Marvel ha decidido volver a mirar al futuro más despiadado de su historia para enfrentar a dos de sus villanos más icónicos en un choque que nadie tenía en el radar. En abril de 2026, el universo 2099 se reactiva con Doom 2099: Rage of Doom #1, un one-shot que pone cara a cara a Doctor Doom y Ultron en una historia donde la redención, si es que existe, pasa por el infierno.
Lejos de ser un simple enfrentamiento explosivo, este especial continúa directamente las consecuencias de Doomed 2099 y consolida una de las visiones más oscuras y nihilistas que Marvel ha ofrecido recientemente dentro del cómic USA.
El legado de Doom 2099 y un futuro arrasado
El Doom del año 2099 siempre ha sido una versión especialmente perturbadora de Victor Von Doom. Más que un tirano clásico, es un símbolo de lo que ocurre cuando la obsesión por el control y el destino termina devorándolo todo. En Doomed 2099, Marvel dejó claro hasta dónde estaba dispuesto a llegar este Doom del futuro: una decisión extrema acabó con toda la vida en la Tierra, sellando su propia línea temporal en un acto de arrogancia absoluta.
Doom 2099: Rage of Doom #1 retoma ese punto exacto. No hay imperio. No hay súbditos. No hay mundo que gobernar. Solo un Victor Von Doom roto, enfrentado a las consecuencias irreversibles de su propio hechizo. Es aquí donde el personaje se vuelve especialmente interesante: por primera vez, el mayor villano de Marvel no busca dominar, sino deshacer.
Frank Tieri y la continuidad emocional del desastre
El encargado de continuar esta historia es Frank Tieri, quien regresa al universo 2099 para cerrar cabos sueltos y profundizar en la caída del personaje. Tieri no plantea una épica de redención clásica. Su Doom no es un héroe trágico en busca de perdón, sino un hombre desesperado que necesita corregir su error para poder existir consigo mismo.
El guion se apoya en una idea poderosa: cuando todo ha sido destruido, incluso Doom debe pactar con algo peor que él. Esa “cosa” es Ultron, la encarnación definitiva del terror tecnológico en Marvel.
Ultron como aliado imposible
La introducción de Ultron no es un simple gancho comercial. Dentro de la lógica de la historia, es el único ser capaz de ayudar a Doom a reparar su máquina del tiempo. Encontrado como una cabeza enterrada entre los restos del mundo, Ultron representa una amenaza latente incluso en un planeta muerto.
La relación entre ambos villanos es pura tensión. Doom necesita a Ultron, pero sabe que reactivarlo puede significar un desastre aún mayor. Ultron, por su parte, no distingue entre alianzas y oportunidades. La pregunta no es si traicionará a Doom, sino cuándo y de qué forma.
Este choque convierte el one-shot en algo más que un duelo de egos. Es una reflexión retorcida sobre el poder, la culpa y la imposibilidad de controlar a aquello que uno mismo ha creado.
Un nuevo enfoque visual para un mundo sin vida
El apartado artístico corre a cargo de Von Randal, que se suma a la saga tras el trabajo previo de Delio Diaz y Frank Alpizar. Su estilo encaja perfectamente con el tono de la historia: figuras angulosas, escenarios devastados y una sensación constante de desolación.
Von Randal dibuja un mundo donde no queda nada que salvar. Las ruinas no son solo físicas, sino emocionales. Doom aparece encorvado, cansado, casi irreconocible, mientras que Ultron se presenta como una amenaza fría y paciente, esperando el momento adecuado para tomar el control.
Las portadas, firmadas por Junggeun Yoon en la edición principal y con variantes de Derrick Chew y Peach Momoko, refuerzan la idea de choque inevitable entre dos fuerzas que nunca debieron coexistir.
2099 como laboratorio narrativo
El universo 2099 siempre ha funcionado como un espacio donde Marvel puede experimentar sin las ataduras del presente. En Rage of Doom, esa libertad se traduce en una historia sin concesiones, donde no hay héroes que lleguen al rescate ni soluciones limpias.
Este especial no busca reconfigurar el statu quo del universo Marvel actual, sino profundizar en la psicología de uno de sus villanos más complejos. Doom no es menos monstruo por querer arreglar lo que hizo; quizá sea incluso más peligroso.
Un enfrentamiento que redefine al villano
Doom 2099: Rage of Doom #1, con lanzamiento previsto en USA para el 29 de abril de 2026, se perfila como uno de los one-shots más intensos del año. No por la espectacularidad del combate, sino por lo que representa enfrentar a Doom con Ultron cuando ya no queda nada que perder.
Marvel demuestra aquí que, en el cómic USA, los villanos siguen siendo una herramienta narrativa potentísima cuando se les permite caer tan bajo como sea necesario. En el año 2099, el infierno no está lleno de demonios, sino de decisiones irreversibles.
.webp)
.webp)
.webp)