Un mundo sin tierra firme, un océano infestado de monstruos y una familia que sobrevive a bordo de un barco a la deriva: Leviathan: Aguas profundas lleva tres tomos construyendo uno de los mejores manhwa postapocalípticos del catálogo reciente de Ivrea, y este cuarto número mantiene el nivel sin bajar el ritmo.
Qué pasa en este tomo
Bota y su familia siguen navegando las aguas que engulleron el mundo hace un siglo, con Kana, la arponista que idolatraba al padre de los hermanos, ya asentada como parte del grupo. En este cuarto tomo, Lee Gyuntak empuja la trama hacia territorio más peligroso: el grupo se adentra en zonas del océano donde los ataques de leviatanes son menos frecuentes y donde empiezan a cruzarse con otros supervivientes cuyas intenciones no están nada claras. El tomo dedica buena parte de su metraje a expandir el lo que ha sucedido en un lugar que parecía seguro, y como el alcalde ha logrado transmitir esa sensación de seguridad a base de sacrificar, al margen del conocimiento de los ciudadanos, a sus propios civiles para crear una falsa sensación de seguridad que cubre la verdad que se cierne bajo ellos: un rey del mar, hambriento y deseoso de aniquilarles.
El ritmo de este cuarto tomo alterna entre momentos de tensión pura —el ataque de un leviatán de proporciones mucho mayores que los vistos hasta ahora ocupa buena parte del tramo central— y momentos de respiro donde el guion se permite parar a hablar de cómo sobrevive esta sociedad flotante: el trueque, la escasez de agua potable, la desconfianza entre embarcaciones que no se conocen. Es ese equilibrio entre acción y construcción de mundo lo que sigue distinguiendo a esta serie de otros postapocalípticos más centrados solo en la supervivencia inmediata. Al menso hasta que sucede el ataque y la propia Lita entra en peligro y se revela toda la verdad, dando paso a acción a raudales.
El arte de este tomo en concreto
Noh Miyoung mantiene en este cuarto tomo el nivel de detalle que ya convirtió a los tres primeros números en una experiencia casi tan visual como narrativa: el color, presente en todas las páginas, se usa aquí con una paleta más fría y saturada de azules profundos para las secuencias submarinas, en contraste con los tonos cálidos y desgastados de las escenas a bordo del barco. El diseño del nuevo leviatán introducido en este tomo es de los más inquietantes de la serie hasta la fecha, con una anatomía que evita el cliché del monstruo marino genérico para apostar por algo más orgánico y menos reconocible.
Las páginas de acción submarina siguen siendo el punto fuerte del dibujo: Noh Miyoung resuelve la sensación de ingravidez y la falta de referencias espaciales bajo el agua con una claridad narrativa que no siempre es fácil de conseguir en este tipo de escenas.
La edición física española
Editorial Ivrea reproduce fielmente el formato original coreano: tomo A5 con solapas, 284 páginas a todo color en papel de ilustración, por 18,00 €, a la venta desde julio de 2026. Es un precio superior al de un tomo de manga en blanco y negro, pero coherente con lo que exige una edición íntegramente en color de esta calidad de impresión, y Ivrea mantiene el estándar que ya demostró en los tres tomos anteriores de la colección.
La traducción resuelve con naturalidad los términos náuticos y de supervivencia que salpican el guion sin sonar impostada, y el papel de ilustración aguanta bien la reproducción del color sin perder definición en las viñetas más oscuras, algo que no siempre está garantizado en ediciones a color de este tamaño.
Continuidad con los tomos anteriores
Este cuarto tomo da continuidad directa a los sucesos plantados en el segundo tomo de la serie, que ya reseñamos en Akihabara Station, en concreto en todo lo relacionado con Union Busan y el legado de Teon Ma. Quien venga siguiendo la colección desde el primer número notará que la escala de la amenaza sigue creciendo tomo a tomo, en línea con lo que cabía esperar de una serie planificada de antemano a nueve volúmenes.
Nuestra opinión
Leviathan: Aguas profundas sigue siendo de lo mejor que ha traído Ivrea al mercado manhwa en los últimos meses. Este cuarto tomo profundiza en Kana de una forma que la serie necesitaba, sin sacrificar la tensión de sus secuencias de acción submarina, que continúan siendo de las mejor resueltas del género en publicación actual. Si el resto de la serie mantiene este nivel, estamos ante una de las series postapocalípticas de referencia de los próximos años en el catálogo español. El equipo lo recomienda sin reservas tanto a quien ya sigue la colección como a quien busque una entrada distinta al manhwa de acción, lejos de los códigos más habituales de romance o fantasía que dominan el catálogo coreano en España.
El peso del pasado de Kana
Lo más destacable de este cuarto tomo es cómo Lee Gyuntak dosifica la información sobre el pasado de Kana sin convertirlo en un bloque de exposición aislado del resto de la trama: cada flashback aparece disparado por un detalle concreto del presente —un tipo de arpón, una maniobra de caza, una expresión en la cara de Bota que le recuerda a alguien—, lo que evita que la subtrama se sienta pegada con calzador. Es un recurso narrativo que ya funcionaba en los tomos anteriores para la familia de Bota, y que aquí se aplica con el mismo cuidado a un personaje que hasta ahora había quedado en un segundo plano relativo frente a los protagonistas principales.
Los otros supervivientes
El tomo también empieza a abrir la puerta a otras comunidades flotantes más allá del núcleo familiar de Bota, algo que la serie apenas había explorado en los tres primeros números. La desconfianza con la que se retratan estos primeros contactos evita el atajo fácil de convertirlos automáticamente en aliados o en enemigos: Lee Gyuntak deja la puerta abierta a ambas posibilidades, y es precisamente esa ambigüedad la que mantiene la tensión durante buena parte del tomo. Para una serie centrada casi en exclusiva en un solo núcleo de personajes hasta ahora, este giro hacia un mundo más poblado parece el paso lógico antes de la segunda mitad de la colección, y deja intriga suficiente como para que el quinto tomo sea una compra obligada para quien ya esté enganchado a esta historia.
Etiqueta: Manga
Título: Leviathan: Aguas profundas nº4
Guion: Lee Gyuntak
Dibujo: Noh Miyoung
Editorial española: Editorial Ivrea
Formato: Tomo A5 rústica con solapas, a color
Páginas: 284 págs. a color
Precio: 18,00 €
Fecha de publicación en España: julio de 2026

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