Enero de 2026 marca el regreso oficial de Kitsune Manga a las librerías, tras un largo periodo de ausencia. No es un retorno ruidoso ni cargado de anuncios masivos, sino un regreso medido y muy significativo, apoyado en dos continuaciones que conectan directamente con lectores fieles y con la identidad que siempre ha definido a la editorial. Dos títulos, dos fechas y un mensaje claro: Kitsune vuelve apostando por series con recorrido y base sólida.
La editorial estructura su vuelta en dos lanzamientos consecutivos a lo largo del mes, ambos continuaciones de obras ya conocidas, una decisión que refuerza la idea de retomar caminos abiertos antes que iniciar nuevas licencias de forma precipitada. Enero funciona así como un punto de reencuentro entre Kitsune y su público.
El primer lanzamiento llega el 19 de enero con El ratón de biblioteca (Temporada 2), obra de Miya Kazuki con arte de Suzuka. Se trata del primer volumen de la segunda parte de la serie, que continúa la historia de Myne justo después de los acontecimientos que cerraron la primera etapa. Kitsune mantiene una edición coherente con la anterior, respetando formato y presentación, algo especialmente valorado por quienes siguen la serie desde el inicio.
En esta nueva etapa, Myne ha logrado uno de sus grandes objetivos: convertirse en aprendiz de sacerdotisa azul y acceder al estatus de noble, lo que le permite acercarse a su auténtico sueño, pasar los días rodeada de libros. Sin embargo, El ratón de biblioteca nunca ha sido una fantasía cómoda, y esta segunda parte profundiza aún más en las tensiones sociales, las jerarquías del templo y los problemas derivados de los asistentes que le han sido asignados. La obra sigue explorando con delicadeza el crecimiento personal de su protagonista, obligada ahora a aprender a moverse en un entorno social complejo si quiere proteger su pequeño paraíso lector.
Esta continuación refuerza el tono que ha convertido a la serie en una referencia dentro del slice of life fantástico, combinando comedia, drama y una pasión contagiosa por los libros. El inicio de la Temporada 2 no solo amplía el mundo de la historia, sino que eleva sus conflictos y responsabilidades, consolidando a Myne como un personaje que evoluciona con cada decisión.
La segunda cita del mes llega el 26 de enero con el volumen 7 de la edición kanzenban de Zatch Bell, la icónica obra de Makoto Raiku. Este lanzamiento tiene un peso especial dentro del calendario de Kitsune Manga, ya que Zatch Bell fue la serie con la que la editorial se despidió antes de su parón, y ahora se convierte también en uno de los pilares de su regreso.
La edición kanzenban ha sido, desde su inicio, una apuesta clara por el lector coleccionista, con volúmenes de mayor tamaño y una presentación cuidada que permite redescubrir la obra con otra perspectiva. Este séptimo volumen mantiene la línea editorial establecida en entregas anteriores y continúa desarrollando uno de los shōnen más carismáticos de su generación, combinando combates, emoción y un vínculo muy particular entre humanos y mamodos.
Con estos dos lanzamientos, Kitsune Manga no solo vuelve a publicar, sino que retoma su discurso editorial: series con identidad, continuidad bien planificada y respeto por el lector que ha acompañado a la editorial desde sus inicios. Enero de 2026 no es un mes de transición, sino el primer paso firme de una nueva etapa que empieza mirando al pasado para construir futuro.

