Alya Sometimes Hides Her Feelings in Russian retrasa su segunda temporada hasta 2027
Los planes para la segunda temporada de Alya Sometimes Hides Her Feelings in Russian cambian oficialmente. La adaptación animada de la novela ligera escrita por Sunsunsun e ilustrada por Momoco no llegará este año como estaba previsto, sino que se retrasa hasta 2027. El anuncio se ha realizado a través del sitio web oficial, donde el equipo ha explicado que la decisión responde a la intención de mejorar la calidad de la producción.
Este tipo de retrasos no son habituales cuando una secuela ya ha sido anunciada con ventana concreta, lo que subraya la importancia que el comité de producción está dando al cuidado técnico y narrativo de la continuación.
Un cambio de dirección para la nueva etapa
La segunda temporada introducirá modificaciones en el equipo creativo. Hiroshi Haraguchi, quien dirigió el episodio 4 de la primera temporada, asumirá la dirección general sustituyendo a Ryota Itoh en el estudio Dōga Kōbō. En el apartado de guion, Yuka Yamada pasa a encargarse de la composición de la serie, también reemplazando a Itoh.
Yūhei Murota regresará como diseñador de personajes, garantizando continuidad estética con respecto a la primera temporada.
Narrativamente, la nueva entrega continuará desde el cuarto volumen de la novela ligera, ampliando el desarrollo emocional entre Alisa Mikhailovna Kujou y Masachika Kuze.
Una comedia romántica con identidad propia
Alya Sometimes Hides Her Feelings in Russian, cuyo título original es Tokidoki Bosotto Russia-go de Dereru Tonari no Alya-san, se publica bajo el sello Sneaker Bunko de Kadokawa. Desde su debut, la serie ha destacado dentro del género de comedia romántica escolar por un recurso sencillo pero eficaz: el uso del idioma ruso como canal secreto de confesión.
Alya, una brillante estudiante de ascendencia rusa en la Academia Privada Seiren, aparenta frialdad y distancia. Sin embargo, cuando murmura en ruso sus verdaderos pensamientos —convencida de que nadie la entiende— el espectador descubre su vulnerabilidad y sus sentimientos hacia el aparentemente despreocupado Masachika.
El giro clave es que él sí comprende ruso, lo que convierte cada comentario en una escena cargada de ironía y tensión romántica. Esta dinámica sostiene gran parte del atractivo de la obra, mezclando humor ligero con una progresión sentimental bien calculada.
Del papel a la pantalla
La primera temporada del anime se estrenó en julio de 2024 con 12 episodios. Su recepción consolidó la popularidad de la novela, reforzando el atractivo del personaje de Alya como una de las heroínas más reconocibles de su generación dentro del romance escolar.
La adaptación al manga, dibujada por Saho Tenamachi, comenzó en octubre de 2022 en la aplicación Magazine Pocket, ampliando la presencia de la franquicia en distintos formatos.
El hecho de que la segunda temporada continúe directamente desde el volumen cuatro indica que el anime pretende mantener fidelidad estructural al material original, sin grandes saltos argumentales.
Retraso por calidad: una tendencia creciente
El comunicado oficial subraya que el aplazamiento hasta 2027 tiene como objetivo elevar la calidad de la serie. En el contexto actual de la industria del anime, donde los calendarios ajustados y la sobrecarga de estudios han generado críticas frecuentes, este tipo de decisiones comienzan a verse como una estrategia preventiva más que como un problema.
Dōga Kōbō ha demostrado en los últimos años una notable evolución técnica, y la continuidad en el diseño de personajes junto a la renovación en dirección y guion sugiere una segunda temporada con ajustes creativos relevantes.
El paso del tiempo también puede beneficiar la maduración de la historia. A medida que la relación entre Alya y Masachika avanza, el equilibrio entre comedia ligera y desarrollo emocional requiere un tratamiento más delicado que en la etapa inicial.
Una espera más larga, pero con expectativas altas
El salto a 2027 supone una espera considerable para los seguidores de la serie, especialmente después de que inicialmente estuviera programada para este año. Sin embargo, el compromiso declarado con la mejora cualitativa puede traducirse en una producción más sólida, tanto en animación como en ritmo narrativo.
La segunda temporada tiene el reto de mantener el encanto que convirtió a Alya en un fenómeno dentro del romance escolar contemporáneo, pero también de profundizar en los matices emocionales que la novela desarrolla a partir de sus volúmenes intermedios.
La comedia de susurros en ruso regresará, pero lo hará con más tiempo de preparación. Y en un género donde la química lo es todo, esa paciencia puede marcar la diferencia.
