A Sign of Affection se acerca a su clímax y prepara el cierre de una de las historias románticas más sensibles del manga reciente
El manga A Sign of Affection, conocido en Japón como Yubisaki to Renren, ha entrado oficialmente en su fase de clímax. La información ha sido confirmada por su autora, Suu Morishita, a través de un mensaje de Año Nuevo en redes sociales, donde adelantó que la historia se dirige ya hacia su tramo decisivo.
La noticia no ha llegado como una sorpresa abrupta para sus lectores más atentos. Desde hace varios volúmenes, la obra venía construyendo una sensación de cierre progresivo, centrada más en la maduración emocional de sus protagonistas que en grandes giros argumentales. Aun así, la confirmación oficial marca un punto de inflexión importante para una serie que se ha convertido en un referente moderno del romance contemporáneo dentro del manga.
Una obra que redefinió la comunicación emocional en el romance
Desde su debut en 2019, A Sign of Affection destacó por abordar el romance desde una perspectiva poco habitual. Su protagonista, Yuki, es una estudiante universitaria sorda cuya vida cotidiana se desarrolla entre amistades, redes sociales y pequeñas rutinas aparentemente normales. El encuentro con Itsuomi, un joven políglota con una curiosidad innata por el mundo, sirve como detonante para una historia que nunca se ha centrado únicamente en el enamoramiento, sino en la forma de comunicarse, comprenderse y crecer juntos.
La gran virtud del manga ha sido su capacidad para retratar la comunicación como algo mucho más amplio que las palabras. Gestos, miradas, silencios y lenguaje corporal tienen un peso narrativo fundamental, y la discapacidad auditiva de Yuki nunca es tratada como un obstáculo melodramático, sino como una parte integral de su identidad.
Este enfoque ha permitido que la serie conecte con lectores muy diversos, tanto por su sensibilidad como por su respeto hacia la experiencia de la protagonista.
El significado de llegar al clímax
Que A Sign of Affection entre en su clímax no implica necesariamente un final inmediato, pero sí señala que la historia ya ha definido su rumbo definitivo. En términos narrativos, este tramo suele centrarse en resolver los conflictos emocionales principales y en consolidar las decisiones que marcarán el futuro de los personajes.
En este caso, el clímax parece orientado a cerrar el viaje emocional de Yuki e Itsuomi, explorando hasta qué punto han aprendido a adaptarse el uno al otro y al mundo que comparten. No se trata de una historia basada en obstáculos externos exagerados, sino en pequeños dilemas personales, inseguridades y miedos muy reconocibles.
La autora ha construido su relato con un ritmo pausado, casi contemplativo, lo que hace pensar que el desenlace seguirá esa misma línea: íntimo, coherente y emocionalmente honesto.
La evolución de Suu Morishita como autora
Suu Morishita no es una debutante en el terreno del romance, pero A Sign of Affection ha supuesto un salto cualitativo en su carrera. La obra ha sido reconocida tanto por su dibujo delicado como por su narrativa clara y empática, capaz de transmitir emociones complejas sin necesidad de grandes discursos.
La serialización en la revista Dessert permitió que la historia creciera con un público fiel, y con el paso de los años el manga fue ganando una presencia cada vez mayor dentro del panorama del romance moderno. Su tono adulto, aunque accesible, la ha situado en un punto intermedio entre el shōjo clásico y el josei más introspectivo.
El hecho de que la autora anuncie el clímax de la obra de forma tan directa también refleja una planificación clara. No se trata de una cancelación ni de un cierre forzado, sino de una conclusión pensada desde el control creativo.
El impacto del anime y su influencia en la recta final
La adaptación animada estrenada en 2024 supuso un impulso definitivo para la popularidad de la serie. Muchos nuevos lectores llegaron al manga tras descubrir la historia en formato animado, lo que reforzó aún más su visibilidad.
Sin embargo, la obra original nunca ha dado la sensación de estirarse artificialmente para aprovechar ese éxito. Por el contrario, la entrada en el clímax sugiere que Suu Morishita prefiere cerrar la historia en el momento adecuado, antes de que pierda su fuerza emocional.
Este respeto por el ritmo interno del relato es una de las razones por las que A Sign of Affection ha sido tan bien valorada tanto por lectores habituales de romance como por quienes buscan historias más realistas y cuidadas.
Un final que apunta a ser coherente y emotivo
Aunque todavía no se han revelado detalles concretos sobre cómo se desarrollará el clímax, todo apunta a que el desenlace mantendrá la identidad que ha definido a la serie desde el inicio. No se esperan resoluciones grandilocuentes ni dramatismos innecesarios, sino un cierre centrado en la conexión humana y en la aceptación mutua.
A Sign of Affection se prepara así para despedirse como llegó: en silencio, con sensibilidad y con una enorme atención a los pequeños detalles que hacen que una historia romántica resulte auténtica. Para muchos lectores, el final no será tanto una despedida como la culminación natural de un viaje emocional muy bien construido.
