El manga Dragon Bugyō finaliza tras poco más de un año de publicación en Sunday Webry

La aventura de época y fantasía Dragon Bugyō ha llegado oficialmente a su fin. El manga, creado por Kyoichi Nanatsuki y Mogi Yomogi, publicó su último capítulo el sábado 27 de julio en la plataforma digital Sunday Webry de Shogakukan, marcando el cierre de una obra que apostaba por fusionar el Japón feudal con elementos sobrenaturales y rutas de entrega cargadas de peligro.

La serie, conocida también como Dragon Magistrate, había comenzado su serialización en junio de 2024, y llegó a reunir solo dos volúmenes recopilatorios, el segundo de los cuales fue editado por Shogakukan el 11 de abril de 2025.

Dragon Bugyō, manga de Nanatsuki y Yomogi, finaliza en julio de 2025

Una misión de vida o muerte desde Nagasaki a Edo

Dragon Bugyō cuenta la historia de Kiryu Uemon, un joven samurái que ha caído en desgracia tras ser desheredado por su padre. Forzado a sobrevivir en la indigencia, su destino da un giro inesperado cuando recibe una orden directa del octavo shogun Tokugawa: debe encargarse personalmente de un misterioso encargo, transportándolo desde Nagasaki hasta Edo (la actual Tokio).

Así comienza un viaje que mezcla conflictos familiares no resueltos con batallas contra criaturas fantásticas, enemigos ocultos y amenazas sobrenaturales que ponen a prueba el valor y el sentido del deber de Uemon. En un país dividido entre el orden samurái y los dragones ocultos entre sombras, Dragon Bugyō apostó por una narrativa clásica pero con un giro de fantasía mística.

Un nuevo intento de Nanatsuki por recuperar el shōnen de acción tradicional

Este manga marcó el regreso de Kyoichi Nanatsuki como guionista al género de acción y fantasía. El autor es recordado por su colaboración con Ryōji Minagawa en Project ARMS, publicado entre 1997 y 2002, y adaptado al anime con 52 episodios repartidos en dos temporadas. Dragon Bugyō pretendía canalizar parte de esa misma energía narrativa, con personajes carismáticos, desafíos continuos y una atmósfera de viaje iniciático con tintes sobrenaturales.

En esta ocasión, el arte corrió a cargo de Mogi Yomogi, cuya estética combinó con acierto el detalle del vestuario tradicional japonés y los diseños de bestias legendarias, aportando dinamismo y expresividad a los enfrentamientos y al viaje de Uemon por las rutas del Japón Edo.

Una obra breve que deja con ganas de más

Aunque Dragon Bugyō no alcanzó una serialización prolongada, su propuesta condensó en pocos capítulos una historia con principio y fin, centrada en la redención de un protagonista marcado por el orgullo y el rechazo paterno. A lo largo del camino, Uemon no solo enfrenta peligros físicos, sino también los fantasmas de su pasado, el sentido del honor y la responsabilidad hacia una misión que lo supera.

Pese a su corta duración, la serie recibió elogios por parte de lectores que valoraron su ambientación cuidada, el enfoque clásico de sus conflictos y la relectura fantástica del Japón feudal.