La presentación de El diario de la señorita Litgi en Norma Cómics ha servido para descubrir uno de los proyectos más inesperados y emocionalmente potentes de la trayectoria de Kim. La nueva novela gráfica del autor nace de un hallazgo fortuito: un diario comprado en Els Encants de Barcelona que, lejos de ser un simple objeto antiguo, contenía la vida sentimental secreta de una mujer que atravesó casi dos décadas aferrada a una historia de amor clandestina. Desde ese momento, el cuaderno se convirtió no solo en una lectura absorbente para el autor, sino en el germen de una obra que mezcla memoria íntima, reconstrucción histórica y una sensibilidad narrativa afilada.
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Un hallazgo que revela una vida interior arrebatadora El diario pertenecía a Mercé Litgi, una joven de la burguesía catalana de los años treinta que inició una relación emocional con un hombre casado veinte años mayor que ella, a quien llamaba Manolo. A través de sus páginas se descubre una dinámica construida sobre la distancia, la devoción y la espera continua. Él enviaba cartas de forma esporádica, manteniendo viva la conexión sin alterar su vida familiar, mientras ella respondía a esas misivas dentro del diario sin llegar nunca a enviarlas.
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Esa decisión, motivada por no querer perturbar la estabilidad del hombre al que amaba, convierte las páginas del cuaderno en una correspondencia silenciosa. Allí volcaba sus pensamientos, sus dudas y su firmeza emocional, construyendo un espacio íntimo donde expresarse libremente. El diario se transforma así en un refugio emocional, pero también en una prisión sentimental que la mantuvo ligada a una historia que se prolongó durante casi veinte años, incluso en los momentos en los que Manolo desaparecía durante meses o años, sobre todo tras su traslado a las Islas Canarias.
Una historia que crece más allá del cuadernoLo que comenzó como una fascinación personal para Kim pronto fue tomando forma de investigación emocional. Al compartir el diario con amigos, descubrió que todos quedaban atrapados por la intensidad del relato. Con el paso del tiempo, empezaron a aparecer fragmentos adicionales sobre la vida real de Mercé Litgi, casi como si su historia luchara por recomponerse.
Kim pudo saber que ella había sido dentista, una profesión poco frecuente para mujeres en su época, y que vivió en un edificio señorial con cúpula en la calle Balmes. También surgieron testimonios indirectos que apuntaban a que, tras la larga y desigual relación con Manolo, Litgi encontró finalmente la felicidad junto a otra mujer, un desenlace que aporta una luz inesperada y que recontextualiza todo su recorrido emocional.
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El diario original, un testimonio vivo del pasado
Durante la rueda de prensa, Kim mostró el diario auténtico, un gesto que permitió comprender el peso emocional del proyecto. La caligrafía, las notas íntimas y la estructura de cartas nunca enviadas revelan una vida que se sostuvo casi por completo en el terreno emocional, atrapada entre lo que sentía y lo que la sociedad permitía. El propio autor compartió anécdotas del proceso creativo, subrayando el reto de trasladar a imágenes una historia que no pertenece al terreno de la ficción, sino al de la memoria recuperada.
Una obra que dialoga con la historia emocional de un país
Aunque se trata de un relato íntimo, la novela gráfica conecta de forma natural con las tensiones sociales y morales de la España del siglo XX. La represión sentimental, la presión familiar, el peso de la burguesía catalana y la figura femenina sometida a expectativas externas forman parte del paisaje que atraviesa la vida de Litgi. La obra no busca juzgar ni reinterpretar, sino acompañar su voz, reconstruyendo una existencia que habría quedado ocultada para siempre sin este hallazgo.
Kim, un autor imprescindible para entender la memoria gráfica española
Joaquim Aubert Puigarnau, conocido como Kim, es una figura central del cómic español. Formado en Bellas Artes y activo desde sus inicios en revistas como Vibraciones o El Víbora, consolidó su carrera con Martínez el facha en El Jueves, sátira política que ya forma parte de la historia de la historieta en España. Su obra ha sido reconocida con premios como el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona o el Premio Internacional de Humor El Gat Perich.
En 2010 recibió, junto a Antonio Altarriba, el Premio Nacional del Cómic por El arte de volar, obra esencial en la narrativa gráfica contemporánea. Le siguieron trabajos como El ala rota o Nieve en los bolsillos, consolidando su lugar como uno de los narradores más sensibles y potentes del panorama español. El diario de la señorita Litgi encaja en esa misma línea de recuperación de voces silenciadas, esta vez desde un prisma íntimo y profundamente humano.
Una presentación marcada por la sensibilidad y el respeto
Con la presencia del editor de producto propio, Luis Martínez, la rueda de prensa se desarrolló en un ambiente cercano, consciente del carácter especial de esta novela gráfica. Más que un lanzamiento editorial, es una reivindicación de la vida de una mujer que nunca pensó que sus palabras serían leídas fuera de un cuaderno. Gracias al trabajo de Kim, su voz regresa para dialogar con lectores actuales y abrir nuevas reflexiones sobre memoria, identidad y deseo.