Marvel ha decidido tensar la cuerda hasta un punto que muchos lectores no creían posible. En abril de 2026, Spider-Man cruza una línea moral, simbólica y narrativa que redefine su lugar dentro del Universo Marvel. El final de Amazing Spider-Man/Venom: Death Spiral no solo cierra un crossover especialmente violento, sino que introduce un concepto destinado a quedar grabado en la historia del personaje: Spider-Carnage.
No es un giro gratuito ni una provocación vacía. Es la consecuencia lógica de una espiral de decisiones, pérdidas y amenazas que empujan a Peter Parker hasta un límite del que quizá no haya retorno.
Death Spiral y la escalada hacia lo impensable
Desde su planteamiento inicial, Death Spiral se concibió como algo más que un cruce puntual entre Spider-Man, Venom y Carnage. La historia arranca con la aparición de Torment, un asesino en serie superhumano que convierte Nueva York en un tablero de caza personal, atacando sin distinción a Peter Parker, a Mary Jane como All-New Venom y a Eddie Brock en su etapa como Carnage.
Lo que empieza como una persecución brutal se transforma rápidamente en una crisis psicológica. Torment no busca vencer físicamente a Spider-Man, sino romperlo desde dentro, obligándolo a cuestionar cada una de las reglas que lo han definido como héroe. La serie construye esta tensión de forma progresiva, dejando claro que el verdadero peligro no es el villano, sino la presión constante sobre la identidad de Peter.
Peter Parker contra su peor reflejo
El corazón de Death Spiral está en la pregunta que siempre ha perseguido a Spider-Man: ¿hasta dónde puede llegar sin dejar de ser él mismo? La respuesta que ofrece Amazing Spider-Man #27 es tan impactante como incómoda.
Bajo circunstancias extremas, Peter Parker acepta una transformación que jamás habría considerado. La fusión que da lugar a Spider-Carnage no se presenta como una elección heroica, sino como una rendición momentánea ante la necesidad absoluta. No hay épica en el acto, solo desesperación.
Este momento funciona porque ataca directamente el núcleo del personaje. Spider-Man siempre ha sido el héroe que se niega a cruzar ciertas líneas, incluso cuando hacerlo sería más fácil o más efectivo. Al convertirlo en Spider-Carnage, Marvel no solo introduce una nueva “versión” del personaje, sino que dinamita esa seguridad moral.
Joe Kelly y la escritura del colapso
El guion de Joe Kelly entiende perfectamente el peso de lo que está en juego. Kelly no escribe este giro como un shock value pasajero, sino como el resultado de un desgaste acumulado. Cada golpe, cada amenaza y cada pérdida empujan a Peter un paso más hacia una decisión que sabe equivocada, pero inevitable.
La clave está en que Spider-Carnage no se presenta como una mejora ni como una solución. Es un síntoma. Un reflejo de todo lo que Death Spiral ha ido erosionando en Peter Parker: su fe en sí mismo, en sus límites y en su capacidad para proteger a los suyos sin perder el alma por el camino.
Ed McGuinness y el impacto visual
El apartado gráfico corre a cargo de Ed McGuinness, que convierte la transformación en un golpe visual inolvidable. Su estilo, siempre potente y exagerado, encuentra aquí el contexto perfecto. Spider-Carnage no es elegante ni estilizado: es agresivo, incómodo y perturbador.
McGuinness utiliza el cuerpo del personaje como herramienta narrativa. La postura, la expresión y la propia fisicidad de Spider-Man mutan para transmitir que algo fundamental se ha roto. No es solo un traje distinto, es un lenguaje corporal completamente ajeno al héroe que conocemos.
Consecuencias para Spider-Man, Venom y Carnage
El final de Death Spiral no cierra puertas; las abre de par en par. La aparición de Spider-Carnage tiene implicaciones directas no solo para Peter Parker, sino para el equilibrio entre Venom y Carnage. Las relaciones entre los simbiontes, ya de por sí inestables, quedan redefinidas tras este cruce de identidades.
Marvel deja claro que este no es un “what if” ni una anomalía aislada. Es un punto de inflexión que marcará las siguientes etapas de los tres personajes. El mensaje es contundente: nadie sale indemne de esta espiral.
Un final diseñado para incomodar
Con Amazing Spider-Man #27, a la venta en USA el 22 de abril de 2026, Marvel Comics demuestra que todavía está dispuesta a empujar a sus iconos fuera de su zona de confort. Spider-Carnage no es una versión alternativa simpática ni un guiño al pasado. Es una advertencia.
Si alguna vez pensaste que ya habías visto todas las caras posibles de Peter Parker, Death Spiral se encarga de demostrar que aún quedaban sombras por explorar. Y esta vez, la sombra tiene dientes.
