Presentación del nuevo libro de Jordi Lafebre: salud mental, Barcelona y antifascismo en la evolución de Eva Rojas

Hablar de Jordi Lafebre es hablar de una de las voces más personales del cómic europeo contemporáneo. El autor barcelonés, conocido por obras como Carta Blanca y por su trabajo junto a Zidrou en el mercado francobelga, ha consolidado con Soy su silencio y Soy un ángel perdido un universo propio protagonizado por Eva Rojas, una investigadora marcada por la enfermedad mental, el sarcasmo y una Barcelona tan luminosa como incómoda. En esta presentación ofrecida por Norma Editorial, Lafebre reflexiona sobre su evolución como guionista y dibujante, el tratamiento del fascismo, la construcción de personajes y el peso de la salud mental como eje narrativo.

Jordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómic

Desde el primer volumen, la enfermedad mental estaba presente, pero en el segundo adquiere una profundidad mayor. “Para mí la enfermedad mental es uno de los temas centrales del personaje, sin duda”, afirma. Si en Soy su silencio el espacio obligaba a priorizar la trama policial y el tono de comedia, en Soy un ángel perdido el autor se permite explorar con más calma la herencia familiar, la figura de la madre internada y el peso de los traumas que no desaparecen. Lafebre no ofrece respuestas cerradas porque, como insiste, la vida tampoco las da: la trama criminal se resuelve, pero la vida de Eva sigue abierta.

Jordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómicJordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómic

Ese equilibrio entre thriller en Barcelona, comedia y reflexión social no es casual. El autor habla de “picar-piedra” para describir el proceso de ajustar tensión, humor y profundidad psicológica. Necesita sonreír mientras dibuja, pero también respetar las reglas del género policial. “Hay una serie de mecanismos de narrativa que no te puedes saltar”, explica. El resultado es una novela gráfica donde el sarcasmo de Eva no es un arma calculada sino una forma de estar en el mundo. “No es sarcasmo, es responder sin filtros”, matiza. Esa franqueza convierte al personaje en alguien imprevisible y profundamente humano.

Barcelona juega un papel esencial, aunque no explícito. Lafebre evita caer en lo anecdótico o en la postal turística. La ciudad no se subraya con monumentos ni referencias políticas concretas, sino que actúa como un escenario contemporáneo y reconocible. “Es honesto que yo hable de Barcelona porque es la ciudad que me ha visto crecer”, afirma. La presión inmobiliaria, el fútbol como fenómeno de masas o el auge de la extrema derecha forman parte del paisaje, pero sin convertir el cómic en un panfleto.

Jordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómic

El antifascismo, de hecho, aparece como una postura ética más que como consigna. Lafebre lo tiene claro: “Los nazis son una pandilla de granujas”. Creció viendo a Indiana Jones enfrentarse a ellos y entiende que el fascismo nunca desapareció, solo cambia de forma. Incluir neonazis en su obra no responde a oportunismo sino a coherencia con el presente. Si Eva es un personaje radicalmente moderno, su contexto también debe serlo.

En el plano gráfico, la evolución es evidente. Lafebre busca síntesis y estilización, elimina líneas innecesarias y se permite licencias visuales que refuerzan la intensidad emocional. Dibuja primero a lápiz, en un proceso íntimo, y después incorpora herramientas digitales y programas 3D. Reivindica la tecnología como aliada creativa y deja clara su postura: no utiliza inteligencia artificial. La construcción visual acompaña el tono narrativo, creando una obra orgánica donde historia, color y portada se retroalimentan.

Jordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómicJordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómic

La escritura también refleja su identidad híbrida. Aunque escribe en castellano, piensa sus libros en francés porque el mercado francobelga es su primera casa editorial. Publicado en múltiples países, Lafebre asume que la internacionalización no depende de él, sino de editoriales y lectores que descubren su trabajo poco a poco. Esa “bola de nieve pequeña” ha llevado sus obras a más de quince idiomas.

Sobre el futuro de Eva Rojas, se muestra prudente. No quiere prometer una tercera parte sin tenerla empezada. Cada libro debe tener entidad propia. “El desarrollo de un personaje no es una broma”, advierte. Construir un universo literario implica respeto por el lector, por el propio autor y por el tiempo que requiere cada proyecto.

Jordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómicJordi Lafebre en entrevista sobre Eva Rojas y salud mental en cómic

Jordi Lafebre demuestra que el cómic puede abordar salud mental, antifascismo y crítica social sin perder ligereza ni humanidad. En Eva Rojas conviven la euforia bipolar, la ironía directa y la vulnerabilidad heredada. Y en ese equilibrio entre tensión, humor y reflexión reside la fuerza de una obra que confirma a Lafebre como una figura clave del cómic contemporáneo europeo.