En el 31 Manga Barcelona dos de los grandes protagonistas fueron Yoko Kanno y Shinichiro Watanabe, ambos responsables de la creación de Cowboy Bebop, Macross Plus o Kids on the Slope, ente otros. La sala se llenó para escuchar a estas dos leyendas del anime y la música, respectivamente. Cada artista contaba con una interprete y, en medio de los cuatro, se situaba Manuel Gare como moderador. A su vez, entre Watanabe y Kano también se sucedían las preguntas entre ellos recordando los proyectos en los que han colaborado juntos. Una de las grandes sorpresas del encuentro fue el hecho de que Kanno habla español. La compositora hizo gala de su destreza con nuestro idioma en varias ocasiones. El autor de Cowboy Bebop, por su parte, reconoció que sabía decir dos palabras. Una de ellas es “hola”. La otra se la reservó para el final de la conversación.
Gare les pregunta a los invitados sobre su relación actual con el anime y cómo se sienten después de tantos trabajando juntos. Kanno saluda a todos y pronuncia algunas frases en español. Mucha gente se sorprende, lo cual le hace gracia. Watanabe, por su parte, se ciñe a la pregunta. El director de animación comenta que empezó a colaborar con Kanno hace más de treinta años. El primer proyecto en el que colaboraron fue en el OVA Macross Plus (1994 – 1995). En ese momento, el autor le pregunta a Kanno qué estaba haciendo entonces. La artista responde que en aquella época ella estaba estudiando en la universidad y que, además, formaba parte de una banda musical secreta.
Tras esto, Watanabe rememora ese primer encuentro con su compañera artística. Nos habla de un hombre al que llama Sasaki-san. Lo perfila como un tipo similar a Don Corleone. Asimismo, nos comenta que en aquel tiempo se hacían las bandas sonoras y las macros. Un día, este Don Corleone le trajo una demo con música de Yoko Kanno. En ese momento, interrumpe su relato para preguntarle a la compositora de Cowboy Bebop si recuerda haber hecho esa demo. Ella no lo recuerda. A renglón seguido, el director de animación prosigue con su historia. Según parece, en aquel entonces Kanno era una novata desconocida. La primera reacción de Watanabe, tras escuchar la demo de Kanno, fue de sorpresa mayúscula. Al terminar de escucharla, confiesa que le encantó.
En tono de broma, Kanno le espeta a su compañero artístico que si va de guay. La comicidad y complicidad entre ambos será una de las constantes de esta conversación. Es normal. Llevan tanto tiempo juntos como un matrimonio. El director de animación cuenta que él pensaba que Kanno era una desconocida que hacía su primer trabajo. A su vez, manifiesta la sorpresa que le causó la profundidad de su música. Y así fue como comenzó su relación laboral. El resto es historia. Entonces, Kanno le pregunta a Watanabe si se acuerda de cuándo se reunieron por primera vez. Él contesta afirmativamente. La música añade que en ese primer encuentro ella tocó el piano y todo el mundo flipó en colores.
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| Fuente: Ficomic |
El director de animación asiente y añade que, si alguien se presenta ante él y toca el piano así de bien, obviamente lo va a contratar. La compositora, en ese momento, comparte con todos que cuando ella empezó, no conocía a nadie. Entonces, Watanabe afirma que los del mundo del anime no son todos hombres prohibitivos. Siguiendo el hilo de la historia de cómo empezaron a trabajar juntos, Kanno cuenta que así fue cómo empezó a trabajar en Macross Plus. Acto seguido, el director de animación nos recomienda a todos los presentes que veamos ya este anime. Reitera su propuesta alegando que recortemos tiempo de ver otras series de animación japonesa para hacerle un hueco a esta obra. Este será otra frase recurrente durante el encuentro.
Tras esto, el director de animación recuerda que cuando iba a hacer su nuevo proyecto, posterior a Macross Plus, pensó en Kanno. En ese momento, él era Don Corleone. Al principio, confiesa con sorpresa, ella lo rechazó. La compositora no recuerda el por qué. Entonces Watanabe le espeta que le propuso hacer jazz espacial. Kanno responde que nadie escucha eso. Ante la negativa de la música, el autor de Macross Plus confiesa que estuvo triste tres días. Al poco tiempo, Kanno le contestó que, si no quedaba más remedio, lo haría. La artista comenta que en aquel entonces no había nada concreto de cómo iba a ser la historia de lo que después conoceríamos como Cowboy Bebop.
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| Fuente: Ficomic |
Según cuenta Watanabe, en Cowboy Bebop le importaban más las relaciones con el grupo que cualquier otro tema. Además, añade el director de animación, en el storyboard tenían conversaciones entre Spike Spiegel y Jet Black, lo cual considera que fue un error tener solo esa información. Entonces, empieza a hablar de jazz y Kanno le comenta que en la obra no hacía falta que tratara de jazz ni que le hablara de Charlie Parker. Ante esto, el autor de Macross Plus le pregunta a la compositora que cuándo se vio animada a componer la música para Cowboy Bebop. Ella le contesta que pensó que, si no hacía nada, ese proyecto no iba a tener éxito. A su vez, añade que solo por tener ganas de hacer algo no significa que vayas a hacer algo. Las ganas te dan imaginación, pero si la obra de es de otro, esto cambia. Siempre que hacía la música, lo hacía pensando en la obra.
La siguiente pregunta del moderador es sobre cómo acabó cuajando todo para que quedara el producto final que hoy conocemos como Cowboy Bebop. Watanabe responde que el anime y la música se produjeron en paralelo. Como mucho, les decían a los músicos qué tema tocar por cada episodio. En su imaginación, ya tenía una idea de cómo quería que quedara todo. Por su parte, Kanno confiesa que no sabía bien de qué iba la historia. Como ella compone con total libertad, salió la canción «Call me, call me». Cuando el directo de animación la escuchó, supo que la añadiría para el final de esta serie de animación. La compositora, en tono burlón, le espetó que fuera sincero porque en aquella época él no pensaba que su música fuera tan buena para usarla en la serie. Siguiendo el tono vacilón y cómplice entre los dos, Watanabe le recuerda que él le pidió una canción con vocales. En cambio, ella compuso diez. Sobre este punto, el director comenta que las canciones con letra, normalmente, cuestan más, así que adaptó esas piezas para el anime.
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| Fuente: Ficomic |
Respecto al proceso de composición musical, Kanno cuenta que sus músicos hacen mejor música cuando están relajados. Sobre este punto, Gare expone que la banda sonora de Cowboy Bebop bebe de esa espontaneidad musical. Por tanto, les pregunta hasta qué punto la rigidez de un producto musical concreto afecta al proceso de composición. El autor de Cowboy Bebop reitera que le pidió a Kanno temas de jazz y blues y que ella, en su lugar, le trajo canciones de otros géneros. En respuesta, la compositora enfatiza que en ese momento ella quiso expresar la tristeza de la separación del grupo de la nave Bebop. Esta elección se debe a que le dolía la sensación de que las personas de este grupo no tuvieran una relación familiar-amistosa sin que estas fueran más frágiles y espantosas. Por eso, todas las canciones que creó, aunque parezcan alegres, son tristes. Incluso, se atreve a ponerles un tanto por ciento. Un 4%.
Watanabe, siguiendo el hilo de la tristeza, comenta que en japonés existe un término llamado wabi-sabi cuyo significado abarca la tristeza. A su vez, comenta que en los bocetos originales de Cowboy Bebop él hablaba de ese wabi-sabi entre los personajes. Por su parte, Kanno no vio eso. Solo vio una space opera, puesto que todos los personajes de la obra pertenecen a ese género. El director de animación le pregunta que si eso no era de otro anime. Entonces, empiezan a comentar el estado primigenio de la obra aportando datos de que el personaje de Ed cambió mucho durante el proceso creativo. Kanno ejemplifica estos cambios recordando que cuando ella descubrió a este personaje era negro. A esto, le pregunta a Watanabe qué tanto por ciento de tristeza le daría él a la obra. Un 7%, contesta. Asimismo, añade que para los directores de anime y los compositores el género no es tan importante.
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| Fuente: Ficomic |
Dicho esto, el moderador lanza la siguiente pregunta. Nos situamos después del nacimiento de Cowboy Bebop. Watanabe y Kanno vuelven a colaborar. Gare les pregunta cómo surgió la siguiente colaboración después de ese primer contacto. El director de animación recuerda que el siguiente trabajo en común fue Kids on the Slope (2012). Además, recomienda fervientemente a todo el mundo que aun no la conozca, que la vea. Es muy buen anime, apostilla su creador. La siguiente pregunta del moderador versa sobre cómo los dos han conseguido hacer que se puedan explorar temas nuevos en sus trabajos después de haber colaborado en tantos proyectos juntos. El director de animación aprovecha la pregunta para compartir anécdotas sobre Terror en Tokyo (2014).
Cuando Watanabe comenta que va a colaborar con Kanno, mucha gente le pregunta si harán algo como en Cowboy Bebop. La respuesta es no. En el caso de Terror en Tokyo, el director de animación le propuso a la compositora que creara música que transmitiera, al menos, dos grados de temperatura. Necesitaba música fría para reflejar la historia que iba a contar. Entonces, Kanno nos cuenta que bajó demasiado la temperatura. Para inspirarse, se fue de viaje a Islandia. Watanabe comenta que, si vas a un país frío, vas a componer más que frío. Kanno añade que sí. -25ºC. En este punto de la conversación, el director de animación incide en el hecho de que Kanno nunca escucha a sus productores. Aun así, da canciones excelentes. La música responde que si las palabras que le transmiten son correctas, no pasa nada con la música. El director de animación sonríe y afirma que lo entiende y que, por eso, siguen colaborando juntos.
Entonces, Kanno cuenta que, normalmente, los productores hacen que ella se supere con su música, ya que hacen que su música sea otra porque, de otro modo, no sabría cómo tocarla. Watanabe añade que, por supuesto, le da más ofertas. Sobre la relación de directores y compositores, Kanno comenta que algunos siempre trabajan juntos como es el caso de Hayao Miyazaki y Joe Hisaishi. Watanabe ríe y, bromeando, añade que esto sucede porque Miyazaki no conoce a otro compositor. En cambio, Kanno comenta que hay directores que no siempre trabajan con los mismos compositores. En cuanto a este punto, el creador de Terror en Tokyo expone que, como varía de estilo de anime, la música también varía. Llegados a este punto, se termina la conversación entre Shinichiro Watanabe y Yoko Kanno no sin antes escuchar la segunda palabra en español que conoce el director de animación. Adiós. Tras pronunciarla, los aplausos ensordecen el silencio que reinó durante todo el encuentro.

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