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El color de los tulipanes: así crearon Toni Galmés y Catalina González Vilar su nueva novela gráfica

El color de los tulipanes: así crearon Toni Galmés y Catalina González Vilar su nueva novela gráfica

El color de los tulipanes llegó a las librerías el 4 de septiembre de 2026 de la mano de Toni Galmés y Catalina González Vilar, el dúo detrás de Molly Wind. Bibliotecarias a caballo. Hablamos con ellos en las oficinas de Norma Editorial sobre cómo nació esta novela gráfica ambientada en la Holanda de la fiebre de los tulipanes.

De la Revolución Francesa a la Holanda del Siglo de Oro

Catalina González Vilar cuenta que la idea partió de ella. Molly Wind nació de una anécdota que había escuchado Toni Galmés, pero esta vez fue Catalina la que llevaba tiempo dando vueltas a una historia pensada originalmente en narrativa, antes de que empezara a hacer cómic. Cuando la editorial les propuso un proyecto nuevo tras Molly Wind, esa idea encajó. Toni Galmés quería explorar la Revolución Francesa, terreno que también le atraía por su gusto por la ilustración histórica, pero fue la propuesta de Catalina, ambientada en la Holanda del siglo XVII, la que ganó la partida por su potencial visual y por el peso que tenía la pintura en ese momento histórico.

El equipo empezó a trabajar en El color de los tulipanes en 2022. La estructura y la esencia de la historia se mantuvieron desde el primer borrador, aunque el guion pasó por varias revisiones junto a las agentes literarias Paula Esparraguera y Sandra Rodericks, que ayudaron a ajustar el ritmo y a reforzar personajes como los villanos de la trama.

"Era algo en lo que llevaba tiempo dando vueltas, pero la había pensado en narrativa, porque en aquel momento aún no hacía cómic", cuenta Catalina González Vilar sobre el origen de la historia.

 

Por qué El color de los tulipanes no es una coedición con Dupuis

El color de los tulipanes no es una coedición con Dupuis, como podría parecer por el papel de la editorial francesa en el origen del proyecto. Toni Galmés aclara que se trata de una venta directa a España: en Francia el libro todavía no tiene fecha de publicación. Fue precisamente Camille Grenier, editora de Dupuis, quien animó a la pareja creativa a proponer un proyecto nuevo tras Molly Wind, y según Galmés el nivel de libertad creativa recibido ha sido casi total, con solo dos ajustes menores sugeridos por la editorial francesa pensando en el público lector.

"No ha sido una coedición, es directamente una venta a España. En Francia aún no ha salido y tampoco sabemos cuándo va a salir", aclara Toni Galmés.

  

La investigación histórica detrás de la fiebre de los tulipanes

La tulipomanía de 1635 es uno de los episodios mejor documentados de la historia económica europea, y eso obligó a Toni Galmés y Catalina González Vilar a un trabajo de documentación amplio antes de dibujar una sola viñeta. González Vilar investigó el crecimiento de Ámsterdam en esa época, sus contactos comerciales con Asia, las mansiones de los grandes comerciantes, los jardines donde se cultivaban los tulipanes y los bajos fondos de la ciudad. Toni Galmés reconoce que la documentación es inabarcable si se persigue el detalle absoluto, así que optó por una fuerte estilización: una paleta de solo ocho colores y escenas inventadas pero inspiradas en grabados reales de la época, como la vista del Dam con el ayuntamiento en construcción.

Entre las referencias pictóricas del álbum, Galmés cita a Johannes Vermeer y a Frans Hals, además de la escena de patinaje sobre hielo, inspirada en la pintura holandesa del Siglo de Oro. El resultado no busca ser un documento histórico riguroso sino, en palabras del propio dibujante, una inmersión ficcionada en ese momento.

"La documentación es inabarcable, sobre todo en vestuario. Hice un ejercicio de reducir, reducir y reducir", explica Toni Galmés sobre su método de trabajo. 

Una historia luminosa sobre una Ámsterdam construida con esclavismo

El color de los tulipanes está recomendada a partir de los 13 años, aunque Toni Galmés cree que puede disfrutarse desde los 10. Catalina González Vilar quería que en el guion apareciera la sombra real de esa época, la opresión imperialista y el esclavismo sobre el que se construyó buena parte de la riqueza de Ámsterdam, sin perder la luminosidad de la mirada de Jetta, la protagonista. El equilibrio entre el realismo que buscaba Toni Galmés y la luminosidad que defendía Catalina González Vilar se resolvió con un tono cercano al middle grade: aventura con trasfondo real, explicado de forma accesible para lectores desde los 10 años.

"Quería que apareciera esa sombra de opresión imperialista y esclavismo, esa riqueza acumulada a costa de otra gente. Quería que la historia fuera luminosa, pero también que esa dicotomía fuera auténtica y real", dice Catalina González Vilar.

Jetta y Vandor, los protagonistas de El color de los tulipanes

Jetta, la protagonista de El color de los tulipanes, sueña con convertirse en ilustradora botánica en una época en la que ese oficio estaba reservado a los hombres. Catalina González Vilar explica que no partió de una intención reivindicativa explícita, sino de la propia esencia del personaje, aunque reconoce que hacer protagonista a una chica implica de forma natural que se enfrente a obstáculos distintos a los de un chico. Para la guionista, la lucha de Jetta no es solo por su pasión por el dibujo, también por su independencia económica: el robo de los tulipanes funciona como motor de la trama y, al mismo tiempo, como metáfora de esa búsqueda de autonomía.

"No es que yo quisiera escribir un libro para reivindicar a las mujeres de la época. Es una chica con un sueño y una pasión", matiza Catalina González Vilar sobre Jetta.

Vandor, el otro protagonista de El color de los tulipanes, es el hijo mestizo de un rico comerciante de Ámsterdam. Catalina González Vilar cuenta que el personaje surgió de una imagen concreta encontrada durante la documentación, la del hijo de un comerciante cuya esposa vivía en Batavia, la actual Yakarta, entonces centro neurálgico del comercio colonial holandés. Vandor representa esa contradicción entre pertenecer a la clase adinerada de Ámsterdam y sentirse parte de otro mundo, y su relación con Jetta enfrenta la libertad que él busca con la lógica comercial en la que ha crecido.

"Representa la clase adinerada, pero construida sobre el imperio colonial. Hay una contradicción en él: es rico, pero pertenece a otro mundo", resume Catalina González Vilar sobre Vandor.

El giro a la acuarela de Toni Galmés

El estilo de acuarela de El color de los tulipanes marca un cambio radical respecto a Molly Wind. Toni Galmés reconoce que el estilo de Molly Wind no era el suyo: lo definió pensando en encajar en el mercado franco-belga, con un formato cercano al de Spirou. El salto a la acuarela llegó de la mano de su editor en Delcourt, sello que publica su serie Cuando cae la noche, quien le animó a apostar por las técnicas tradicionales como valor diferencial frente al color digital. Galmés trabaja con una caja de doce colores y asegura que disfruta mucho más el proceso con pincel y papel que frente a una pantalla.

"A mí me cuesta mucho estar delante de una pantalla, y disfruto mucho más con acuarela, tinta y pincel", confiesa Toni Galmés.


Doscientas cuarenta páginas en un mercado franco-belga que cambia

El color de los tulipanes tiene 240 páginas, muy por encima del estándar franco-belga. Según Toni Galmés, la extensión creció durante el proceso, aunque no de forma drástica, y en algún momento se valoró con Dupuis publicarlo a dos tintas o incluso como díptico. El formato final responde también a un cambio de fondo en el mercado franco-belga, donde los editores prefieren cada vez más álbumes de un solo volumen en torno a las 200 páginas frente a las sagas largas de hace una década.

"Ya no existe la fiebre de antes por los álbumes grandes, la gente no puede esperar tanto tiempo entre entregas", apunta Toni Galmés sobre el mercado franco-belga.

Dónde conseguir El color de los tulipanes

El color de los tulipanes está publicado por Astronave, sello infantil y juvenil de Norma Editorial, con 240 páginas, rústica con solapas y un precio de 23,95 euros. El libro también está disponible en catalán bajo el título El color de les tulipes. Puede consultarse la ficha completa en la web oficial de Editorial Astronave.