Hoy llegamos con un nuevo tomo de manga de la mano de la editorial Panini, en esta ocasión se trata del tercer volúmen de la adaptación manga de la serie anime Lycoris Recoil, la obra creda por Spider Lily que cuenta con el arte de Yosunori Bizen.
El formato que nos presenta la editorial se mantiene con el clásico tankobon en tapas blandas que tiene un tamaño aproximado de 13 x 18cm, en cuyo interior encontraremos 164 páginas que recopilan los episodios del anime número 9 y 13, ahora en formato viñetas en blanco y negro, pero con las primeras páginas a color.
Tras comprobar como la hostilidad hacia Chisato solo hace que empeorar entre el resto de Lycoris, Takina opta por la solución fácil y rápida, una competición entre las causantes y ellas dos. Algo que genera todo un revuelto en la DA y que crea un show a partes igual, porque en un inicio la única que compite es la propia Takina, quien claramente, les pega una paliza.
Por suerte, para las dos, en último momento Chisato pasa a ser consciente de lo poco que le importa lo que el resto de las lycoris piensen de ella y decide apoyar a Takina en esa batalla a pares, quedando las dos como las ganadoras y demostrando que la morena nunca ha sido mala persona, solamente recibía órdenes de alguien de por encima.
Tras salir con los ánimos por las nubes y una nueva y merecida amistad, las chicas vuelven a la cafetería y deciden irse de compras, donde disfrutan de una tarde agradable de gustos no demasiados similares, pero de descanso laboral, algo muy merecido y valioso, sobre todo porque para la vuelta se encontraran con una extraña estampa, un montón de lycoris en acción.
En este nuevo tomo hacen especial incapié en lo diferente que son estas dos protagonistas. Takina necesita sentirse útil, agradar a los demás y hacer aquello que le mandan. Vive por y para la DA y teme profundamente quedar fuera de la organización. Por otro lado, Chisato es todo lo contrario, va a su bola y es consciente de que no trabaja como el resto, pero que eso la convierte en la mejor de todas.
Esta dualidad, palpable en muchos sentidos, es el empujón que necesitaba Takina para deshacerse de una vez por todas de la coraza que la convertía en alguien difícil de tratar y demasiado centrada en el trabajo, para empezar a ser alguien mucho más abierta. Mientras la serie avanza, queda la expectativa de ver cómo su amistad puede enfrentar los oscuros eventos que parecen acercarse en la trama.
En cuanto al arte, este se ve bien realizado, con un buen dibujo, escenas claras y mucha acción, algo que siempre nos gusta en esta serie, porque los momentos de Chisato esquivando balas a toda velocidad, es algo digno de plasmarse sobre el papel. Además, en esta ocasión tenemos la oportunidad de ver a las chicas con ropa de calle y con diferentes outfits además, lo cual es motivo de celebración.
Ahora queda ver como sigue esta serie e ir descubriendo poco a poco si la trama de fondo, con los criminales, la mafia y los misterios, está a la altura de estas dos protagonistas que por ahora han empezado a forjar un intento de amistad.