¡REAPARECE EL OJEADOR EN PLENA BATALLA!
Este superventas de Yukinobu Tatsu cuenta con más de 8 millones de copias vendidas en todo el mundo y una serie animada que ha batido récords de audiencia en Netflix.
Okarun finalmente despierta y se reúne con Momo y los demás en la dura batalla contra los invasores del espacio. Pero se da la casualidad de ser martes... ¡y el ojeador reaparece para que Okarun cumpla la promesa de enfrentarse a él! Por suerte, los invasores le resultan un estorbo y coopera con Momo para derrotarlos, pero pronto aparecen nuevos contratiempos…

Recientemente de la mano de Norma Editorial llegaban a tiendas el tomo 15 de DAN DA DAN, uno de los shonen más espectaculares y divertidos que hemos leído últimamente y obra de Yukinobu Tatsu, ayudante de los autores de Chainsaw Man y Jigokuraku y uno de los nuevos éxitos de la revista Shonen Jump.
Norma Editorial nos ofrece la serie en un formato idéntico al japonés, un tankoubon rústica de tapa blanda con sobrecubierta de 11,5 x 17,5 cm en cuyo interior encontramos unas 200 páginas en blanco y negro, algunas de ellas a color.
Los protagonistas de nuestra historia son Momo Ayase, una atractiva y popular estudiante de secundaria metida en la moda gal (gyaru) descendiente de sacerdotisas y Okarun, un tapón gafotas adicto al ocultismo y los extraterrestres que, tras conocerse y tener un primer encuentro sobrenatural, terminan respectivamente despertando ella sus poderes al enfrentarse a unos alienígenas y el muchacho quedando poseído por los poderes del espíritu maldito de la turbovieja.
Dotados de nuevas habilidades, los dos comienzan ha hacer frente a toda una serie de casos sobrenaturales que implican tanto a espíritus como a aliens, con el fin de recuperar el pito y las bolas del pobre Okarun, que se han perdido debido a la maldición del espíritu que le ha poseído. Una extraña colaboración en al que, poco a poco, van despertando sentimientos el uno por el otro.
A esta pareja ahora tenemos que sumabamos a Aira, una muchacha convencida de que Momo es el mal definitivo y que se ha enamorado de Okarun durante todo un caso que la ha dejado en posesión de los poderes de Acroseda, otro espíritu maldito, y a Jin Enjôji, apodado Jiji, un chaval de lo más risueño y bastante mal de la cabeza amigo de la infancia de Momo quién ahora ha poseído el peligroso espíritu Ojeador.
En los tomos más recientes veíamos los últimos miembros que se unían al grupo, con el compañero de clase pervertido y bueno para nada en especial Kinta Sakata y la peculiar muchacha alienigena salida del traje de kaiju llamada Bamora, quién a duras penas puedes comunicarse que que claramente siente algo por Okarun.
Dan Da Dan vol. 15 – Exorcismos, sentimientos y huevos perdidos
Con cada nuevo tomo, Dan Da Dan demuestra por qué se ha convertido en uno de los títulos más impredecibles, salvajes y adorables del manga actual. Publicado en España por Norma Editorial, el volumen 15 continúa ese festival sobrenatural de acción, comedia y emociones fuertes que Yukinobu Tatsu ha convertido en su sello personal. Lo que a simple vista podría parecer otra serie de peleas y fantasmas se revela aquí como una historia de vínculos, traumas y redención, todo hilado con bolas doradas, exorcismos musicales y vampiros imaginarios.
Este volumen arranca tras el final del conflicto con los alienígenas, y nos presenta una nueva dinámica más enfocada en el día a día escolar de los protagonistas. Okarun, Momo, Bamora, Seiko y compañía fundan el Club de Investigación de Historia y Cultura como excusa para continuar la búsqueda de la última pelota perdida. Y, en este proceso, aparece uno de los nuevos elementos más inquietantes de la trama: Sanjome, un profesor cuya existencia se impone a los recuerdos ajenos, dejando una sensación de amenaza y misterio apenas contenida.
El humor sigue estando muy presente, y como muestra, el insólito partido de fútbol místico donde la Turbovieja reinserta una de las pelotas en el cuerpo de Okarun. Esta escena, tan ridícula como entrañable, sirve para relajar la tensión, pero también para recordarnos que aquí todo vale. Las transiciones entre lo absurdo y lo dramático siguen funcionando a la perfección, y la narrativa fluye con un ritmo ágil que no da tregua.
Sin embargo, el auténtico núcleo emocional del volumen lo encontramos en la historia de Rin Sawaki, la delegada de clase, y el enfrentamiento con el yokai Onbusuman, un espíritu nacido del remordimiento por una tragedia de infancia. La ejecución de esta subtrama es magistral. A través de un desfile ceremonial, canciones, estatuas vivientes y un colegio entero que cobra vida para impedir la liberación del alma, Yukinobu Tatsu nos regala un arco cargado de sentimiento, donde el peso de la culpa se representa literalmente como una carga física sobre los hombros de Rin.
Rin brilla como personaje en este tomo. La joven, atormentada por la muerte de su amiga Mai, debe reconciliarse con su pasado y superar el bloqueo emocional que la separa de su sueño de cantar. La aparición del Onbusuman como manifestación de esta culpa no solo es un giro brillante a nivel visual y simbólico, sino que también permite uno de los momentos más emotivos de toda la serie: el reencuentro espiritual de Rin y Mai, transformado en un acto de redención y duelo.
A nivel artístico, Tatsu sigue entregando páginas que desbordan dinamismo y expresividad. Las escenas del desfile, la persecución con el colegio animado y la batalla contra las estatuas de Ninomiya son un derroche de imaginación visual. La mezcla de folklore japonés, mechas improvisados, fenómenos paranormales y emociones adolescentes genera una sinergia única, imposible de replicar. El mangaka domina tanto la comedia de reacción como los planos de acción explosiva, y no duda en interrumpir un momento íntimo con una buena patada en la entrepierna, como demuestra el eterno conflicto entre Okarun y sus perseguidores.
La relación entre Momo y Okarun sigue avanzando a su caótica manera. La tensión romántica se entremezcla con malentendidos, timidez y desencuentros que rozan lo trágico-cómico. La frustración de Okarun por no poder confesar sus sentimientos, los celos disimulados de Momo, y las intervenciones de personajes como la Turbovieja o Seiko generan una dinámica tan entretenida como entrañable. Incluso cuando Rin parece entrometerse, lo hace desde una perspectiva de crecimiento personal, añadiendo más matices que conflicto.
Al cierre del volumen, todo queda preparado para el siguiente gran reto: recuperar la segunda pelota de Okarun, que ha desaparecido misteriosamente después de que la entregaran en una comisaría. La aparición de una presencia espiritual invisible que aplasta a Rin desde la espalda abre una nueva amenaza que combina misterio y terror sobrenatural. Y, por supuesto, el humor no falta: Turbovieja tendrá que infiltrarse en la comisaría simulando ser un objeto perdido, en un plan tan absurdo como prometedor.
Dan Da Dan vol. 15 equilibra a la perfección todos los ingredientes que hacen de esta serie algo único: humor absurdo, momentos de ternura, folklore japonés, acción paranormal y desarrollo emocional sincero. Yukinobu Tatsu sigue demostrando que puede pasar de lo bizarro a lo conmovedor sin perder el pulso narrativo. Este volumen es una celebración de la amistad, la superación del pasado y la importancia de enfrentarse a lo que nos duele, todo mientras se buscan bolas doradas mágicas.
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