Tras un tomo 27 que dejaba a los cuatro héroes legendarios desperdigados y a Naofumi intentando recoger los pedazos, Editorial Ivrea publica el volumen 28 de The Rising of the Shield Hero, la adaptación de Aiya Kyū de las novelas de Aneko Yusagi. Es un tomo corto en capítulos, solo cuatro, pero de los que pesan: aquí se cierra el arco de los héroes caídos con el enfrentamiento que llevaba varios tomos cociéndose y se abre, por fin, una tregua con el Héroe de la Espada.
Espada contra lanza, con la maldición de por medio
El tomo arranca con los dos héroes que peor han llevado la catástrofe de la Tortuga Espiritual frente a frente. Ren Amaki, que perdió a sus compañeros en aquella batalla y que acabó creyéndose las mentiras de Malty, se ha convertido en líder de una banda de forajidos y carga con armas de la serie maldita. Enfrente está Motoyasu Kitamura, abandonado por su propio grupo, roto por dentro y obsesionado con Filo hasta el delirio, que también ha desbloqueado armas malditas y que persigue a Ren convencido de que capturarlo es lo que Filo querría.
El duelo entre espada y lanza es de esos momentos que la serie venía preparando desde lejos. No es una pelea de héroes en su mejor momento, sino un choque entre dos chicos que han perdido todo lo que creían que los definía, y Kyū lo plantea con esa mezcla de patetismo y peligro que el arco de los héroes caídos ha manejado muy bien. Motoyasu es, a ratos, un personaje de comedia absurda con su devoción por Filo, pero en combate es una amenaza real, y la serie no se olvida de recordarlo.
El punto de inflexión llega cuando Ren activa su maldición. El Héroe de la Espada pierde el control, y Naofumi y los suyos tienen que decidir qué hacer con un compañero de invocación que ha intentado matarlos y que, al mismo tiempo, es alguien a quien necesitan vivo para enfrentarse a las Olas. Es el dilema que atraviesa todo el volumen.
Quien resuelve el nudo no es Naofumi, sino Eclair Seaetto, y ese es probablemente el mejor acierto del tomo. La caballera se planta frente a un Ren maldito y lo reta a un duelo. Es una pelea más de convicciones que de estadísticas: Eclair representa todo lo que Ren ha olvidado sobre lo que significa proteger a alguien, y el capítulo que lleva por título "Destello" le da a la espadachina el protagonismo que llevaba mucho tiempo mereciendo. Durante el combate asoman los recuerdos de los compañeros que Ren perdió, y el duelo funciona también como un ajuste de cuentas del propio héroe con su culpa.
Eclair gana, y con esa victoria el tomo pasa de la tensión a la acción pura. Los invasores de otro mundo, que llevan tiempo acechando a los héroes dispersos, aprovechan para atacar a los tres a la vez. Aquí llega la sorpresa: Motoyasu, que ha aplicado los métodos de mejora que Naofumi explicó hace muchos tomos y que los demás ignoraron, barre a los atacantes con una facilidad casi cómica. Es un momento muy satisfactorio para el lector veterano, porque recompensa una idea que la serie sembró hace años. Y es también muy de Motoyasu que, en cuanto termina la pelea, se largue con el carro de Filo.
La reconciliación con el Héroe de la Espada
El tercer capítulo cambia completamente de registro. Ren, derrotado, es llevado a la aldea de Naofumi, y cuando despierta ya no es el chico arrogante que trataba el mundo como un videojuego. Pide perdón, cuenta cómo Malty lo manipuló y lo abandonó en cuanto dejó de serle útil, y reconoce que ahora carga con los efectos de las maldiciones por haber usado esas armas. Su petición es sencilla: quiere trabajar con Naofumi.
Es una escena que los lectores de larga duración llevaban mucho tiempo esperando, y el cambio de relación entre los dos héroes queda claro sin necesidad de grandes discursos. Y para quien lleva veintiocho tomos viendo al Héroe del Escudo cargar solo con todo el peso de las Olas, ver a uno de los otros héroes asumir por fin sus errores tiene algo de justicia poética. S'yne, Rishia, Raphtalia y Filo están presentes durante todo el tomo, pero el foco está claramente en el triángulo entre Ren, Eclair y Naofumi.
El volumen cierra con un capítulo más tranquilo, centrado en una mañana cualquiera del Héroe del Escudo en la aldea, que sirve de puente hacia el siguiente arco de reconstrucción. Tras tanta pelea, se agradece ese respiro, y deja a Naofumi con un aliado nuevo y un problema menos, aunque con Motoyasu todavía suelto.
El dibujo de Aiya Kyū
A estas alturas el trabajo de Kyū es muy sólido. Las peleas del tomo tienen una planificación clara, con los efectos de la maldición de Ren resueltos con tramas oscuras que contrastan bien con la limpieza de los movimientos de Eclair. Los diseños de los invasores siguen siendo algo genéricos, y el ataque en grupo se resuelve tan rápido que casi no tienen tiempo de lucirse, pero las expresiones de Ren en la reconciliación y la locura de Motoyasu están muy bien trabajadas. Con solo cuatro capítulos, cada uno tiene espacio para respirar, y eso se nota en la lectura.
La pega es que el volumen tiene poca sustancia para quien no venga siguiendo la serie tomo a tomo. Es un volumen de cierre y transición, muy dependiente de lo sembrado en los anteriores, y no tiene sentido como puerta de entrada. Para el seguidor, en cambio, es de los más satisfactorios de los últimos años.
La edición de Ivrea
Ivrea mantiene el formato de toda la colección: tomo B6 de 12,8 x 18 cm en rústica con sobrecubierta, sentido de lectura oriental, 200 páginas en blanco y negro y 9 euros. La colección ha tenido un ritmo irregular en los últimos años, con parones de varios meses entre algunos tomos, y con 30 tomos en Japón el catálogo español ya va pisando los talones a la edición original. Toda la información de la serie está en la web de Editorial Ivrea.
Nuestra valoración: The Rising of the Shield Hero 28 cierra con buen pulso el arco de los héroes caídos, le da a Eclair su gran momento y convierte a Ren en aliado de una forma creíble. Es un tomo de consecuencias más que de novedades, y precisamente por eso funciona tan bien para quien lleva años acompañando a Naofumi.
Título: The Rising of the Shield Hero 28
Autor: Aiya Kyū (manga), Aneko Yusagi (historia original) y Seira Minami (diseño de personajes)
Editorial: Editorial Ivrea
Editorial japonesa: Kadokawa (Monthly Comic Flapper)
Formato: Rústica con sobrecubierta, 12,8 x 18 cm
Sentido de lectura: Oriental
Páginas: 200
Precio: 9,00 €
Fecha de publicación: 3 de septiembre de 202







