He-Man y los Masters del Universo (2026), reseña — Por el poder de Grayskull, por fin
He-Man y los Masters del Universo llega a los cines en 2026 con un expediente complicado: la película estuvo atrapada en desarrollo desde 2007, pasó por Sony, Netflix y acabó en Amazon MGM Studios, acumulando guionistas y directores descartados por el camino. El resultado final es la segunda adaptación en acción real de la franquicia de Mattel, cuarenta años después de la película de Dolph Lundgren. Que haya llegado a estrenarse ya es un logro. Que sea entretenida es una sorpresa bienvenida.
La película que nadie esperaba que funcionara
Travis Knight dirige a partir de un guion de Chris Butler, con Nicholas Galitzine como el príncipe Adam / He-Man y Jared Leto como Skeletor. Knight viene de Kubo y las dos cuerdas mágicas y Bumblebee, dos películas con más personalidad de la que su premisa prometía. Con Masters of the Universe repite el truco.
La historia arranca con el príncipe Adam, que de niño se estrelló en la Tierra perdiendo la Espada del Poder, su único vínculo con Eternia. Casi veinte años después, la localiza y es llevado de vuelta para defender su planeta natal contra las fuerzas de Skeletor.
Un reparto que sabe en qué película está
Tras un prólogo en Eternia, encontramos a Adam como un terrícola con trabajo en recursos humanos que asusta a sus citas contando historias de su planeta natal. La espada aparece en una tienda de coleccionables de ciencia ficción. Atacado por una criatura, se reencuentra con su amiga de infancia Teela, ahora guerrera adulta que lo arrastra de vuelta a Eternia, donde Skeletor y Evil-Lyn gobiernan y el padre adoptivo de Teela, Duncan, se ha convertido en un desastre.
El reparto funciona de forma irregular pero tiene picos notables. Galitzine aporta una energía amable y no amenazante que recuerda a los pósters de los ochenta del hombre musculado sosteniendo a un bebé. Jared Leto, oculto bajo látex azul, construye un Skeletor con acento inglés, cómicamente camp y genuinamente amenazador a ratos, que en sus mejores momentos tiene el espíritu de Rocky Horror Picture Show. Alison Brie como Evil-Lyn completa ese registro junto a Leto. Camila Mendes convence como Teela, e Idris Elba está en su salsa como Duncan / Man-At-Arms.
Tono: la decisión que lo cambia todo en He-Man
La clave de la película es una decisión que Knight tomó desde el principio y que divide a la crítica: no avergonzarse de la ridiculez inherente a He-Man. Dolph Lundgren interpretaba al personaje con convicción absoluta en 1987 mientras Frank Langella exageraba deliciosamente a Skeletor. Era camp, excesiva y divertida. Knight ha tomado una decisión parecida: no buscar una versión oscura y solemne del personaje. He-Man nunca fue Batman, nunca fue Watchmen, nunca fue una tragedia griega. Era una serie creada para vender juguetes, y eso no es una crítica.
Prácticamente todos los análisis coinciden en algo: Knight ha entendido qué tipo de franquicia tenía entre manos. En lugar de intentar convertir Eternia en un universo oscuro y solemne, la película abraza el color, el exceso y el espíritu juguetón que convirtió a He-Man en un fenómeno de los ochenta. Lo que divide a la crítica es si ese tono se ejecuta bien en cada momento.
Lo que funciona y lo que chirría
El grueso de la historia se mueve de la Tierra a los confines de Eternia con set-pieces de acción que tienen cierta creatividad y dinamismo en la puesta en escena. Las secuencias en Eternia tienen escala real y los diseños de producción respetan el material sin congelarlo en nostalgia pura.
El problema está en el humor. La estructura funciona como película de orígenes del Universo Marvel, con el viaje del héroe y situaciones que recuerdan inevitablemente a decenas de películas de superhéroes y acción de los últimos años. Aunque el tono es adolescente en su mayor parte, Knight introduce constantemente chistes de doble sentido que resultan fuera de lugar y hacen pensar que el director no tiene claro su público objetivo: adultos nostálgicos, jóvenes que quieran una franquicia nueva, o niños que solo quieran peleas. Esta inconsistencia tonal acaba por pasar factura en el tramo final.
Las escenas postcreditos y lo que viene
La película cierra con varias escenas postcreditos: el mago Orko entrega la moraleja de la historia, la princesa Adora (la hermana gemela perdida de Adam) lidera una batalla en la Zona del Miedo, y Evil-Lyn recupera el cráneo de Skeletor mientras su risa resuena con la pantalla en negro. Amazon está construyendo un universo y no se molesta en disimularlo. Si la película funciona en taquilla, el camino hacia She-Ra está pavimentado.
Veredicto: entretenimiento de verano con más personalidad de la habitual
He-Man y los Masters del Universo es una película de verano honesta sobre su propio propósito. No tiene ambición de clásico y no pretende tenerla. Tiene acción funcional, un villano genuinamente divertido y suficiente energía para justificar la entrada. Los problemas de tono y la estructura de película de orígenes genérica la impiden ser algo más. Para fans de la franquicia original es una celebración decente. Para el resto, es exactamente lo que parece desde los tráilers: entretenimiento con más personalidad de la habitual en el género, pero también con sus inconsistencias.
He-Man y los Masters del Universo (Masters of the Universe)
Dirección: Travis Knight | Guion: Chris Butler, Aaron y Adam Nee, David Callaham
Reparto: Nicholas Galitzine, Jared Leto, Camila Mendes, Alison Brie, Idris Elba, Morena Baccarin
Distribución: Amazon MGM Studios | Estreno en España: 5 de junio de 2026
.webp)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.png)
.jpg)