Reseña del cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns Vol 9 y 10 de Panini

 Comprar la Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns 9 y 10 no es una opción si tienes un mínimo de respeto por el género de superhéroes; es el peaje obligatorio para presenciar la mayor epopeya de ciencia ficción militar del siglo veintiuno. La editorial Panini continúa recuperando en un comodísimo formato de rústica con solapas la etapa que redefinió por completo el cosmos de DC Comics, alcanzando aquí el punto de no retorno. 

Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.

Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.
Olvídate de los héroes bidimensionales de la Edad de Plata: lo que el guionista Geoff Johns y el espectacular dibujante Ivan Reis plantean en este doble zarpazo es una deconstrucción absoluta del mito de Hal Jordan, conectando su pasado más íntimo con la inminente llegada de la guerra total. Estos dos volúmenes funcionan como una máquina de relojería suiza perfectamente engrasada que coge el impulso del final de la guerra con el Sinestro Corps y nos lanza de cabeza, sin frenos y con los dientes por delante, hacia el abismo cromático que anticipa la aclamada saga de la noche más oscura.

El noveno volumen arranca con el celebrado arco Origen Secreto, una jugada maestra donde Geoff Johns demuestra su obsesión por el retrocontinuidad orgánica. En lugar de reescribir desde cero, el guionista rellena los huecos de la mitología aportando una madurez psicológica inédita a la relación entre Hal Jordan y Carol Ferris, alejándola del cliché de la damisela e incidiendo en el trauma compartido por la pérdida de sus respectivos padres. Aquí, la narrativa visual de Ivan Reis alcanza cotas de genialidad absoluta gracias a un entintado de trazo limpio y rotundo que juega magistralmente con los contrastes lumínicos. 

No hay una separación artificial entre texto y arte: el lápiz de Ivan Reis respira al mismo ritmo que los diálogos broncos de la infantería galáctica. La transición visual desde el realismo sucio y mundano de las pistas de aterrizaje de Ferris Aircraft hasta el delirio cósmico de Oa se ejecuta sin costuras. Los primeros planos del boticario alienado Hector Hammond o del letal Atrocitus exudan una turbiedad física que se contagia al lector, mientras que las secuencias de entrenamiento junto a un Sinestro que todavía viste el uniforme verde de la voluntad se tiñen de una trágica ironía dramática que pone los pelos de punta.

Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.

Justo cuando el lector se acomoda en la nostalgia de los primeros vuelos, el volumen diez rompe la baraja con la irrupción de Final Crisis: Rage of the Red Lanterns y el posterior delirio de Agent Orange. Aquí es donde el run se transforma en un thriller de horror visceral y supervivencia ideológica. Geoff Johns introduce los nuevos cuerpos de los Linternas Rojas y Azules no como meros complementos estéticos, sino como facciones filosóficas extremas que ponen en

 jaque la autoridad moral de unos Guardianes del Universo cada vez más decrépitos y autoritarios. El arte de Ivan Reis, apoyado en momentos puntuales por los lápices de Shane Davis y Mike McKone, se desata en un torrente de violencia explícita e imaginería sobrerecargada. Las dobles páginas y las brutales splash pages se llenan de plasma hirviendo vomitados por la rabia ciega de Atrocitus y sus huestes, contrastando salvajemente con la estampa casi mística de Saint Walker y la luz azul de la esperanza.

Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.

Hal Jordan y Sinestro combaten en el cómic Biblioteca Green Lantern de Geoff Johns de Panini.
El ritmo de la trama en este tramo se vuelve deliberadamente frenético, un bombardeo constante de conceptos de la industria que expande el espectro emocional a una velocidad de vértigo. El diseño anatómico de personajes alcanza su cénit con Larfleeze, el avaricioso y grotesco Linterna Naranja, cuya codicia patológica se plasma en pantalla mediante composiciones distorsionadas y asfixiantes que saturan la viñeta. 

Al mismo tiempo, la perturbadora creación de los Alpha Lanterns —esos híbridos cyborg que recuerdan a los antiguos Manhunters— plantea dilemas éticos que resuenan con fuerza en el campo de batalla: ¿se puede imponer la justicia mediante la deshumanización absoluta y la pena de muerte? Hal Jordan se ve atrapado en mitad de un fuego cruzado intergaláctico, obligado a cuestionar sus propios principios mientras se debate si ejecutar a su archienemigo Sinestro es un acto de orden o de pura barbarie. La tensión se estira hasta un cliffhanger colosal donde las alianzas se fragmentan y el universo entero se revela como una inmensa pira funeraria a punto de arder. 

Panini nos ofrece estos dos tomos recopilatorios con una reproducción del color impecable que hace brillar cada tonalidad del espectro, consolidando esta Biblioteca Green Lantern como una obra cumbre que devoras con los ojos inyectados en sangre y de la que es imposible salir indemne.