Reseña de AKIRA Edición Original vols. 2 y 3, de Norma Editorial.

Tras una larga espera, este pasado mes de octubre finalmente Norma Editorial nos traía el segundo volumen de su nueva edición de Akira, una réplica de la primera edición que tuvo este clásico en tierras japonesas; una oportunidad única de poder leer Akira tal y como se publicó en Japón en 1982.

Reseña de AKIRA Edición Original vol. 2, de Norma Editorial.Reseña de AKIRA Edición Original vols. 2 y 3, de Norma Editorial.

El segundo tomo llega con 296 y 280 páginas respectivamente, en formato de lectura oriental en perfecto blanco y negro y 8 a todo color, con onomatopeyas japonesas subtituladas, simulando el gramaje del papel de Kodansha e incluyendo el coloreado del lateral de las páginas en azul. Todo en un rústica con sobrecubiertas de 18,2 x 25,7, con una nueva traducción directamente del japonés realizada por Marc Bernabé.

Reseña de AKIRA Edición Original vol. 2, de Norma Editorial.
AKIRA 2 y 3

Aquellos que vengáis con una preconcepción de la película anime de 1988, por que lo que Otomo tiene que contarnos en su manga va mucho más allá de lo que cualquiera podría pensar. No digo que sea mejor ni peor, solo que es diferente y que yo, como fan de aquella película, estoy disfrutando de estas páginas como un mico.

Después de los sucesos que presenciamos en el primer volumen, Kaneda y Kei son detenidos por el ejercito, mientras Tetsuo vuelve a los laboratorios para convertirse en el sujeto 41... un proyecto que parece englobar tanto a esos envejecidos niños con poderes psíquicos como al temido Akira, un misterio del que nadie quiere hablar y que permanece congelado en unas instalaciones bajo el cráter de la vieja Tokio.

El sujeto 28 que allí se encuentra encerrado parece realizar alguna especie de resonancia con los poderes de Tetsuo, quién cada vez parecer incurrir más en sus episodios de ira, resultando en alguien cada vez más incontrolable para sus captores.

Reseña de AKIRA Edición Original vol. 2, de Norma Editorial.
Por supuesto, retener a Tetsuo termina resultando imposible, sobretodo cuando el resto de sujetos comienzan a hacerle frente al encontrar en él un peligro latente que los llevará a la destrucción.

Pronto Tetsuo descubre sobre la existencia de Akira, lo que termina con un conflicto en el que todas las instalaciones son arrasadas, provocando que tanto Kaneda como Kei también escapen de forma colateral.

Dispuesto a detener al que antes era su amigo, Kaneda se une a una carrera por encontrar a Akira y detener a Tetsuo, quién está completamente decidido a liberar al ser que se encuentra encerrado bajo el cráter, a pesar de las advertencias de todas las autoridades que, desesperadamente intentan darle caza.

El resultado es una carrera a tres bandas, una persecución desesperada por detener al desbocado Tetsuo, cuyas acciones parecen ir a condenar a la humanidad.

Reseña de AKIRA Edición Original vol. 2, de Norma Editorial.Reseña de AKIRA Edición Original vol. 2, de Norma Editorial.

Como siempre, el arte de Otomo es excelente, pasando de súper detallado en algunas viñetas a escaso en otras según lo que esté sucediendo, logrando plasmar por completo lo que trata de narrarnos, consiguiendo que cada viñeta sea un mundo en el que perderse mientras nos hechiza con su historia, aplicando un ambiente de tensión que no se pierde en ningún momento.

Otomo, Katsuhiro

Katsuhiro Otomo, nacido en en Hasama, en la prefectura de Miyagi, el 14 de abril de 1954 vivió su juventud durante una convulsa década de los 60, período en el que la convulsión y las protestas sociales estaban a la orden del día en Japón. Esta situación caótica fue clave a la hora de inspirar al autor en la creación de su obra más conocida, “Akira”. Pero sus influencias no acaban ahí: la animación de los estudios japoneses de ese período junto con las películas estadounidenses encauzaron su naturaleza rebelde, ya que “Mi vida es mi vida” e “Easy Rider” le sirvieron para dar forma al personaje de Shotaro Kaneda y su banda de problemáticos y rebeldes motoristas en “Akira”. Aparte de sobresalir por obras como esta, también destaca su papel no solo como mangaka, sino como director cinematográfico y de guionista.