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Dragon Ball Super: Beerus, reseña del episodio 4: el ritual exprés del Super Saiyan Dios

Dragon Ball Super: Beerus, reseña del episodio 4: el ritual exprés del Super Saiyan Dios

El episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus es el del nacimiento del Super Saiyan Dios, y lo despacha en tiempo récord: Oolong pierde la partida, Goku llega al barco, Shenron explica el ritual y el episodio termina con Goku transformado. Es un capítulo de trámite con un final que cumple, y deja más clara que nunca la gran decisión de esta edición mejorada: conservar casi todo lo de 2015, aunque eso obligue a ir con prisas justo donde la historia pedía calma.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

Qué pasa en el episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

En el episodio 4, Oolong pierde el piedra, papel o tijera, Beerus se dispone a destruir la Tierra y Goku aparece para proponer que Shenron les diga cómo nace el Super Saiyan Dios. El ritual sale bien y el capítulo cierra con Goku convertido en dios. Se titula 「サイヤ人の神」, The God of Saiyans, y se emitió el 1 de noviembre de 2026 en Fuji TV.

El arranque resuelve el gancho del episodio anterior. Oolong y Beerus empatan dos veces sacando tijera, y a la tercera Beerus saca piedra contra la tijera de Oolong. Con la apuesta perdida, el dios de la destrucción ya no tiene motivo para contenerse: se eleva y prepara una esfera de energía morada capaz de borrar el planeta.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

Es entonces cuando llega Goku, en silencio, y baja de golpe a la cubierta del barco. No se lanza contra Beerus: después de la paliza del episodio 2, sabe que en un combate directo no tiene nada que hacer. Lo que propone es otra cosa: reunir las Bolas de Dragón e invocar a Shenron para preguntarle qué es exactamente ese Super Saiyan Dios que Beerus vio en su sueño.

La aparición de Shenron trae uno de los detalles más curiosos del episodio. El dragón ya no se asusta al ver a Beerus, sino que lo saluda con respeto, como quien sabe perfectamente cuál es su sitio en la jerarquía de los dioses. Después explica el ritual: cinco saiyanos de corazón puro tienen que volcar su energía en un sexto.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

Las cuentas no salen a la primera. Piccolo ni siquiera cuenta a Vegeta como saiyano de corazón puro, y son el Maestro Roshi y Chi-Chi quienes salen en su defensa: ha cambiado y es un buen padre. Aun así, con Goku como receptor, Vegeta, Gohan, Goten y Trunks son solo cuatro, y la solución la da Videl: está embarazada de Gohan, y el bebé que espera también es saiyano. Con ella en el círculo, el ritual funciona y Goku se eleva convertido en Super Saiyan Dios.

Por el camino, el episodio rescata en forma de recuerdo algo que esta edición había dejado fuera: Vegeta cumplió su promesa de llevar a Trunks al parque de atracciones. En 2015 aquella excursión ocupaba el episodio 2 entero; aquí se queda en un flashback.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

Qué episodios de 2015 adapta el episodio 4

El episodio 4 condensa los episodios 8 y 9 de Dragon Ball Super, emitidos el 30 de agosto y el 6 de septiembre de 2015. El 8 era el de la derrota de Oolong, la llegada de Goku y la invocación de Shenron. El 9 era el del ritual entero, con Videl completando el grupo, y terminaba igual que este: con Goku transformado y Beerus por fin delante de lo que buscaba.

Esto es lo que se mantiene del anime de 2015:

  • La derrota de Oolong en el piedra, papel o tijera como detonante de la amenaza final.
  • Goku proponiendo preguntar a Shenron en lugar de pelear.
  • El ritual de cinco saiyanos de corazón puro volcando su energía en un sexto.
  • El embarazo de Videl como la pieza que completa el círculo.
  • El final con Goku convertido en Super Saiyan Dios.

Y esto es lo que cambia en la edición mejorada:

  • Goku llega al barco en silencio, sin la música alegre de 2015, y baja de golpe a la cubierta en lugar de descender poco a poco.
  • Shenron saluda a Beerus con respeto en lugar de asustarse al verlo.
  • El viaje de Vegeta y Trunks al parque de atracciones pasa de episodio completo a recuerdo.
  • El ritual dura mucho menos que en 2015 y estrena una canción inédita.
  • La transformación en Super Saiyan Dios estrena efectos nuevos, en la línea del Super Saiyan 3 del episodio 2.
Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

Shenron, el ritual y Videl: el Super Saiyan Dios en tiempo récord

El cambio de Shenron es pequeño, pero dice mucho. En 2015 el dragón temblaba ante Beerus, y el chiste funcionaba porque un ser capaz de conceder cualquier deseo se encogía ante un gato con mal genio. Ahora lo saluda con la cortesía de quien conoce las reglas del juego. Encaja con el tono que esta edición le ha dado a Beerus desde el episodio 2: menos comedia y más dios. Se pierde una risa fácil, y a cambio el universo de Dragon Ball parece un poco más ordenado.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

El ritual es otra historia. En 2015 ocupaba casi un episodio entero, con tiempo para que cada saiyano dudara y para que el descubrimiento del embarazo de Videl tuviera su momento. Aquí todo pasa deprisa, con una canción inédita que intenta darle solemnidad en el poco tiempo que tiene. La revelación de Videl sigue siendo bonita, porque convierte a la nueva generación en la pieza que completa a Goku, pero llega y se resuelve casi en el mismo plano.

Es una pena, porque el ritual es la parte más original de todo el arco. Es una de las pocas veces en que Goku no gana poder a base de entrenar o de enfadarse, sino gracias a que su familia y sus amigos le prestan algo. En el equipo pensamos que era la escena que más merecía respirar, y es justo la que más se ha recortado.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

La llegada de Goku sin música: ¿acierto o error?

Es el otro cambio con miga del episodio. En 2015, Goku aparecía en lo alto del barco y descendía poco a poco mientras sonaba "Omen of Victory", un tema tan alegre que chocaba con una Tierra a punto de desaparecer. Ahora llega en silencio, solo con efectos de sonido, y baja de golpe a la cubierta.

Entendemos la intención. Encaja con el Goku más sereno que esta edición viene construyendo desde el episodio 2, el que llega a los enfrentamientos con cara de saber a qué se juega, y quita una música que no pegaba con la situación. El problema es que Toei ha quitado sin poner nada en su lugar. Una entrada así pedía un tema propio, algo que subrayara que el héroe ha llegado aunque no venga a pelear, y el silencio deja la escena más plana de lo que debería.

En el equipo nos quedamos a medias: mejor sin "Omen of Victory" que con ella, pero peor sin nada que con una música pensada para el momento.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

¿Sobraba el piedra, papel o tijera con Oolong?

Aquí está el debate del episodio. El duelo con Oolong era de lo más flojo de 2015, por absurdo y por alargar el camino hasta el ritual. Esta edición lo ha mantenido, y además le ha dado el honor de ser el gancho del episodio 3.

Tiene su lógica. En la reseña del episodio anterior defendimos que cortar en mitad de la partida era un acierto, porque convertía la escena más ridícula del arco en un gancho de verdad. Pero ese gancho tiene un precio, y se paga aquí: los minutos que se lleva la resolución de la partida son minutos que no tiene el ritual. Con una edición que ha recortado sin piedad el viaje de Vegeta o la fiesta de Bulma, sorprende que lo que sobreviva intacto sea precisamente lo más prescindible.

Nuestra lectura es que Toei ha preferido conservar los momentos reconocibles, los que el público recuerda y comenta, aunque no sean los mejores. Es una forma de entender el remake que tiene sentido comercial, pero que choca con la idea de una versión definitiva del arco.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

La transformación en Super Saiyan Dios

El final compensa buena parte de las prisas. La transformación es serena, sin el estruendo de las otras: Goku se eleva, el pelo se le vuelve rojo sin cambiar de forma y el poder se nota más por la calma que por el ruido. Es lo contrario de todo lo que habíamos visto en las transformaciones de la serie, y eso es exactamente lo que la hace especial.

Los efectos nuevos le sientan bien. Igual que pasó con el Super Saiyan 3 en el episodio 2, Toei ha concentrado aquí buena parte del esfuerzo visual, y el contraste con la versión de 2015 se nota. Es el plano que cierra el episodio y el que se queda en la memoria, con Beerus delante del dios que había visto en su sueño y el combate de verdad ya en el horizonte.

La pena es que todo lo que lleva hasta ese plano va tan rápido que la transformación llega casi sin preparación emocional. En 2015 el Super Saiyan Dios se sentía como una recompensa después de mucho esfuerzo colectivo. Aquí se siente como el siguiente paso de una lista.

Ritmo: el problema de partir de 2015

Cuatro episodios después, el patrón de esta edición está claro. Toei no ha rehecho el arco desde cero, sino que ha tomado el anime de 2015 como base, ha decidido qué se queda y qué se va, y ha repartido el esfuerzo visual en unos pocos momentos estrella. Cuando acierta con la tijera, como en los dos primeros episodios, el resultado es mejor que el original. Cuando no, como aquí, se nota que el montaje va con el reloj en la mano.

El episodio 4 es el ejemplo más claro: mantiene lo reconocible, recorta lo emotivo y pone toda la carne en el asador en la transformación final. Funciona como puente hacia el combate entre Goku en Super Saiyan Dios y Beerus, que es lo que de verdad importa del arco, pero por sí solo es el capítulo más plano de los cuatro.

Goku transformado en Super Saiyan Dios tras el ritual de los saiyanos en el barco de Bulma, episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus

Veredicto del episodio 4: un puente con buen final

El episodio 4 de Dragon Ball Super: Beerus cumple como transición: resuelve el gancho de Oolong, presenta el ritual y deja a Goku convertido en Super Saiyan Dios para el combate que viene. Su mejor baza es la transformación, serena y bien animada. Su mayor problema es que el ritual, la parte más bonita del arco, se queda sin tiempo.

  • Lo que funciona: la transformación en Super Saiyan Dios, el Shenron respetuoso y la revelación de Videl como cierre del círculo.
  • Lo que falla: el ritual con prisas, una llegada de Goku sin música que pedía un tema propio, una transformación sin preparación emocional y un piedra, papel o tijera que se come minutos que pedía el resto.

Con Goku ya convertido en dios y Beerus frente a él, el próximo episodio tiene por delante lo que esta edición mejorada ha venido prometiendo desde el principio: el combate gordo de verdad.

Si te perdiste la fiesta de Bulma y el estallido de Vegeta, tienes la reseña del episodio 3 de Dragon Ball Super: Beerus en Akihabara Station, y las novedades oficiales de la serie en la web oficial de Dragon Ball.

Título: Dragon Ball Super: Beerus
Episodio: 4, The God of Saiyans
Estudio: Toei Animation
Obra original: Akira Toriyama
Dirección y composición: Matsuto Seya
Diseño de personajes: Tadayoshi Yamamuro
Dirección general de animación: Tadayoshi Yamamuro
Música: Norihito Sumitomo
Opening: ONOGAMI, de MEGATERA・ZERO
Ending: Kan Peki No Peki, de Vickeblanka
Emisión en Japón: Fuji TV, domingos a las 23:15
Disponible en España: Crunchyroll, en simulcast subtitulado
Fecha de emisión: 1 de noviembre de 2026