regresará a las librerías japonesas con una noticia tan esperada como inesperada: la publicación de su segundo volumen, que además servirá como cierre definitivo de la serie. El nuevo tomo llegará en febrero, poniendo fin a una secuela que llevaba prácticamente cinco años sin novedades desde la salida de su primer recopilatorio.

Este regreso no es solo una cuestión editorial. Supone también la conclusión de una reflexión muy particular sobre la vida urbana en Tokio, el mito de los barrios “ideales” y la obsesión generacional por encontrar el lugar perfecto donde vivir.

Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu Ka manga publica su volumen final.

Una secuela nacida desde la pausa y la observación

Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu ka? funciona como continuación directa de una obra previa del mismo autor, centrada en desmontar la idealización casi mítica de Kichijoji como el único barrio deseable para vivir. Lejos de repetir la fórmula original, esta secuela adopta un tono más pausado y reflexivo, acorde con su publicación irregular desde su inicio.

La historia vuelve a girar en torno al mundo inmobiliario y a la percepción que los jóvenes tienen de la ciudad. A través de conversaciones cotidianas, recomendaciones aparentemente triviales y mucha ironía, la obra plantea una pregunta constante: ¿realmente existe un lugar perfecto o solo perseguimos una idea construida por tendencias y expectativas ajenas?

El peso del tiempo en la narrativa

El largo intervalo entre volúmenes no ha jugado en contra de la obra, sino que refuerza su mensaje. Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu ka? es un manga que habla del cambio, de cómo los barrios evolucionan, se encarecen, se gentrifican o pierden su identidad original. Publicar su volumen final casi cinco años después del primero encaja de forma natural con esa mirada.

La obra no busca cerrar tramas explosivas ni ofrecer grandes revelaciones. Su objetivo es mucho más sutil: capturar sensaciones, pequeñas frustraciones y decisiones vitales que definen la relación entre las personas y el espacio que habitan.

Hirochi Maki y su mirada sobre la vida cotidiana

Hirochi Maki se ha caracterizado siempre por retratar lo cotidiano con una sensibilidad especial, prestando atención a detalles que suelen pasar desapercibidos. En esta serie, su estilo encaja perfectamente con el tema central: conversaciones aparentemente ligeras que esconden reflexiones profundas sobre pertenencia, identidad y expectativas sociales.

El dibujo mantiene una línea clara y funcional, priorizando la expresividad y la naturalidad de los personajes por encima del artificio visual. No hay dramatismos exagerados ni escenas grandilocuentes; todo se apoya en el peso del diálogo y en la familiaridad de las situaciones.

Un cierre coherente con el espíritu de la obra

Que el segundo volumen sea también el último refuerza la sensación de que esta secuela siempre estuvo pensada como un epílogo más que como una serie de largo recorrido. Su conclusión no pretende sentar cátedra ni ofrecer una respuesta definitiva a la pregunta del título. Más bien invita al lector a replantearse sus propias ideas sobre dónde quiere vivir y por qué.

En un mercado donde muchas series se alargan más de lo necesario, Soredemo Kichijoji dake ga Sumitai Machi Desu ka? apuesta por un cierre discreto, honesto y alineado con su discurso.

Un manga que dialoga con la realidad urbana

Más allá de su contexto japonés, la obra conecta con una preocupación universal: la presión por vivir en “el sitio adecuado”. Barrios de moda, zonas aspiracionales y discursos idealizados existen en cualquier gran ciudad, y el manga los observa con una mezcla de humor suave y crítica tranquila.

Con la publicación de su volumen final, la serie se consolida como una pequeña pieza de costumbrismo urbano, pensada para leerse sin prisas y con cierta complicidad por parte del lector.