Hay tomos que reeditan una etapa y tomos que la resucitan. Agente Veneno: la colección completa 01 es lo segundo. Panini junta en un solo volumen cartoné el arranque de una de las etapas más queridas del simbionte en las últimas dos décadas, la que saca a Eddie Brock de la ecuación y mete dentro del traje negro a alguien que llevaba años arrastrándose por los márgenes del universo Spider-Man: Flash Thompson. Quien abra este tomo esperando al típico antihéroe gruñón se va a encontrar con algo más incómodo y más interesante: un veterano de guerra sin piernas, alcohólico, con un padre maltratador recién enterrado, al que el ejército de los Estados Unidos le acaba de entregar la criatura que años atrás intentó devorar a Spider-Man.
Qué contiene exactamente este tomo
El volumen recopila el material que de verdad marca el inicio de esta etapa: The Amazing Spider-Man 654 y 654.1, donde Flash Thompson se convierte por primera vez en portador del simbionte bajo control militar, y a continuación los números 1 a 16 de la segunda cabecera de Venom, con el añadido de los cuatro capítulos numerados 13.1 a 13.4 que cierran el primer gran tramo de la etapa. Guion principal de Rick Remender, con el capítulo inicial de Dan Slott como puente desde Spider-Man. No hay relleno ni números sueltos metidos con calzador: es el arco completo, de la primera misión al primer gran cierre.
Qué pasa en este tomo
Flash despierta fusionado con el simbionte bajo el paraguas de un proyecto militar llamado Project Rebirth. El mando tiene un interruptor de emergencia: si la fusión se alarga más de lo permitido, detonan al simbionte con Flash dentro. Con esa amenaza colgando sobre su cabeza, su primera misión es rescatar con vida a un científico, el doctor Ekmecic, y en ese mismo estreno aparecen dos villanos que van a perseguir a Flash durante todo el tomo: un nuevo Crime-Master y un nuevo Jack O'Lantern, calaveras de gasolina incluidas.
La cosa se pone personal rápido. Durante una misión en la Tierra Salvaje para confiscar un cargamento de vibranio, Crime-Master descubre quién se esconde bajo el traje negro y secuestra a Betty Brant, la pareja de Flash, para obligarle a entregar el cargamento. Poco después, con el cadáver de su propio padre todavía caliente tras el funeral, Jack O'Lantern se presenta y arrastra a Flash hasta la guarida de Crime-Master: o roba el simbionte Toxina de un laboratorio escondido bajo un casino de Las Vegas, o su familia paga las consecuencias. Ver a Flash Thompson, con muletas y sin piernas fuera del traje, aceptar ese chantaje dice más de él que cualquier discurso.
El tomo cierra con el tramo numerado 13.1 a 13.4, el más ambicioso de todo el volumen: un portal al infierno se abre en pleno Las Vegas y Flash se ve arrastrado a una encerrona junto a Hulka Roja, X-23 y el nuevo Ghost Rider. Cada uno se enfrenta a una versión torcida de sí mismo pensada para destruirlo por dentro; la de Flash es un predicador que usa contra él al simbionte, a su padre muerto y a su propio alcoholismo. Mueren los cuatro. Y el tomo termina con ellos negociando su propia resurrección a cambio de parar lo que se les viene encima. Difícil cerrar un primer volumen con más gancho.
Flash Thompson, el protagonista que Marvel no tenía
Lo que hace funcionar este tomo no es el simbionte, es quien lo lleva puesto. Remender construye a Flash como una contradicción constante: fuera del traje es un hombre roto, dependiente de una silla de ruedas y de la bebida; dentro, un arma perfecta que el ejército controla con un botón de apagado. La escena del funeral de su padre, seguida inmediatamente por el chantaje de Jack O'Lantern, es el mejor resumen posible de por qué esta versión del personaje funciona: a Flash nunca le dejan procesar nada, siempre hay alguien tirando de él hacia la siguiente misión imposible. Es una lectura sobre el estrés postraumático disfrazada de cómic de superhéroes, y ese disfraz nunca traiciona el fondo.
El dibujo de Tony Moore y el resto del equipo
Tony Moore firma el arranque y marca el tono visual de todo el tomo: trazo sucio, sombras que devoran la página, un simbionte que parece tejido orgánico más que traje. Es el mismo pulso que hizo célebre a Moore en otras cabeceras de terror, aplicado aquí a una criatura alienígena con dientes. El resto del volumen pasa por varias manos —Paulo Siqueira, Ronan Cliquet, Stefano Caselli, Tom Fowler, Lan Medina, Kev Walker— y el salto de estilo se nota, sobre todo en el tramo final del crossover con los otros tres héroes, donde el dibujo se vuelve más limpio y menos sucio de lo que pide el material. No rompe la lectura, pero sí se echa de menos la crudeza de Moore cuando desaparece.
Un tebeo que no se parece a nada de lo anterior en Veneno
Quien venga de las etapas clásicas del simbionte con Eddie Brock se va a encontrar con un tono completamente distinto. Aquí no hay redención religiosa ni monólogos sobre la simbiosis como castigo divino: hay una unidad militar, un protocolo de contención y un hombre que ha perdido casi todo intentando no perder lo poco que le queda. El humor negro asoma en momentos puntuales, pero el peso del tomo está en la violencia física del simbionte y en la violencia emocional de la vida de Flash fuera del traje. Es un cómic más cercano al thriller militar que al terror gótico, y esa mezcla es la razón por la que esta etapa se recuerda con tanto cariño años después.
Cómo llega a España
Panini publica este primer volumen dentro de su colección "Agente Veneno: la colección completa" en un cartoné de 504 páginas a color, con un precio de 50 euros. Es un tomo grueso, pensado para lectores que quieran tener de una sentada todo el arranque de la etapa sin depender de ediciones sueltas descatalogadas. La fecha de publicación en España es el 25 de junio de 2026, y el volumen queda registrado con el ISBN 979-13-7042-004-8. Para quien prefiera empezar con algo más ligero antes de dar el salto al tomo grande, Panini también ha sacado un Marvel Must-Have centrado en el mismo arranque, aunque el material completo —con el crossover final incluido— solo está en esta colección.
El papel y la maquetación aguantan bien el trabajo de Moore, que depende mucho del contraste de negros para funcionar; en una edición más barata ese detalle se suele perder. Aquí no ocurre. Si la colección sigue el ritmo lógico, el tomo 02 debería recoger la siguiente tanda de números, con la guerra particular de Flash contra los villanos que este primer volumen deja sueltos.
Nuestra opinión
Este primer tomo de Agente Veneno es de esas lecturas que enganchan por motivos que no tienen nada que ver con el simbionte. Flash Thompson es un personaje secundario de toda la vida al que por fin se le da protagonismo real, y el guion no tiene miedo de hacerle pasar por sitios feos: chantajes, funerales, muerte literal. El ritmo es alto de principio a fin, sin capítulos de relleno, y el cierre con el crossover de los cuatro héroes es de lo mejor que ha dado el simbionte en su historia reciente, aunque el cambio de dibujantes le reste algo de mordiente en ese tramo final. Para quien busque un cómic de superhéroes con más músculo emocional que el habitual, este tomo es de visita obligada. Puedes revisar el resto de reseñas de cómic americano en Akihabara Station, y consultar la ficha completa de la edición española en Panini Cómics España.
Título: Agente Veneno: la colección completa 01
Guion: Rick Remender, Dan Slott
Dibujo: Tony Moore, Paulo Siqueira, Ronan Cliquet, Stefano Caselli, Tom Fowler, Lan Medina, Kev Walker
Editorial: Panini Cómics
Contiene: Venom vol. 2 #1-16 y #13.1-13.4, The Amazing Spider-Man #654 y #654.1
Formato: Cartoné
Páginas: 504
Precio: 50,00 €
Fecha de publicación: 25 de junio de 2026
ISBN: 979-13-7042-004-8

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