Reseña de El Misterio Prohibido de Ron Kamonohashi 15: un juego mortal que eleva la tensión al máximo
Con El Misterio Prohibido de Ron Kamonohashi 15, Akira Amano devuelve a la serie a su faceta más intensa y peligrosa tras un volumen anterior más ligero. Publicado en España por Editorial Panini, este nuevo tomo retoma con fuerza la gran trama que envuelve a la Federación Mundial de Detectives y a la inquietante familia M, colocando a Ron y Totomaru en una situación límite. El resultado es un volumen cargado de suspense, giros estratégicos y una sensación constante de amenaza que confirma que la recta final de la obra está cada vez más cerca.
El desarrollo de la trama en este volumen es tenso y muy bien medido. La amenaza ya no es abstracta ni lejana: los secuestros y asesinatos se suceden, y el enemigo demuestra una capacidad de planificación que pone en jaque incluso a los mejores detectives del mundo. El llamado “juego del escondite” planteado por Alice Moriarty convierte un parque de atracciones en un escenario mortal, donde ser descubierto implica la muerte. Sin necesidad de revelar detalles clave, puede decirse que este arco juega constantemente con la sensación de cuenta atrás, obligando a Ron a pensar varios movimientos por delante mientras él mismo sigue bajo sospecha dentro de la Federación.
Uno de los grandes aciertos de El Misterio Prohibido de Ron Kamonohashi 15 es cómo equilibra la acción con el conflicto interno de sus personajes. Ron, marcado por su pasado y por el incidente que lo apartó durante años del mundo de la investigación, se enfrenta aquí no solo a Alice, sino también a la desconfianza de quienes deberían ser sus aliados. Totomaru, por su parte, gana peso como personaje al verse obligado a actuar sin red, protegiendo a Kei Moore y tomando decisiones que ponen a prueba su crecimiento como detective. La relación entre ambos sigue siendo uno de los pilares emocionales de la serie, aportando humanidad en medio del caos.
A nivel temático, el volumen profundiza en ideas como el poder, la manipulación y el uso del miedo como herramienta de control. Alice Moriarty se consolida como una antagonista brillante y perturbadora, capaz de convertir un simple juego infantil en una maquinaria de muerte perfectamente diseñada. Frente a ella, la Federación Mundial de Detectives deja de parecer una entidad omnipotente y muestra sus grietas internas, con luchas de poder, errores estratégicos y decisiones cuestionables. Este choque de inteligencias eleva el manga más allá del simple “caso a resolver” y lo acerca a un thriller de conspiraciones a gran escala.
En cuanto a la edición de Panini, este tomo mantiene el formato tankobon habitual, con buena calidad de impresión y una traducción fluida que respeta los matices del original. Con 200 páginas, el volumen se lee con rapidez, pero deja una sensación clara de estar ante una pieza clave dentro del arco argumental actual.
El apartado artístico vuelve a ser una de las señas de identidad de la obra. El estilo de Akira Amano, reconocible por sus personajes estilizados y expresivos, se adapta perfectamente al tono del volumen. Las escenas ambientadas en el parque de atracciones y la noria transmiten una inquietud constante, jugando con los contrastes entre espacios pensados para el ocio y la violencia que los invade. El blanco y negro se utiliza con gran eficacia para reforzar el suspense, especialmente en los momentos de revelación y en los silencios cargados de tensión.
En conclusión, El Misterio Prohibido de Ron Kamonohashi 15 es un tomo imprescindible para los seguidores de la serie y una excelente muestra de por qué este manga se ha ganado un lugar destacado dentro del género de misterio contemporáneo. No es un punto de entrada para nuevos lectores, pero sí una lectura absorbente para quienes han seguido el viaje de Ron y Toto desde el principio. Con un final que deja con ganas inmediatas de más, este volumen confirma que el juego está lejos de terminar… y que cada movimiento puede ser el último.
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