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¡Es Jeff! Amigos y rivales: el tiburón terrestre se atreve con una trama de verdad

Jeff no habla. Jeff no razona como un superhéroe. Jeff, en el fondo, es un chiste visual que Marvel lleva estirando desde su aparición en West Coast Avengers hasta convertirlo en la mascota más rentable del catálogo actual. Y sin embargo, aquí está, protagonizando su primera miniserie propiamente dicha. ¡Es Jeff! Amigos y rivales es el tercer tomo que Panini Cómics dedica en España al tiburón terrestre, y el primero que se atreve a intentar algo parecido a una trama continuada en vez de una sucesión de gags sueltos.

Portada del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivales

Los dos tomos anteriores de la colección recopilaban las tiras cortas de Jeff publicadas originalmente como Infinity Comic, más sus cruces con otras mascotas del universo Marvel y los derivados de turno de cada evento editorial. Amigos y rivales cambia de registro: reúne la miniserie Jeff the Land Shark (2025) #1 a #5, la primera cabecera propia del personaje, con guion de Kelly Thompson y dibujo de Tokitokoro. En Estados Unidos cada número salió suelto en tienda desde junio de 2025; en España llega compilado en un único volumen de 120 páginas a color. El título original de la serie ya avisaba de por dónde iban a ir los tiros: la propia solicitación del primer número lo vendía como «Friends and Rivals», la misma coletilla que Panini ha traducido de forma literal para el rótulo español.

El argumento arranca con Jeff haciendo de las suyas dentro del Sanctorum Sanctorum. Lo que empieza como una travesura más de su repertorio termina generando un accidente que da vida a una versión oscura de sí mismo, Shadow Jeff, una sombra que se escapa por el suelo con ganas de sembrar caos. Jeff, torpe pero con buena intención, se lanza a perseguirla para deshacer el entuerto, y esa persecución se convierte en la excusa perfecta para recorrer medio universo Marvel: la trama lo lleva desde Tierra Salvaje hasta los callejones de Madripur, donde se cruza con Lobezno y Mariposa Mental, entre otros personajes que primero tienen que averiguar qué demonios le pasa al bicho (recordemos: Jeff no habla ningún idioma reconocible) antes de poder echarle una mano. Por el camino, además, Thompson le regala nuevas habilidades al protagonista, ampliando ligeramente su registro de gags más allá del morder y el achuchar.

Es una estructura que se repite en cada uno de los cinco capítulos: Jeff llega, provoca confusión, alguien acaba entendiéndolo y la persecución continúa. Funciona como generador de situaciones, aunque hacia el tramo final algunos chistes empiezan a sonar reciclados del capítulo anterior, y el ritmo se resiente un poco justo cuando el tomo debería estar apretando el acelerador.

Interior del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivalesInterior del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivales

El reto de escribir a un protagonista mudo durante cinco números seguidos no es menor, y ahí está el verdadero mérito de Kelly Thompson. En vez de forzar diálogos imposibles o narradores externos que expliquen lo que Jeff no puede decir, adapta el mecanismo episódico de las tiras cortas originales a un arco más largo: cada parada del viaje funciona casi como un cortometraje independiente, con su propio malentendido y su propia resolución, encadenados por el hilo de Shadow Jeff. No es el recurso narrativo más ambicioso del mundo, pero cumple perfectamente su función y evita que la lectura se estanque. El problema aparece cuando la fórmula empieza a notarse demasiado: el lector avezado detecta el patrón a la tercera entrega y a partir de ahí algunas gracias llegan con menos sorpresa.

Lo que sí queda claro es que Thompson conoce al personaje mejor que nadie, viniendo como viene de haberlo consolidado en el Infinity Comic original. Aquí se permite jugar con el contraste entre la ternura del diseño de Jeff y el punto ligeramente maquiavélico de su comportamiento: es adorable, sí, pero también un pequeño hedonista que disfruta montando líos, y ese doble filo es lo que sostiene buena parte del humor del tomo.

Interior del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivalesInterior del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivales

Tokitokoro se encarga tanto del dibujo como del entintado de los cinco números, un cambio respecto a los tomos anteriores, donde el dúo Gurihiru llevaba las riendas del apartado gráfico casi en solitario (aquí queda relegado a las portadas). El estilo de Tokitokoro mantiene la lectura clara y el diseño redondeado que ha hecho reconocible a Jeff, pero aporta un trazo algo más dinámico en las secuencias de persecución, que aquí tienen más peso que en las tiras cortas de formato vertical. El color corre a cargo de Jim Campbell, que ilumina cada localización (Tierra Salvaje, Madripur) con paletas bien diferenciadas, ayudando a que el lector sitúe de un vistazo en qué rincón del universo Marvel está Jeff en cada momento sin necesidad de rótulos.

Es un dibujo pensado para un público amplio, sin sombras duras ni composiciones complicadas, y ese objetivo lo cumple con nota. Donde pierde algo de fuerza es en los primeros planos de Shadow Jeff, que buscan transmitir amenaza pero se quedan a medio camino entre lo inquietante y lo tierno, sin llegar del todo a ninguno de los dos extremos.

Quien haya seguido la colección desde el primer tomo notará el salto de registro casi de inmediato. Los volúmenes previos apostaban por historias autoconclusivas de una o dos páginas, perfectas para leer en cualquier orden y sin necesidad de memoria a largo plazo. Amigos y rivales exige, por primera vez, seguir un hilo de cinco capítulos, lo que convierte a este tomo en el más «adulto» de la colección en términos de estructura, aunque el tono siga siendo tan desenfadado como siempre. No hace falta haber leído los tomos anteriores para entender lo que pasa aquí: Jeff no tiene trasfondo que explicar, y cualquier lector nuevo puede entrar directamente por esta miniserie sin sentirse perdido.

Interior del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivalesInterior del cómic ¡Es Jeff! Amigos y rivales

Panini publica ¡Es Jeff! Amigos y rivales en cartoné, formato 20,5 x 28,5 cm, con 120 páginas a todo color por un precio de 18 euros (con descuentos habituales en tienda online que lo dejan por debajo de esa cifra). La edición no incluye extras adicionales más allá del propio material recopilado: los cinco números de Jeff the Land Shark (2025), sin material adicional de sketchbook ni variantes de portada. Es un formato pensado para regalo o para lectores jóvenes, con un papel de buen gramaje que aguanta bien el uso intensivo que le va a dar cualquier casa con niños cerca. El precio por página queda en la media alta habitual de Panini para cómic americano en cartoné, aunque se compensa con la calidad de impresión del color.

Para quien ya tenga los dos tomos anteriores de la colección, este es una compra casi automática. Para quien se acerque por primera vez a Jeff, Amigos y rivales es también un buen punto de entrada: no exige contexto y, aunque pierda algo de frescura en su tramo final, deja claro por qué el tiburón terrestre se ha convertido en la mascota que Marvel más explota fuera del papel. Sigue siendo, eso sí, un personaje que brilla más en dosis cortas que en maratón, algo que la propia estructura de este tomo, sin proponérselo, termina demostrando.

Título: ¡Es Jeff! Amigos y rivales
Guion: Kelly Thompson
Dibujo: Tokitokoro
Entintado: Tokitokoro
Color: Jim Campbell
Editorial: Panini Cómics
Contiene: Jeff the Land Shark (2025) #1-5
Formato: Cartoné
Páginas: 120
Precio: 18,00 €
ISBN: 9791370136420