Reseña de El barco de Teseo vol. 1: culpa, asesinato y un pasado que no debería tocarse

El barco de Teseo vol. 1: un thriller de culpa, tiempo y verdad imposible

El primer volumen de El barco de Teseo, obra de Toshiya Higashimoto publicada en España por Norma Editorial, irrumpe con fuerza en el terreno del thriller psicológico dentro del manga contemporáneo. Desde sus primeras páginas, la obra plantea una pregunta incómoda y devastadora: ¿qué harías si pudieras volver al pasado para limpiar el nombre de tu padre, aunque eso implicara alterar el destino de decenas de personas? No se trata solo de un misterio criminal ni de una historia de viajes temporales, sino de una reflexión amarga sobre la herencia de la culpa, el peso de la memoria y la fragilidad de la verdad.

Ambientado entre dos líneas temporales separadas por casi tres décadas, El barco de Teseo vol. 1 establece una atmósfera densa, opresiva y profundamente humana, donde el suspense no nace únicamente del crimen, sino del conflicto moral que atraviesa a su protagonista.

Portada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma Editorial

Un crimen que marca una vida entera

La historia parte de un suceso traumático ocurrido en 1989 en la pequeña localidad de Otosu, en Hokkaido. Veintiuna personas, entre alumnos y profesores de una escuela primaria, mueren envenenadas en lo que se convierte en uno de los crímenes más atroces de la historia reciente del país. El principal acusado es Bungo Sano, un agente de policía local, detenido, juzgado y condenado a muerte. Para la opinión pública, el caso queda cerrado.

Sin embargo, para su hijo menor, Shin Tamura, el crimen nunca ha terminado. Treinta años después, Shin vive atrapado en las consecuencias de aquel suceso: la vergüenza, el rechazo social y la duda constante sobre la culpabilidad de su padre. Higashimoto retrata con enorme sensibilidad el desgaste psicológico de crecer bajo la sombra de un monstruo… incluso cuando no estás convencido de que lo sea.

Este primer volumen dedica tiempo a construir esa herida emocional. Shin no es un héroe clásico ni un investigador brillante; es un hombre roto, inseguro, que apenas ha podido construir una identidad propia. Y es precisamente esa fragilidad la que da fuerza al relato.

Portada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma EditorialPortada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma Editorial

Viajar al pasado no garantiza respuestas

El elemento de ciencia ficción entra en escena de forma casi fantasmagórica. Una densa niebla actúa como catalizador y transporta a Shin al Otosu de 1989, seis meses antes de la tragedia. No hay explicaciones técnicas ni reglas claras: el viaje temporal funciona como un recurso narrativo al servicio del drama, no como un juego de lógica científica.

Este regreso al pasado permite a Shin conocer a las futuras víctimas, convivir con ellas, observar el día a día del pueblo y, lo más inquietante, reencontrarse con su padre cuando aún no es un asesino condenado, sino un policía respetado y un padre aparentemente normal. Higashimoto explota este choque emocional con enorme inteligencia, obligando al lector a cuestionar continuamente sus juicios previos.

La tensión no proviene solo de descubrir quién cometió el crimen, sino de si Shin es capaz —o incluso tiene derecho— a cambiar lo que está por venir.

Portada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma EditorialPortada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma Editorial

Un thriller humano antes que un rompecabezas

A diferencia de otros mangas de misterio más centrados en la investigación pura, El barco de Teseo pone el foco en las consecuencias humanas del crimen. Cada pista, cada sospecha, cada pequeño avance en la investigación está atravesado por dilemas morales: ¿y si salvar a unas víctimas condena a otras? ¿y si evitar el crimen borra la existencia misma del protagonista?

Higashimoto juega constantemente con la idea de identidad, apoyándose en la metáfora filosófica del “barco de Teseo”: si cambias cada una de las piezas de algo con el tiempo, ¿sigue siendo lo mismo? Aplicado a personas, familias y recuerdos, el concepto adquiere una potencia devastadora.

El ritmo del tomo es medido, sin prisas, pero nunca lento. Cada capítulo añade capas de sospecha, introduce personajes ambiguos y deja pequeñas semillas de desconfianza que germinarán más adelante. No hay golpes de efecto gratuitos: el suspense se construye desde la incomodidad y la incertidumbre.

Un dibujo sobrio al servicio de la tensión

El apartado artístico de Toshiya Higashimoto refuerza de manera eficaz el tono del relato. Su trazo realista, contenido y sin excesos estilísticos transmite una sensación de cotidianeidad inquietante. Los rostros son expresivos sin caer en la exageración, y los silencios —miradas, gestos, viñetas sin texto— tienen tanto peso narrativo como los diálogos.

Especialmente destacable es el uso de los espacios rurales y escolares: pasillos vacíos, aulas aparentemente inocentes, calles tranquilas que esconden secretos. Todo parece normal… y precisamente por eso resulta perturbador. El horror no está en lo sobrenatural, sino en la posibilidad de que el mal se geste en lo cotidiano.

Una edición cuidada para una obra exigente

La edición de Norma Editorial presenta el volumen en rústica con sobrecubierta, con un tamaño cómodo y una encuadernación sólida acorde a sus casi 400 páginas. El tomo incluye el equivalente a dos volúmenes japoneses, lo que permite una lectura más inmersiva y continua, ideal para una obra que se apoya tanto en la progresión psicológica.

La traducción es fluida y precisa, manteniendo el tono serio y adulto del original sin artificios innecesarios.

Portada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma EditorialPortada del manga El barco de Teseo volumen 1 de Toshiya Higashimoto publicado por Norma Editorial

Conclusión: un inicio absorbente y moralmente incómodo

El barco de Teseo vol. 1 no es una lectura ligera ni complaciente. Es un thriller que exige atención, paciencia y una cierta disposición a aceptar que no todas las respuestas serán reconfortantes. Su combinación de misterio criminal, drama familiar y viaje temporal construye un relato tenso, reflexivo y profundamente humano.

Toshiya Higashimoto firma un arranque brillante, planteando un tablero narrativo lleno de piezas frágiles, donde cada movimiento puede tener consecuencias irreversibles. Para los lectores que buscan un manga adulto, oscuro y emocionalmente exigente, esta obra se perfila como una de las propuestas más sólidas del catálogo reciente de Norma Editorial.