Death Spiral sacude a Spider-Man y Venom en los capítulos finales de abril 2026

 Marvel ha decidido que el camino hacia Amazing Spider-Man #1000 no sea una celebración tranquila, sino una prueba de resistencia absoluta para todo el entorno arácnido. En abril de 2026, Death Spiral entra en su tramo final y convierte a Spider-Man, Venom y Carnage en piezas de una maquinaria narrativa diseñada para romper relaciones, identidades y límites morales. El resultado es un mes de auténtico caos que redefine el statu quo antes del gran hito editorial del año.

No es un simple crossover. Death Spiral funciona como un estrés test para Peter Parker y su círculo más cercano, elevando la tensión emocional número a número hasta forzar decisiones que nadie quiere tomar.

Spider-Man y Venom afrontan el caos final de Death Spiral en los cómics de abril 2026.Spider-Man y Venom afrontan el caos final de Death Spiral en los cómics de abril 2026.

Spider-Man y Venom afrontan el caos final de Death Spiral en los cómics de abril 2026.Spider-Man y Venom afrontan el caos final de Death Spiral en los cómics de abril 2026.

De one-shot a pesadilla compartida

El evento se activó con Amazing Spider-Man/Venom: Death Spiral #1 en febrero y, desde entonces, ha ido tejiendo una red cada vez más cerrada entre las series de Amazing Spider-Man y Venom. En abril, esa red se cierra con cuatro capítulos consecutivos que no dejan espacio para respirar: Venom #256–257 y Amazing Spider-Man #26–27.

La estructura es clave. Marvel ha apostado por un crescendo sostenido, alternando perspectivas y consecuencias para que cada entrega cargue de peso a la siguiente. El lector no asiste a un combate aislado, sino a una espiral de decisiones que se retroalimentan.

Torment y el terror íntimo

El detonante de todo es Torment, un nuevo asesino en serie superhumano cuya amenaza no reside solo en la violencia, sino en su conocimiento íntimo de Peter Parker. El villano descubre la identidad secreta de Spider-Man a través de la mente de Eddie Brock, un giro que elimina de golpe cualquier refugio emocional para Peter.

A partir de ahí, el conflicto se vuelve personal de forma implacable. Mary Jane como la nueva Venom, Eddie Brock atrapado entre su pasado y su legado, y Dylan Brock convertido en objetivo directo hacen que la línea entre héroes y víctimas se desdibuje. Death Spiral no va de salvar la ciudad; va de intentar salvar a los tuyos sabiendo que no puedes hacerlo todo.

El choque creativo: Kelly, Ewing y Soule

El evento se apoya en un triángulo creativo muy bien definido. Joe Kelly lleva el peso emocional de Amazing Spider-Man, explorando el desgaste psicológico de Peter Parker con una crudeza poco habitual. Kelly escribe a un Spider-Man exhausto, consciente de que cada opción conlleva una pérdida.

En Venom, Al Ewing profundiza en la mitología simbionte y en la idea de legado, mientras Charles Soule aporta el contexto necesario para entender a Eddie Brock y Carnage como fuerzas que ya no pueden separarse del destino de Peter.

El apartado artístico acompaña con contundencia. Ed McGuinness firma los números clave de Amazing Spider-Man, aportando impacto visual y fisicidad extrema, mientras Carlos Gómez y Jesús Saíz refuerzan el tono oscuro y opresivo en Venom.

Abril como punto de no retorno

Venom #256 abre el mes llevando la amenaza directamente hasta Dylan Brock, dejando claro que nadie está fuera de peligro. Amazing Spider-Man #26 coloca a Peter como el último muro frente a Torment, forzándolo a elegir a quién salvar cuando no hay tiempo para todos.

La tensión escala en Venom #257, donde personajes secundarios fundamentales quedan atrapados en la espiral, y culmina en Amazing Spider-Man #27. Aquí, Marvel promete lo impensable: un acto que redefine a Peter Parker y cuyas consecuencias se extenderán mucho más allá del final del evento.

Una antesala brutal para el número 1000

Death Spiral no es un desvío, sino una preparación emocional. Marvel utiliza este crossover para dejar a Spider-Man en su punto más bajo antes de enfrentarlo a su mayor celebración histórica. La lógica es clara: cuanto más duro es el descenso, mayor es el impacto del siguiente paso.

En abril de 2026, el mensaje es inequívoco. El Spider-Verse entra en una fase donde las reglas ya no protegen a nadie y donde cada decisión deja cicatriz. Y cuando todo termine, Spider-Man no será el mismo.