Reseña de Fire Force (En no Shōbōtai) vol. 16 de Atsushi Ohkubo - Norma Editorial

 Este otoño, Norma Editorial lanzaba los tomos 16 y 17 de uno de los manga shonen más de moda actualmente: Fire Force (En En no Shōbōtai), obra original del creador de Soul EaterAtsushi Ohkubo, quién además venía como invitado al pasado 25 Manga Barcelona, oportunidad gracias a la cual pudimos hacerle una entrevista.

Reseña de Fire Force (En no Shōbōtai) vol. 16 de Atsushi Ohkubo - Norma EditorialReseña de Fire Force (En no Shōbōtai) vol. 16 de Atsushi Ohkubo - Norma Editorial


Ohkubo lanzó la serie en la revista Weekly Shonen de Kodansha en septiembre de 2015. Además, cuenta con una espectacular adaptación anime realizada por el estudio de animación David Production que ya cuenta con dos temporadas.

En no Shōbōtai (Fire Force) de Atsushi Ohkubo - Norma Editorial

En el año 198 de la Era Solar en Tokio, las brigadas especiales de bomberos luchan contra un fenómeno llamado combustión humana espontánea donde los seres humanos se convierten en infiernos vivos. Mientras que los infernales son casos de primera generación de combustión humana espontánea, las generaciones posteriores poseen la capacidad de manipular las llamas mientras retienen su forma humana. Shinra Kusakabe, un joven con habilidad para encender sus pies a voluntad, se une a la rigada Antiincendios 8, que está compuesta por otros usuarios de llamas de diferentes generaciones mientras trabajan para extinguir cualquier Infernal que encuentren. Cuando aparece una facción que está creando Infernales, Shinra comienza a descubrir la causa del misterioso incendio que mató a su familia 12 años antes...


En no Shōbōtai (Fire Force) vol 16
En no Shōbōtai (Fire Force) vol 16 y 17
Tras los últimos descubrimientos y siguiendo las pistas que les ofrece Licht, el Octavo Escuadrón decide realizar una infiltración en el Centro de Desarrollo de Habilidades Ígneas para poder sacar a la luz lo que realmente se está haciendo allí dentro.

Un equipo formado por el propio Licht y Shinra accede al lugar para dar con el paradero de Nataku Son, el niño cuyas habilidades ígneas despertaron durante el incidente de Rekka Hoshimiya, un sujeto experimental que ha obtenido una puntuación de S en todas las pruebas y tras el cual también se encuentran los Subornidados del Pastor para convertirse en el siguiente Pilar.

Por supuesto, no hay nada fácil: En las instalaciones también se encuentra Kurono, un hombre cuyas habilidades ígneas dicen estar al nivel de Benimaru y un perturbado que disfruta solo maltratando a lo débiles y, en el caso de su línea de trabajo, maltratando a los niños de estas instalaciones con la excusa de ponerlos a prueba.

Por supuesto, el enfrentamiento entre este desquiciado y Shinra, es inevitable.

En no Shōbōtai (Fire Force) vol 16
Con la excusa de realizar una prueba a Shinra, el combate se desata en las instalaciones, solo poniéndose aun peor cuando, atraídos por el recien liberado Adora Burst de Nataku, los Subornidados del Pastor se plantan en las instalaciones complicando aun más las cosas.

Con todo este follón liado, el resto del Octavo Escuadrón entra en escena con la única finalidad de proteger al niño, quién se convierte en el objetivo tanto de los sectarios como del centro de desarrollo, quienes comienzan a combatir por todo el lugar mientras el pobre Nataku pasa de mano a mano.

Atsushi Ōkubo continúa contándonos esta cada vez más loca historia con su narrativa directa, simple y fácil de seguir para cualquier lector de shonen, con todos los clichés que se puedan imaginar en este género.

Artísticamente podemos ver su estilo característico, claramente evolucionado de todo lo aprendido en anteriores tomos y durante su anterior Soul Eater. Con solo mirar sus escenas de acción evocamos inmediatamente su trazo y estilo de dibujo y sus encuadres de viñetas, con ese toque "alocado" que ya nos cautivó la primera vez y sus sonrisas serradas, marca de la casa Ohkubo.