Living Corpse de Hideshi Hino tendrá película creada totalmente con inteligencia artificial

 Living Corpse, el clásico de Hideshi Hino, tendrá adaptación cinematográfica creada íntegramente con inteligencia artificial

El manga de terror Kaiki! Shiniku no Otoko, conocido internacionalmente como Living Corpse, dará el salto al cine con una propuesta tan inquietante como su propio argumento: una película realizada completamente con inteligencia artificial. El proyecto, anunciado por Hino Production, se estrenará en julio tras una presentación previa el 29 de abril y tendrá una duración aproximada de 70 minutos.

La noticia ha generado debate inmediato dentro del sector del anime y el manga, no solo por tratarse de una obra de culto del maestro del horror Hideshi Hino, sino por el enfoque técnico elegido para la adaptación.

Living Corpse adaptación película IA basada en manga de Hideshi Hino

Un guion escrito con Chat GPT y voces generadas por IA

La producción utilizará Chat GPT para la escritura del guion, mientras que las voces de los personajes serán recreadas mediante inteligencia artificial a partir de actores y figuras reconocidas. Entre los nombres implicados se encuentran Hiroshi Tamura, Shigeru Saiki, Hinako Saeki, Shirō Sano, Gō Rijū e incluso el mangaka de terror Junji Ito. El diálogo de la película estará íntegramente en inglés.

Además, los modelos digitales que “aparecerán” en pantalla estarán basados en figuras como Kyōko Hoshino, Yasushi Hoshino —nombre real de Hideshi Hino— y un personaje identificado como Yūrei.

La dirección corre a cargo de Takeshi Sone, conocido por su trabajo en el corto “AZUSA” dentro del proyecto de cine AI generAIdoscope. Sone produce películas generadas por inteligencia artificial de manera independiente desde 2023, consolidándose como uno de los nombres más visibles en este nuevo terreno experimental. Hiroki Terai figura como productor del largometraje.


Un clásico del horror japonés

Publicado originalmente en 1986, Living Corpse es una de las obras más perturbadoras de Hideshi Hino. La historia sigue a un hombre que se percibe a sí mismo como un cadáver viviente, incapaz de aceptarse, vagando por un mundo que lo rechaza o lo explota. El manga combina horror corporal, crítica social y un tono profundamente existencial, marca registrada del autor.

Hino es una figura clave del horror japonés en viñetas. Obras como Panorama of Hell, Hell Baby o Lullabies from Hell lo consolidaron como uno de los grandes nombres del terror gráfico de los años ochenta y noventa. Su estilo grotesco y visceral influyó tanto en el manga como en el cine de horror underground japonés.

De hecho, el propio Hino escribió y dirigió películas como Guinea Pig 2: Flower of Flesh and Blood en 1985 y Guinea Pig 6: Mermaid in a Manhole en 1988. También desarrolló la serie Hideshi Hino's Theater of Horror, compuesta por seis filmes live-action basados en sus obras.

Living Corpse adaptación película IA basada en manga de Hideshi Hino

Un contexto delicado

El anuncio llega en un momento sensible para el autor. Hideshi Hino reveló recientemente que padece cáncer de páncreas y que se someterá a una intervención quirúrgica a comienzos de 2026. La adaptación cinematográfica de Living Corpse añade así una capa emocional al proyecto, que muchos interpretan como una forma de preservar y reinterpretar su legado creativo.

IA y horror: ¿experimento o precedente?

Que una adaptación de un manga de culto sea producida íntegramente mediante inteligencia artificial abre múltiples interrogantes. Desde la ética del uso de voces y modelos digitales hasta el debate artístico sobre la autoría y la creatividad, este proyecto sitúa al cine anime y al horror japonés en el centro de una conversación global.

El hecho de que el guion esté generado con Chat GPT y que las interpretaciones sean reconstrucciones digitales marca un punto de inflexión. No se trata simplemente de utilizar herramientas digitales como apoyo, sino de una producción concebida desde su base como obra de IA.

La recepción del público y de la crítica será clave para determinar si este modelo puede consolidarse o quedará como una curiosidad experimental dentro de la industria.

Lo que es indudable es que Living Corpse vuelve a demostrar que el horror japonés siempre ha estado dispuesto a explorar territorios incómodos. Y ahora, esos territorios no solo son narrativos, sino también tecnológicos.