Supergirl: El mundo es la antología internacional que DC Comics dedicó a Kara Zor-El siguiendo la fórmula que ya había funcionado con Superman: The World, Batman: The World y Joker: The World: coger un personaje y ponerlo en manos de quince equipos creativos de quince países distintos, cada uno con una historia autoconclusiva de diez páginas ambientada en su propio territorio. En España lo publica Panini Comics, dentro de su línea de tapa dura 100% DC HC, con el título Supergirl: El mundo. El volumen recopila el original estadounidense Supergirl: The World, publicado por DC Comics en junio de 2026.
El cómic reúne firmas de Estados Unidos, España, Italia, Serbia, Argentina, Camerún, Finlandia, Turquía, Francia, Polonia, México, Alemania, Colombia y Japón, con Kara Zor-El viajando de un país a otro para descubrir el planeta que adoptó como hogar. No hay hilo argumental que conecte los capítulos entre sí: cada historia se sostiene sola, con su propio tono, su propio dibujante y, en varios casos, su propia paleta de colores.
El tomo abre con "Gallina", la historia estadounidense de Mariko Tamaki y Skylar Patridge: Supergirl ayuda a una niña llamada Sadie a plantar cara a un primo que la llama cobarde. Es una anécdota pequeña, casi de patio de colegio, que sirve de calentamiento antes del salto internacional.
La historia de España, "Supergirl y la maliciosa", está escrita y dibujada por Aneke. Kara visita una montaña española ligada a la leyenda de una bruja y termina ayudando a esa mujer a encontrar el perdón por un pecado del pasado. Es de las piezas más comentadas del volumen fuera de España por su dibujo, aunque la crítica angloparlante la señala como una de las tramas más difusas del libro: podría protagonizarla cualquier otra heroína sin que cambiara gran cosa.
Desde Argentina llega "Tocar tierra", de Tomás Wortley y Rocío Zucchi: en mitad de una fiesta callejera, Supergirl persigue y arrincona al Muñequero (Toyman), que ha estado mutilando a jóvenes para convertirlas en muñecas. Kara le suelta una bofetada memorable antes de que una fan la frene de ir más lejos. Es de las historias con más pulso de todo el libro, con un dibujo de aire manga que le da a la heroína un vestuario distinto al habitual.
Turquía aporta "Hogar, agridulce hogar", escrita y dibujada por el veterano de la serie regular Mahmud Asrar: el Joker posee un espíritu del bosque turco y lo convierte en un kaiju que arrasa el paisaje, hasta que Supergirl lo libera activando su bengala solar, el mismo poder que Asrar ya dibujó en la etapa Nuevo 52 del personaje. Colombia cierra su capítulo, "Canción de las ballenas jorobadas" de Sara Rodríguez, con Kara deteniendo a un grupo de pescadores que usan tecnología alienígena para atraer y matar ballenas de forma ilegal; termina con la heroína mirando la Tierra y reconociendo, en voz alta, que sigue lejos de casa.
Finlandia firma, con Johanna Sinisalo al guion y Rosi Kämpe al dibujo, "Las chicas fuertes pueden hacer historia": Supergirl aparece transportada a la Finlandia de 1908, sin poderes, y se hace pasar por artista de circo mientras empuja a las mujeres de la época a exigir más derechos. Polonia cuenta, en "En el fondo de la mina" (Anna Krztoń y Kasia Nie), el derrumbe de una mina en el que Supergirl recibe la ayuda de Skarbek, el espíritu guardián de los mineros, para sacar con vida a los atrapados. El volumen se cierra con la historia japonesa, protagonizada por Superman y Supergirl probando dulces baratos en Japón, dibujada al completo estilo manga por Kai Kitago sobre guion de Satoshi Miyagawa.
Lo que sostiene Supergirl: El mundo no es el guion (irregular, con capítulos que se quedan en la anécdota bonita y poco más) sino la variedad de dibujo. Cada país trae su propia tradición gráfica: Aneke firma la historia española a lápiz suelto, con un aire de cómic europeo que se nota especialmente en las páginas de Kara paseando por un museo; Rocío Zucchi le da a la argentina un trazo cartoonesco casi de Elseworld; Federica Croci pinta la historia italiana con un estilo pictórico que roza lo onírico; y Kai Kitago cierra el tomo con un capítulo que parece sacado directamente de una revista japonesa. La portada principal es de Joëlle Jones con color de Patricia Mulvihill, y cada capítulo interior lleva, además, su propia portadilla de apertura firmada por el equipo local.
El problema del formato antología se nota en el reparto: cuando el dibujo funciona, pero el guion se queda corto (como pasa en la historia de Camerún o en la alemana), el tomo se siente relleno. Cuando ambos aciertan a la vez —Turquía, Argentina, Finlandia, el cierre japonés—, el libro justifica sobradamente el formato. Es un libro desigual por diseño, no por accidente: nadie esperaría que quince equipos con quince sensibilidades distintas mantuvieran el mismo nivel en las catorce historias.
Panini publica Supergirl: El mundo en cartoné, a color, con traducción de Bárbara Azagra Rueda y edición de Lidia Castillo. El volumen añade, respecto al original americano, un artículo final de Miriam Almohalla titulado "Supergirl en todas partes", que contextualiza el proyecto para el lector español. El precio de salida es de 26,00 € y llegó a las librerías especializadas a finales de junio de 2026, coincidiendo con el lanzamiento simultáneo en el resto de mercados donde se publicó el volumen (Alemania, Italia, Brasil, México y Colombia también vía Panini; Argentina vía Ovni Press). El ISBN es 979-13-7013-797-7.
Es un tomo autoconclusivo: no hace falta haber leído ninguna etapa regular de Supergirl para entenderlo, y tampoco conecta directamente con series como Supergirl: La mujer del mañana, de la que ya hablamos en nuestra reseña. Sirve más como aperitivo coleccionable o como carta de presentación del personaje para quien se acerque a él por primera vez, que como pieza de continuidad.
Es un tomo para hojear más que para leer de un tirón. Las catorce historias en 192 páginas dejan poco espacio para que cada guion respire, y se nota: los capítulos que funcionan lo hacen porque encuentran una idea concreta y la ejecutan en diez páginas (la bofetada al Muñequero en Argentina, la bengala solar de Asrar en Turquía, el cierre azucarado de Japón), y los que no lo hacen se quedan en un dibujo bonito sobre una premisa que podría protagonizar cualquier otra heroína de capa. La historia española de Aneke cae justo en ese punto medio: preciosa de ver, floja de recordar.
Lo que sí funciona sin fisuras es el concepto: ver a Kara Zor-El filtrada por quince tradiciones de dibujo distintas, sin depender de una sola voz creativa, es un ejercicio que a Supergirl le sienta bien porque su mito -la extraterrestre que intenta encajar en un mundo que no es el suyo- se presta de forma natural a mirarse desde fuera. Supergirl: El mundo no es la lectura por la que empezar con el personaje si se busca una trama con recorrido, pero como colección de postales dibujadas por gente que sabe lo que hace, cumple.
Título: Supergirl: El mundo
Guion: Mariko Tamaki, Aneke, Francesca Michielin, Uroš Dimitrijević, Tomás Wortley, Njoka Suyru, Johanna Sinisalo, Mahmud Asrar, Kid Toussaint, Anna Krztoń, Mariana Moreno, Yann Krehl, Sara Rodríguez y Satoshi Miyagawa
Dibujo: Skylar Patridge, Aneke, Federica Croci, Stevan Subic, Rocío Zucchi, Ejob Nathanael Ejob, Rosi Kämpe, Mahmud Asrar, Joël Jurion, Kasia Nie, Mariana Moreno, Marie Sann, Sara Rodríguez y Kai Kitago
Color: equipos creativos de cada historia, con portada de Joëlle Jones y Patricia Mulvihill
Editorial: Panini Comics (línea 100% DC HC)
Contiene: Supergirl: The World (DC Comics, 2026)
Traducción: Bárbara Azagra Rueda
Formato: Cartoné
Páginas: 192
Precio: 26,00 €
Fecha de publicación: 25 de junio de 2026
ISBN: 979-13-7013-797-7






