Como ya pasara con la novela gráfica Star Trek: COUNTDOWN, este cómic se lanza en su momento como parte del proyecto de reinicio de la famosa saga intergaláctica por parte de J.J. Abrams con su película Star Trek XI (2009).
Recopilando la miniserie de cuatro números del mismo nombre publicada en USA originalmente el 2009 bajo el título Reflections precediendo al film por IDW Publishing, la editorial nos ofrecía una rústica con solapas a todo color de 104 páginas, en un formato idéntico a la entrega anteriormente mencionada.
Las Reflexiones de Spock ofrece al lector la posibilidad de disfrutar de una suerte de biografía del famoso vulcano, a estas alturas miembro de la cultura popular en pleno derecho, en base a unos recuerdos del propio personaje.
Larga y prospera vida.
Fecha estelar 49632.7.
El embajador de la federación Spock se encuentra a bordo de la Orion atravesando al zona neutral junto a un Saurio con el que debe compartir su ruta. El saurio, curioso ante el hecho de que un vulcano vaya a Romulo, pregunta a Spock por sus motivos y objetivos.
Aunque Spock se muestra frío (o vulcano en general) ante la actitud de su compañero, sus preguntas nos introducen a un flashback inicial 78 años antes, cuando aun era un capitán en la flota estelar y es transportado de la USS Victory a la USS Enterprise-B del Capitán Harridan.
Este flashback inicial da pie a una serie de recuerdos del vulcano que recorrerán sus más remarcables experiencias a lo largo de su vida en compañía de la tripulación de James T. Kirk, en especial en los momentos en los que su naturaleza impulsiva cuestionaba su lógica vulcana, sustituyéndola por su instinto.
Spock recordará el cambio que supuso en su vida el hecho de que su amigo Kirk dejara de formar parte de ella, desde aconsejar a este nuevo Capitán de la Enterprise hasta asesorar a otros vulcanos como la teniente Saavik.
Pero sus recuerdos no se centrarán únicamente en el capitán humano, si no que irán más allá, pasando incluso por la difícil infancia que el mestizo tuvo que soportar en vulcano debido a su naturaleza diferente y a su estricto padre... hasta años más tarde regresar para hacer frente a la bella T'Pring ó el ritual del Kolinahr.
Una maraña de recuerdos más que interesantes que nuestro protagonista evocará en su camino a la Tierra, a dónde se dirige para devolver los restos de su estimado amigo tras los sucesos acontecidos en Star Trek Generations.
Con este amplio viaje a lo largo de sus vivencias, se nos ofrece una novela gráfica imprescindible para todos los fans del vulcano, que además cuenta con un prólogo-resumen de la vida de Spock realizado por Carlos Díaz Maroto y Luis Alboreca, e ilustrado por Javier Aranda y Cels Piñol, así como de una galería de portadas de los números originales de la versión USA.
Los hermanos Scott Tipton y David Tipton son los encargados de guionizar esta historia, y lo hacen con un amplio conocimiento de la saga gracias a una dilatada carrera en la editorial americana IDW donde se han especializado en realizar guiones para la franquicia de Star Trek.
En cuanto al arte, una vez más a lo largo de sus páginas podemos disfrutar del trazo limpio y ágil de David Messina coloreado por Ilaria Traversi con el apoyo de 2B estudio en una aproximación bastante fiel al aspecto de los conocidos personajes de la franquicia.



